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No jodan con la edad
Si el promedio de vida del hombre se extiende, por qué no puede pasar lo mismo con la edad del jugador de fútbol. El asunto es estar bien y con ganas de seguir.
Los casos de Almeyda en River y el de Calderón en Argentinos Juniors han obrado como disparador para que se alimente una suerte de polémica que no debiera ser tal. Se hace hincapié en la edad de los futbolistas, como si llegar a los 30 años fuera tomar la llave de la despedida de la actividad.
Es cierto que circunstancias económico-financieras obran como propiciadoras de la continuidad de jugadores que tal vez pocos años atrás ya hubieran colgado los botines. Es cierto también que la migración de muchos jóvenes hacia los más diferentes destinos del planeta redondo, le da pie a los más veteranos para seguir ligados a la práctiva activa.
Pero no debe perderse de vista que en un tiempo donde los promedios de edad han crecido notablemente, donde ya los sexagenarios, y en algunos casos hasta los septuagenarios, con buena salud pueden saltar y correr sin desmedro de su integridad física, un tipo de 35, 36 o 39 años puede seguir compitiendo sin que se altere el equlibrio biológico.
El caso emblemático es Martín Palermo, que a los 36 años siguió metiendo goles para acrecentar su increíble récord que se puso en primer plano cuando él ya había pasado los "fatídicos" 30. Cuando Matías Almeyda volvió a River se frunció el ceño dando por sentado que ese regreso era una "obra de beneficencia" o que el nacido en la bonaerense Azul "venía a robar". A los pocos minutos del retorno, el Pelado demostró que estaba para sumar, lejos de restar y menos de dividir.
Juan Sebastián Verón es otro símbolo de que la edad no vale como argumento a la hora de apurar retiros. A punto de cumplir 35 años (el 9 de marzo), la Brujita juega con clase y deja el corazón en cada parada brava de su equipo. Luchando contra persistentes lesiones en las rodillas, Verón demuestra que si se quiere, se puede, especialmente si uno sabe cómo cuidarse para no dar ventajas desde lo físico. Pretendido por grandes equipos del planeta redondo, tentado por millones de dólares, Seba prefirió seguir en Estudiantes club al que aspira presidir cuando llegue la hora del adiós a las canchas, por ahora no tan cercano.
El último en sumarse a la remake de "Los Jóvenes Viejos" es José Luis Calderón. A los 39, Caldera, que no se fue bien de Estudiantes donde se desdibujó su retiro justo antes del Mundial de Clubes, buscará revancha en el Argentinos del Bichi Borghi que le abrió la puerta para un nuevo desafío. Cuerpo le sobra y alma también. Lo demás, lo dirá el correr de la pelota.
Ya no se debe joder más con la edad. Lo que importa es el rendimiento, que suele no llevarse bien con las fechas de nacimiento.
Es cierto que circunstancias económico-financieras obran como propiciadoras de la continuidad de jugadores que tal vez pocos años atrás ya hubieran colgado los botines. Es cierto también que la migración de muchos jóvenes hacia los más diferentes destinos del planeta redondo, le da pie a los más veteranos para seguir ligados a la práctiva activa.
Pero no debe perderse de vista que en un tiempo donde los promedios de edad han crecido notablemente, donde ya los sexagenarios, y en algunos casos hasta los septuagenarios, con buena salud pueden saltar y correr sin desmedro de su integridad física, un tipo de 35, 36 o 39 años puede seguir compitiendo sin que se altere el equlibrio biológico.
El caso emblemático es Martín Palermo, que a los 36 años siguió metiendo goles para acrecentar su increíble récord que se puso en primer plano cuando él ya había pasado los "fatídicos" 30. Cuando Matías Almeyda volvió a River se frunció el ceño dando por sentado que ese regreso era una "obra de beneficencia" o que el nacido en la bonaerense Azul "venía a robar". A los pocos minutos del retorno, el Pelado demostró que estaba para sumar, lejos de restar y menos de dividir.
Juan Sebastián Verón es otro símbolo de que la edad no vale como argumento a la hora de apurar retiros. A punto de cumplir 35 años (el 9 de marzo), la Brujita juega con clase y deja el corazón en cada parada brava de su equipo. Luchando contra persistentes lesiones en las rodillas, Verón demuestra que si se quiere, se puede, especialmente si uno sabe cómo cuidarse para no dar ventajas desde lo físico. Pretendido por grandes equipos del planeta redondo, tentado por millones de dólares, Seba prefirió seguir en Estudiantes club al que aspira presidir cuando llegue la hora del adiós a las canchas, por ahora no tan cercano.
El último en sumarse a la remake de "Los Jóvenes Viejos" es José Luis Calderón. A los 39, Caldera, que no se fue bien de Estudiantes donde se desdibujó su retiro justo antes del Mundial de Clubes, buscará revancha en el Argentinos del Bichi Borghi que le abrió la puerta para un nuevo desafío. Cuerpo le sobra y alma también. Lo demás, lo dirá el correr de la pelota.
Ya no se debe joder más con la edad. Lo que importa es el rendimiento, que suele no llevarse bien con las fechas de nacimiento.







































