¡HABLA MEMORIA!

1968. "Quisiera cambiarme el apellido y empezar de vuelta"

- por Redacción EG: 08/02/2019 -

Con solo 27 años, Silvio Marzolini, uno de los mejores 3 de nuestra historia, atravesaba el peor año de su notable carrera y le confesaba a El Veco “la despedida adelantada en plena función”.

Quisiera que Marzolini nunca hubiera existido como crack; ser Pérez o Gómez en este momento, un jugador cualquiera que empieza su carrera y lo miran sin exigirle todo. Vivo el mismo problema de Perfumo o de Ermindo. Siempre nos piden un "diez" y no podemos equivocamos nunca. El domingo pasado jugué mi mejor partido contra River desde que estoy en Boca, pero sigo siendo ¨este¨ Marzolini y no el otro. Y no crea que me engaño con el ruido. Para todo el mundo mi mejor año fue el 66, y para mi jamás tuve una temporada como la del 62..."

Silvio Marzolini en el living de su casa, quien gatea es su hija Adriana.

Mariana, de nueve meses, gatea en el living. Silvio se lleva un cigarrillo a los labios en la tarde sin obligaciones que dedica a los suyos. La señora trae café. La otra hija, Andrea, mide el largo del ambiente con sus corridas de pared a pared.

No hay agresividad ni resentimiento porque Silvio no es agresivo ni cobija resquemores. Es una calma madura, masticada, que se desgrana en una confesión fluida, porque los libros de la biblioteca se leen y no son la nota de adorno que recomendó el decorador.

"El 67 no lo cuento porque pasé lesionado y sabía bien que era un año perdido. Quizás arranqué el 68 falto de confianza y por lo tanto andando mal. Y cuando uno anda mal hace la simple. O sea que si el wing me enfrentaba no buscaba esquivarlo, sino que se la daba al arquero. Siempre me gustó jugar libre, tocar... y mandarme arriba. No me conformo con defender, con quedar apretado allá atrás, y por eso es que a veces dudo si esta es mi función en un equipo o si puedo cumplir otra, aunque no sé cuál puede ser. El fútbol de Boca también ha cambiado. En el 62, con D'amico, jugábamos sin wing izquierdo y podía irme por la franja, recorrer la cancha, meterme más en el partido. Pero aquel era un Boca que jugaba al contragolpe, donde todos buscábamos a Menéndez para el pelotazo a Valentim y el gol que podía llegar en dos pases. En el 62, además, estaba Orlando, y le aseguro que jamás me he sentido tan seguro como cuando tenía al brasileño a mi espalda. Salía a marcar y sabía que si el nueve se tiraba a la punta moría en Orlando, porque era de una seguridad total, y yo entraba a jugar con una confianza tremenda. Ahora estoy bien físicamente, y creo que las cosas van a salir o que ya están saliendo. El día que juegue un gran partido volverá la buena, pero siempre la gente me exigirá más... ¿Sabe en lo que he pensado? En retirarme antes de tiempo, cuando tenga resuelta mi situación económica y en un momento en que las cosas me salgan bien. No esperar que me echen, irme a los 30 de pronto, no sé..."

Marzolini desborda en el Cilindro. Este partido se jugó el 1 de noviembre de 1962, la victoria fue Xeneize por 1 a 0. Foto: Alfieri

Y esconde el motivo. Levanta a Mariana del piso, le deja un beso en la cabeza de felpa, y sonríe. El cabello rubio está en desorden, relegando al aviso de la peinada impecable de hace dos años. Un pantalón y un pulóver, quizá arrugados en esa hermosa tarea de revolcarse con sus hijas, quedan lejos de la raya impecable de aquellos trajes que lo mostraban hasta hace poco en la pantallas de la TV. Allí está el hombre sin afeites, sin la preocupación de la pinta, abrazado a su vieja franqueza que se autorreconoce, a un principio de "no sé mentir" que sabemos que es cosa cierta, a una felicidad de hogar que quizá encierre el gran motivo para colgar los zapatos antes que lo impongan los huesos faltos de aceite.

"A mí me gustan las dos funciones y será por eso que si me pide que le nombre un jugador en mí puesto le digo Rosl, porque marca y lleva. Todo ha cambiado... Ya el 4-2-4 se fue al olvido y los equipos que andan bien le juegan con tres delanteros que le rolan constantemente. ¿Cómo podemos hablar de punteros derechos? Pedro González, por ejemplo, es una barbaridad de jugador, para mí el delantero más importante de San Lorenzo, se le mete en diagonal, corre y para colmo NO SE PARA NUNCA. ¿Vio a Conigliaro? Es otro tipo importantísimo. La otra noche lo vi contra Platense; ganaba Estudiantes 4 a 1 y corrió a un contrario 60 metros. Esa es la que vale, y pica por derecha, por izquierda, por el medio. Yo nunca sentí la marca al hombre, me muero si tengo que hacerla, pero esto de ahora complica más el trabajo. Si usted tiene a un mismo jugador todo el partido es más fácil buscarle la vuelta, pero si a cada rato le entra uno distinto por su lado cambia el panorama. BOCA TIENE QUE LOGRAR ESO. MATAR LAS ALAS QUE YA NO SORPRENDEN A NADIE Y JUGAR CON TRES TIPOS QUE SE MUEVAN LOS NOVENTA MINUTOS. Y LO VA A LOGRAR PORQUE TENEMOS TODO PARA QUE LAS COSAS SALGAN. Ese partido contra River fue lo mejor de Boca en el año considerado como expresión de 90 minutos porque aquel primer tiempo frente a Racing no ha tenido parangón... Y bebiendo de delanteros, ¿sabe cuál es el mal de River? Jugar con dos punteros wines, pegados cada uno a su raya, sin cambiar. MIENTRAS RIVER SIGA CON LOS PUNTEROS FIJOS SERA MUY FACIL ANULARLO. ESE ES SU GRAN PROBLEMA".

El N° 3 de Boca usando la raya que le regala Quilmes

Suena el teléfono. La señora atienda: es de la radio, para un reporta... "Que me vean mañana en la cancha, a las tres y media..." ¡Oh el teléfono! Un gesto de contrariedad que surca el aire. A través del cable han llegado muchos dolores de cabeza, cuando la mala racha, cuando la película, cuando a los humoristas de emboscada se les ocurría llamar a Marzolini, como quien pide un café o un refresco... "Ya he cambiado tres aparatos. Este es el número, pero no se lo dé a nadie". Y allí vuelve otra vez la motivación del retiro, el anhelo de dejar antes que la pelota sea un enorme jabón para los pies enmohecidos. Allí está esa confesión de la despedida adelantada en plena función, "pero cuando ande bien, porque si ando mal seguiré jugando hasta dar vuelta las cosas". El gateo de Mariana. ¡Qué hermosa paz la de esa tarde...! "Se habla de futbolistas fuertes o hábiles, y para mí no puede existir una separación, sino una mezcla. SER EFICIENTE ES LO UNICO QUE INTERESA COMO BALANCE.

En Boca jugó desde 1960 hasta 1972. Disputó 408 partidos y convirtió 10 goles.

Simeone, por ejemplo, fue un obrero del fútbol, pero en su trabajo rendía una enormidad, quizá lo mismo que pueda hacerlo un habilidoso con sus armas. Hay otros factores que influyen en un momento determinado, en una campaña. Lorenzo siempre me hizo sentir pieza fundamental y eso me fortalecía. Cada vez que me hablaba sentía la responsabilidad de que era un baluarte en el equipo y entraba en la cancha sacando pecho. Pedernera, en otro aspecto, también me ayudó mucho; no andaba, sabía bien que no andaba, y él me mantuvo, me alentó siempre, me esperó como quizá no esperó a nadie. Y eso ningún jugador es capaz de olvidarlo. Las características de cada hombre son tan distintas como las características de cada equipo, referidas a una línea de rendimiento positivo. San Lorenzo, éste de hoy, es una gran defensa y un gran contragolpe, y a mí no me convence del todo. JUEGA MUY MAL HASTA QUE MARCA EL PRIMER GOL, NERVIOSO, CASI INSEGURO. Ahora sí, una vez que llegaron a la red son capaces de barrer a cualquiera, Contra Boca el 0 a 0 estaban bien hasta el primer gol de Veglio, pero lo hicieron y nos borraron de la cancha. No me convence del todo como futuro, pero no puedo negar que anda, que tiene hombres fundamentales como Cocco, un jugador que debe ser importante en la selección. Racing, aquel de la racha, fue un equipo que se hizo en el torbellino, en un afán por llegar con todo arriba, y fue el primero que metió a tres hombres corriendo por todos lados, a Martinoli, Cárdenas y J.J. entrando por cualquier sector. Y ESE RACING SIN LABORATORIO QUE MAS QUE ESTE ESTUDIANTES BIEN PLANIFICADO, AUNQUE CREO QUE SERA CAMPEON DEL MUNDO DE TODAS MANERAS. No creo en el fútbol inglés en canchas chicas, como no creí en ellos durante el mundial. Tienen a Bobby Charlton —el mejor jugador del mundial del 66— pero marcándolo de cerca se le corta el servicio al resto. Además, Estudiantes será otro después del primer partido, ya lo conocerá bien... y una vez que Estudiantes le "toma los puntos a un equipo" es muy difícil que se le escape. Pero Estudiantes en el fútbol nuestro es demasiado defensivo y le aseguro que si sus hombres tuvieran la camiseta de Boca o la de River no podrían jugar como lo hacen. Y ESE HABITO DE JUGAR DE DETERMINADA MANERA DENTRO DE UN ESQUEMA ES EL QUE PROVOCA TANTAS SORPRESAS CUANDO SON LLAMADOS A UNA SELECCION. ¿Qué pasa con un defensor de Estudiantes metido en una defensa que no marque hombre a hombre?..."

Aunque se cambie el apellido la imagen de Marzolini jugador es la que perdurará siempre…

La inquietud de Andrea nos lleva hasta el cuarto de los juguetes, siempre con novedades después de cada viaje, con un nuevo huésped cada vez que Silvio abre las valijas. Sobre una pared, como si fuera una llama siempre prendida, vernos una foto de otro tiempo, con un Marzolini casi adolescente y una dedicatoria de la época de las bolsitas de caramelos que se entregaban como una orquídea: "a mí simpática novia con todo afecto..." Allí está el cuadro, firme, como si fuera el pilar más grande de esa casa de la calle Marconi.

— ¿Qué haría con la selección si la tuviera en sus manos, Silvio?

—Aprovecharía el mes de agosto, destinado al trabajo intenso de la selección, de la mejor forma posible: MUCHOS PARTIDOS CONTRA LOS GRANDES COMBINADOS EUROPEOS. Salir en gira por Europa, pero sin elegir partidos, jugando con los más bravos. Nombro un plantel en julio y a compararnos en serio, como está haciendo Brasil en este momento. En el 69 hago lo mismo y traigo las mejores selecciones europeas a Buenos Aires. ESTAS PRACTICAS CADA QUINCE DIAS NO SIRVEN DE NADA. Comprendo a Cesarini, con la Copa en el medio, con partidos los domingos, lunes y viernes, pero entiendo que como están las cosas fatalmente se llega al manoseo del jugador, y además hay otro problema: NO PODEMOS PENSAR EN EL 70 JUGANDO CONTRA EQUIPOS SUDAMERICANOS. ¿Qué ganamos compitiendo con uruguayos y paraguayos, si nos conocemos hasta el cansancio? El único fútbol que apunta nuevo es el chileno, el mejor que vi en el último sudamericano, y mucho más organizado que Brasil en todos los aspectos. Brasil está igual que nosotros. El único que desempata es el negro (Pelé), pero en el resto somos parejos. Ermindo es tan jugador como Tostao, y no nos sacamos ventajas en nada. LA SELECCION ARGENTINA TIENE QUE JUGAR ESPERANDO Y CON UN CONTRAGOLPE MAS FIRME DEL QUE TUVIMOS EN INGLATERRA. Pero no buscar variantes fundamentales, sino tratar de imponer nuestro ritmo. EL UNICO EQUIPO QUE ERA SUPERIOR FUE EL ALEMAN, SIN DUDA EL MEJOR DE TODOS, PERO TODAVIA PIENSO QUE CON EL RESTO ANDABAMOS PAREJOS, JUGANDO ASI COMO LE DIGO: AGUANTAR Y CONTRAGOLPE. AGUANTAR Y CONTRAGOLPE...

Con la Celeste y Blanca disputó 28 partidos entre 1960 y 1969. Jugó de titular en dos mundiales, Chile 62 e Inglaterra 66, siendo elegido en este último como el mejor del torneo en su puesto.

— ¿Le gustaría estar en la selección?

—Cesarini me dijo que estuviera tranquilo, que no me ha olvidado...

Y allí, en ese sorbo de café que se termina rápido, está la gran ilusión de la vuelta, de ese retorno completo al primer plano que le brilla en los ojos y que canta en sus palabras. Allí está el hombre que quiere volver a ser el crack de Boca del 62, porque sólo tiene 27 años. Allí está este muchacho maduro, que opina con las manos abiertas, pensando que sería bueno cambiarse el apellido para comenzar de nuevo.

No hace falta. Quédese con el suyo. Se lo digo pensando en Rancagua; en el premio al mejor jugador de la serie que le dieron en Londres; en el último sudamericano donde fue el mejor del equipo.

Cuando lo llamen, dé la cara, cuádrese bien y diga presente, sacando pecho, con la vieja fe de antes. Hágalo, Silvio... ¡Sabe qué bien suena Marzolini!

 

Por EL VECO (1968)

Fotos: Ricardo Alfieri

Por Redacción EG: 08/02/2019

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