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Bernardi: "Nosotros no damos ejemplos, sí vivencias"
En la edición de marzo de El Gráfico salió el informe de tapa sobre aquellos futbolistas que aún la rompen en la Argentina al superar la barrera de los 30 años. En el sitio de El Gráfico te invitamos a leer el resto de la entrevista original a Lucas Bernardi.

SOLDADO DEL SACRIFICIO. Lucas Bernardi se pone el overol y muerde a todos en la mitad de la cancha. (Foto: Héctor Río)
-Las circunstancias nos ponen a esa altura. Los equipos se basan en jugadores de experiencia en la Argentina. Los mejores conjuntos mezclan experiencia y juventud.
-¿Cuáles son los motivos de este fenómeno?
-El análisis es profundo. Hoy, los jóvenes corren mucho, mientras que los experimentados trotan menos y piensan un poco más. Eso es de gran utilidad para los equipos. Igual, hay que estar bien físicamente. Si el equipo es sólido y la carencia que podés tener es física en el recorrido, están tus compañeros más chicos para solucionar ese inconveniente. Aquellos que andan muy bien a esta edad es por las ganas que tienen y porque son buenos jugadores.
-Cuidarse figura en el ABC. Pero, ¿qué pequeños detalles se deben repasar?
-Los de la vida diaria. Hay que ser profesionales. No me gusta hablar de mí. Los grandes que están en competencia los saben. De lo contrario, no rendirían. El descanso y la acorde alimentación son fundamentales. Te cuidás como corresponde porque ya empezás a ser viejo deportivamente. Quizás vas a salir con tu señora y decís: “Hoy no, salgamos mañana porque estoy muerto”. Cuando tenía 20 años, no me pasaba. Es una cuestión lógica. Un chico se recupera más rápido que nosotros. Es importante jugar 90 minutos con un montón de jóvenes y a un ritmo intenso, como se juega en la Argentina.
-Estuviste nueve años en Mónaco. ¿Se deja jugar más en la Argentina que en Francia?
-No sé (duda). Nuestro fútbol es trabado y se luce cada vez menos. Y el francés es directo por la velocidad. Te quitan la pelota y van para el arco.
-¿Qué permitido podés darte en la cancha en la Argentina, y no así en Francia?
-Cada vez menos, pero existe un margen más al perder una pelota en la mitad de la cancha y que no termine en tu arco. En Francia, la jugada se cierra en tu arco porque hay puntas veloces.
-Imagino que para un pibe no es lo mismo marcarte a vos que a otro chico de una edad similar. ¿Coincidís?
-(Risas). Cada vez más fácil es agarrarme. Los veteranos son mañosos, nada más.
-¿Eso lo aprendiste en Francia?
-Me tuve que adaptar a un fútbol rápido y fuerte con mi físico. Trataba de no chocar. Igual, las mañas se empiezan a agarrar de chiquito en el barrio.
-“A los chicos, me los como crudo”, había dicho Matías Almeyda antes de reincorporarse al fútbol profesional. ¿Ustedes lo toman así?
-Tenemos un gran grupo de experiencia. A los chicos les mostrás lo mejor. Ellos deben entender la situación, los momentos, qué se puede hacer y qué no. Nosotros no damos ejemplos, sí vivencias. Es importante que no dejen pasar chances: titularidad, renovación de contrato, una venta. Lo normal es que te ocurra una vez. Con suerte, dos. Pero hay que aprovechar la primera oportunidad.
-¿Iluminan a los más chicos?
-Tratamos de sacarles responsabilidad. Los más jóvenes deben jugar y ganar los partidos. Nosotros estamos para acompañarlos. Es importante para ellos sentirse respaldados por los más viejos. Esa comunión es clave en el grupo y se produce más afuera que adentro de la cancha. Ellos dan más por vos al estar cómodos.
-¿Realizan actividades fuera de la cancha para unir más al grupo?
-Obvio. Comemos asados todos los miércoles o cada 15 días. Ya es una costumbre. Después, los más grandes nos juntamos mucho con nuestras familias. No podemos seguir el ritmo de los más pibes.
-¿El grupo se divide para entrenarse en lo físico?
-Tenemos pocos trabajos diferenciados. Hay ejercicios que quizás alguno no puede hacer, pero el trabajo en sí es grupal.
-Ustedes la rompen a los 30. Esa es la tésis. ¿Colabora que haya una camada de futbolistas de 23 a 29 años, por ejemplo, que actúe fuera del país?
-Sí. No se pueden sostener a los futbolistas en el fútbol argentino. Es un tema económico. Como los clubes deben vender, muchos jugadores hacen la mayoría de la carrera en el exterior.
-¿El oficio te salva de una mala tarde?
-Claro. Cuando no te sale una, decís: “Qué hago acá o por qué no me retiré” (risas). Hay cuestiones que las superás mejor con el oficio. Las sufrís, pero no tanto.
Darío Gurevich







































