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LEON POR RATON
Martín Demichelis parece dispuesto a ocupar con altísima eficiencia el lugar que dejó vacante Roberto Ayala, un histórico de la Selección.
Cuando Roberto Ayala anunció su retiro de la Selección, a Coco Basile se le presentó el primer gran desafío en el camino hacia Sudáfrica 2010. Referente dentro y fuera de la cancha durante más de una década, el Ratón supo edificar una trayectoria brillante con la camiseta albiceleste, acorde con las condiciones que lo llevaron a ser uno de los mejores centrales del mundo: velocidad, formidable capacidad para el juego aéreo, tenacidad, tiempismo para los cierres y el anticipo y liderazgo natural sobre sus compañeros.
Luego de evaluar a varios centrales, Basile apostó sus fichas a Martín Demichelis, cada vez más consolidado en el Bayern Munich, donde acumula tres títulos en cuatro temporadas e imagina varios logros más hasta la finalización de su contrato, pactado hasta 2010.
Luego de pasar sin sobresaltos la prueba del amistoso con Australia, “Micho” recibió la camiseta número dos para los cuatro enfrentamientos iniciales de las Eliminatorias. Y fue el jugador más regular y eficiente de un equipo que también mostró picos sólidos en Mascherano, Riquelme y Messi. Como si hubiera recibido un mandato histórico, se sacó un aprobado en cada ítem de los que signaron el éxito de Ayala.
Nacido en la localidad cordobesa de Justiniano Posse el 20 de diciembre de 1980, Demichelis dice que su lema es “nunca abandones”. Y los hechos parecen darle la razón. Un par de semanas antes del Mundial 2006, José Pekerman lo desafectó del plantel que participó en Alemania. Demichelis recibió esa noticia como un mazazo. Sentía que se le desvanecía la concreción del sueño de su vida y no tuvo pudor en expresarlo. Atendió a un cronista de El Gráfico entre lágrimas, dijo estar devastado anímicamente y arrastró las palabras con la pesadez de un duelo cuando lo sacaron al aire en un par de programas de televisión.
“Empiezo la temporada con mucha rabia por dentro, pero espero que eso me dé fuerzas para rendir mejor”, les confesó a los periodistas alemanes cuando volvió a su club para la pretemporada, luego de haber vivido como un hincha el Mundial que quería disfrutar como protagonista. Y allá fue la rabia, transformada en energía.
El fútbol siempre da revancha, suele decirse en el ambiente. A Martín Demichelis se le presentó la suya y la está aprovechando desde el vamos, consciente de que la lista que se entregará dentro de tres años se empieza a escribir hoy. Muerto un Ratón, viva un León.







































