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Bienvenidos al show

Ricardo Caruso Lombardi está de regreso. El nuevo entrenador de Racing se enfrenta al desafío más grande de su carrera.

Por Redacción EG ·

25 de febrero de 2009

Ricardo Caruso Lombardi, el técnico más mediático de todos, ha vuelto al ruedo.
Racing recurrió a sus servicios para intentar salvarse de la Promoción, así como lo hicieron en su momento Argentinos y Newell’s. Él, experto en rescates, no se achica y confía en sacar al equipo del pozo en el que se encuentra.

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Después de 16 años como entrenador, y con 47 años recién cumplidos, Caruso tiene la chance de dirigir a uno de los cinco grandes del fútbol argentino. Todo un desafío si se tiene en cuenta la situación deportiva de la Academia. Aunque la cuestión dirigencial no parece estar ajena a la desorientación (Ver ¨¿Racing sin cura¨?).

“Estoy seguro de que vamos a salir adelante y Caruso es el técnico indicado para este momento de Racing. Evaluamos su historia y está muy capacitado", dijo Rodolfo Molina, el titular del equipo de Avellaneda, quien apostó por el entrenador aun cuando algunos miembros de la comisión directiva preferían a Claudio Ubeda, Alfio Basile, Fernando Gamboa o Ramón Cabrero.
En Avellaneda, no hay dudas sobre la idoneidad de Caruso para motivar al plantel de Racing, lo que preocupa a algunos integrantes de la CD es su perfil mediático. La idea de los dirigentes de la Academia es que desaparezca la figura del "Fabbiani de los técnicos", como se autorotuló el DT hace unos pocos días.
La tarea será complicada porque Caruso atiende a toda la prensa, sin hacer distinciones. Tampoco se hace problemas en dar a conocer cualquier situación. Como hace apenas cinco meses, cuando se fue en muy malos términos de Newell’s. En diálogo con elgrafico.com.ar, había dejado entrever que el entonces presidente, Eduardo López, lo marginó de la conducción del plantel sin motivos relacionados al rendimiento del equipo, sino porque los referentes del club Claudio Husaín, Ariel Zapata y Rolando Schiavi, así lo habían decidido.

Desde entonces, hubo acusaciones enfrentadas entre el técnico y los jugadores. Caruso tiró la primera piedra y, poco después, Schiavi rompió el silencio al contestar el 100x100 de El Gráfico. Así fue como el defensor se despachó con todo contra el DT.

Como era de esperarse, el verborrágico entrenador no dejó las cosas ahí y continuó la pelea con Schiavi, con más declaraciones polémicas en medios gráficos, televisivos y radiales. Los futbolistas del equipo rosarino, mientras tanto, emitieron un comunicado en el que anunciaban que no responderían a ninguna de las afirmaciones de Lombardi y la batalla se dio por concluida.

Atrás quedó ese convulsionado septiembre, cuando Caruso le decía adiós a Newell’s, con lágrimas en los ojos. Ahora, por Avellaneda, el mismo hombre va contento mostrando una gran sonrisa.

Hilarante, locuaz y desfachatado -por nombrar sólo algunos de los adjetivos que se pueden acomodar a este personaje-, Ricardo Caruso Lombardi, el mismo que está de regreso, ya promete dar vuelta el presente de Racing en el show del fútbol argentino.

¿Racing sin cura?

En la Academia, claro está, siempre puede pasar algo inesperado. Hace unas horas, se dio a conocer que el padre Juan Gabriel Arias, integrante de la comisión directiva, le sugirió al plantel que se reunieran con los miembros de la barrabrava, tras la derrota ante Independiente.

El párroco, junto a los vicepresidentes Luis María Carbone y Pablo Podestá, se dirigió hacia los vestuarios para convencer a los futbolistas de organizar una reunión con barras. Para peor, tuvo la mala idea de trazar un paralelo con el Rojo. Arias explicó que al equipo de Pepé Santoro le sirvió la charla con la barra para poder lograr la victoria en el clásico. No hace falta agregar cuál fue la respuesta de los futbolistas ante tal insólita propuesta.

Hasta el momento, el presidente Rodolfo Molina debe resolver qué medida tomará con Arias, un dirigente que no puede sacarse la camiseta.

Alejandra Altamirano Halle