LAS ENTREVISTAS DE EL GRáFICO

Fabián Cubero, 100x100: “No tomaría un café con Maradona”

- por Diego Borinsky: 21/01/2013 -

El jugador que más partidos vistió la casaca de Vélez habla de todo: su amor por Nicole, el sexo, su manera de jugar, los títulos, las cargadas.

 Nota publicada en la edición de enero de 2013 de El Gráfico

TE LLEVO en la piel. Excelente producción para la revista oficial del club al convertirse en el futbolista con más partidos jugados.

1 De 1 a 10, ¿cuánto éxito tenías con la mujeres de pibe? Un 5 ponele, era bastante quedado, de grande me volví más encarador.

2 ¿Podrías contarnos con detalles cómo te levantaste a Nicole Neumann? A ver. Todo empezó con la producción de fotos para la revista Hombre. Yo estaba volviendo en auto de Mar del Plata a Capital para empezar la pretemporada de invierno del 2006. Me llamó Beto Maceira, encargado de prensa de Vélez, para comentarme que me querían hacer una producción de fotos para Hombre en el vestuario del club. “No, dejá, no me interesa”, fue lo primero que contesté. “Están entre vos y el Gato Sessa pero te prefieren a vos”, me insistió. “Agradeceles, pero paso, Beto”, le contesté. “Pero mirá que la foto es con otros tres jugadores, creo que vienen Pavone y Angeleri de Estudiantes y está el Flaco Somoza”, la siguió. “Gracias, pero no tengo ganas”, respondí. “Pero mirá que es con una modelo, con Nicole Neumann”. ¡Eh! Ahí cambió todo. “Pará, pará, entonces sí voy”, le dije. Una palabrita mágica cambió todo.

3 Para darle suspenso a la novela, hacé un ranking de las mejores jodas que hiciste con tus compañeros en la concentración. Dejame pensar… Una de las mejores fue la del jabón en el sandwichito. La hicimos con Nico Cabrera. Cada tanto pedimos sándwiches de miga en la concentración. Agarramos un jaboncito, lo cortamos bien chiquito, y lo cambiamos por el huevo de un sánwdich. Y al sándwich lo pusimos en el medio. Le tocó a Seba Domínguez, que había llegado hacía poco al club. Al rato lo vimos frente al espejo con un escarbadientes, a las puteadas, sacándose algo, después pidió un cepillo de dientes, iba de acá para allá… Estaba tan caliente que se encerró en el gimnasio, no sabés lo que nos reíamos.

4 Volvamos a Nicole: ¿fuiste a la producción con una mínima ilusión de tener una chance? Pensé en ir a cagarme de risa un rato, tenía ganas también de conocerla, de mirarla en vivo y en directo, a ver si era tan linda como en los desfiles. Estar ahí, ver qué onda. Bueno, la cuestión es que nos encontramos con Leandro (Somoza) y nuestro representante, en la confitería del club. Nos habían citado a la 1 del mediodía, eran las 2 y no pasaba nada. “Ya fue, vámonos”, decía Leandro. “Pará, banquemos un rato más”, lo calmé yo. Nos llamaron a los 15 minutos y fuimos para el vestuario. Los de Estudiantes ya estaban ahí, ella en otro sector, maquillándose, y me acuerdo que entró Leandro y saludó por arriba. Yo la miré por el espejo y sí, me encantó, me encantó, estaba muy linda. Leandro siguió de largo, pero yo frené para saludarla con un beso.

5 Contame otra de tus bromas… Una vuelta estábamos lesionados con el Gato Sessa, y nuestros compañeros salieron a correr. Los utileros dejaron los botines a un costado porque después iban a hacer fútbol, entonces agarramos y atamos todos los cordones de un botín con otro, hicimos un quilombo infernal, había como 30 pares de botines y los atamos todos con todos. Cuando llegaron y quisieron ponerse los botines empezaron a putear a lo loco, nosotros nos habíamos metido en el gimnasio, ja, ja, tardaron una banda en desatarlos, algunos fueron a pedir más botines, otros hicieron fútbol con zapatillas, ja, ja…

SIEMPRE estuvo al tanto de las movidas de la moda con un toque personal.

6 ¿Te cruzaste miradas durante la producción de fotos? Nosotros estábamos con un toallón, simulando no tener nada abajo, pero llevábamos un short, empezaron a sacar fotos y yo era una máquina de tirar chistes. “A mí poneme al lado de ella”, decía, o les comentaba a los chicos bien fuerte, para que escuchara: “Che, ¡qué linda que es, de verdad!”. En un momento le dije: “¿Por qué no te tirás unas entradas para el teatro, así te vamos a ver?”. Ella se reía, yo estaba desinhibido, llevaba la delantera. Anoté el teléfono de la asistente para combinar lo de las entradas al teatro, y caminando hacia el auto, la productora me dijo: “Che, ¡qué buena onda que pegaron! Estuvo divertido”, a lo que le respondí: “Sí, sí, estuvo bueno, pero tengo menos chances…”. Y enseguida ella me frenó: “Mmmmm… no te creas”.

7 Una joda más y no jodemos más… A Roberto Nanni lo volvíamos loco por su parecido con “Pedro, el Escamoso”, el actor de una serie de TV. Un tío mío tiene una casa de pasacalles y le hice preparar uno que decía “Roberto Nanni es Pedro el Escamoso”, o algo así, y lo colgué detrás del arco el primer día de la pretemporada. Todos pasábamos corriendo por ahí y nos moríamos de la risa.

8 ¿Qué se decían entre ustedes al salir de la producción? No, no, yo estaba solo con la productora, porque salimos del vestuario y cada uno se fue para su lado. Esa frase me quedó: “Mmmmm… no te creas”. ¿Cómo no te creas? Se prendió una lucecita de esperanza. Yo estaba de novio, pero veníamos mal…

9 Con el Pelado Silva me imagino que nunca te habrás metido con una broma. Una vez, pero fue sin querer. Habíamos salido campeones, en 2009, y estábamos tirando unos petardos, fuertes, unos flowers eran. Prendí uno y justo Zapata me dijo “tiralo ahí” y lo largué donde me decía, que era… el mate del Tanque. Apenas lo tiré ahí, me di cuenta, dije “nooooo” y salí corriendo. El mate voló en mil pedazos. El uruguayo justo no estaba, era un mate bueno, lindo, así que le tuve que ir a decir. “Mirá, Tanque, hicimos una cagada, metí el cohete dentro del mate, discúlpame, te compro uno igual”. Y él me dijo: “Noooo, era especial, me lo hizo mi viejo para mí”. Me mató con esa frase, pero bueno, se la terminó bancando.

10 ¿Fuiste al teatro, entonces? Más vale. Dejé pasar unos días y llamé a la asistente para pedirle las entradas. En el medio yo le iba contando todo a Marcos, un amigo de Mar del Plata. Cuando le dije que iba a ir a unas fotos con Nicole Neumann no me creía. Y cuando le conté la frase que me había dejado la productora, me gritó: “No me jodas, no puede ser”. Ella no sabía quién iba a llamar, porque nos había dicho a los cuatro, y yo me adelanté. Llamé a la asistente y, además, le dije que me gustaría regalarle una camiseta. Quería verla otra vez mano a mano. Llegué al teatro y vi las fotos de las chicas en la puerta: Moria Casán, Nicole y Lorena Liggi, una chica de Mar del Plata, muy amiga de la familia, su papá era socio de mi viejo con los taxis. Era una de las bailarinas. “Esta chica me la puso acá el destino”, pensé.

11 ¿Nunca se te enojó un compañero por las bromas? No, Domínguez estaba caliente esa tarde del sandwichito, pero con él más que nada. El pedicuro se enojó hace poco. Estaba cortando uñas y le tiré un baldazo de agua. Guardó todo en su valijita y se fue a la casa al grito de “acá no vengo más, son todos unos pelotudos”. Volvió a los 3 días.

12 ¿La llamaste a Lorena? No tenía su número. Lo llamé a mi viejo a Mar del Plata para pedírselo. Mi viejo no entendía nada. “¿En qué andás vos?”, me preguntó. Me lo consiguió y la llamé al toque. Le conté lo de la producción de fotos, de las invitaciones y que estaba en la puerta del teatro. “No te puedo creer –me dijo Lorena–, pero ahora le comento a Nicole que viniste”. En una parte de la obra, Nicole hacía un baile y llamaba a uno del público. Yo había ido con mi novia, mi suegra, mi cuñada, estábamos del medio para el fondo, pero ella ya sabía dónde estaba y cuando la vi venir a Lorena derechito a buscarme, pensé “noooo, me agarra a mí”. Y me agarró nomás. Subí al escenario, me ataron las manos y Nicole me empezó a bailar adelante. Te juro que esa imagen no me la olvido nunca más, nunca más. Me miraba, me bailaba y se reía. Yo trataba de disimular, imaginate que estaba en el medio del escenario con toda la familia de mi novia abajo.

13 ¿Quién fue tu principal compinche de bromas en estos años? Nico Cabrera y Augusto Fernández.

14 ¿Cómo siguió la historia al bajar del escenario? A partir de ahí le empecé a mandar mensajitos a Lorena, no hablaba directo con Nicole porque ella estaba con su marido. Hice todo este laburo, me enteré de que ella tenía onda, después decidió separarse, yo corté con mi novia, pero no podíamos exponernos porque si bien Nicole ya no estaba con su marido, no se había separado legalmente. En síntesis, para redondear, digamos que desde que nos vimos por primera vez en la producción yo le fui tirando señales, y ella nunca me bajó el pulgar.

15 ¿Cuándo te transformaste en el principal bromista del plantel? Desde el 2002 más o menos, aunque yo ya era muy jodón de pibe. En casa, a mi hermano le hacía de todo, le ponía sal en la Coca Cola. Hoy, cuando mi cuñado está distraído, corto un ají puta parió y le paso el juguito por la bombilla del mate, ¡sabés cómo queda! A mi viejo le metía los chasquibum adentro del cigarrillo, entonces estaba fumando y le explotaba el faso. Lo que puteaba…

16 ¿Es cierto que en tu primera salida con Nicole te temblaron las patas más que en la semifinal de la Libertadores? Y… sí, tal cual, me iba mirando en el espejo todo el tiempo a ver cómo estaba, la ropa me la cambié varias veces, sí, sí, fue estresante, era como si estuviese por encarar a Madonna, viste, algo inalcanzable. La primera cita fue en la casa de un amiga, a un lugar público no podíamos ir.

17 ¿Nadie tomó nunca represalias por tus bromas? Mi hermano me puso líquido refrigerante en el enjuague bucal y cuando fui a tomar, ajjj, sentí el olor, pero un poco llegué a meterme en la boca y lo tuve que escupir. El cree que no, pero la verdad es que llegué a tomar algo, ahora se va a enterar.

NICOLE Neumann bajó al césped para festejar la obtención del Torneo Inicial.

18 ¿Cómo hiciste para que no se metiera la prensa rosa en tu vida? Nos vimos mucho tiempo a escondidas, por este tema legal del divorcio, aunque estuviéramos los dos solos, hasta que nos agarró la revista Gente con unas fotos en la intimidad del campo y para ella fue muy traumático. Le hicimos un juicio y lo ganamos. Pero en líneas generales lo manejamos bien y por suerte justo salió el viaje a México y zafamos bastante.

19 O sea que te fuiste a jugar a México, por este tema de pareja. Justo había conocido a Nicole y Mario Carrillo, el técnico de Tigres, se acordaba de mí de un Vélez-América, y me contactó. Lo analizamos y decidimos ir, además de que la propuesta deportiva era interesante, para descomprimir el tema mediático que se había armado.

20 ¿Qué te dejó esa experiencia? En lo futbolístico, la tranquilidad de estar en un lugar donde jugás al fútbol sin presiones, sin tanta euforia y violencia en el día tras día, sin tanta obligación de ganar. En un punto está bueno, pero en otro no tanto, porque te empieza a faltar adrenalina. Me gustó vivir esa experiencia, pero me quedo con lo de acá, me llamó la atención que hay equipos que se van al descenso y no pasa nada, por ahí te silban cuando termina el partido y nada más. En lo personal, mi estadía en México nos sirvió para salir del centro de la escena mediática que se había armado con el tema Nicole.

21 El compañero más divertido y el más amargo. Divertidos estaban Nico Cabrera y Augusto. Y amargo… ehhhh… Sotomayor, sí, sí, te ponía una cara tremenda.

22 ¿Poroto es por los olores? No, muchos piensan mal, pero nada que ver. Me lo puso mi abuela Tita cuando tenía 2 años, por mi nariz chiquita. Me gusta el apodo porque es un lindo recuerdo de ella. Hoy pocos me llaman Fabián, casi todos me dicen Poroto, incluso los que me ven por primera vez.

23 ¿Nicole te dice “Porotito de mi vida”? Nicole me dice “amor”. Siempre, je, je.

24 ¿De qué club eras hincha de pibe? De chico uno se inclina por el club del padre, y mi viejo es de Boca, así que hinchaba por Boca, pero hasta ahí, nunca fui muy fanático. Cristian, mi hermano, se enganchó mucho más, pero se hizo de River. Se ponía la camiseta, miraba todos los partidos, gritaba, vivía más el fútbol que yo. Somos una familia futbolera: mi viejo, Carlos, jugó muchos años en Mar del Plata, llegó incluso a la Selección de Mar del Plata y mi hermano, que es dos años mayor, también siempre jugó al fútbol.

25 ¿Por qué tu hermano no llegó como vos? Siempre estuvo bien visto, pero le faltó esa cuotita de suerte que siempre es necesaria. Yo la tuve cuando me vio Pekerman en un amistoso que jugó un selectivo de Mar del Plata contra la Selección Sub 17 que él dirigía. Le gusté y me citó para una segunda prueba, andá a saber qué hubiese pasado si ese día no estaba Pekerman. O si ese día jugaba mal, el tren pasaba. En esa época, yo jugaba de cinco en Kimberley, y enseguida surgió la posibilidad de ir a Renato Cesarini, porque estaban en Mar del Plata haciendo la pretemporada, con el Indio Solari. El preparaba amistosos, un día lo hizo contra Kimberley, y ahí me fue bien otra vez así que al toque llegó la propuesta para ir un año a Rosario. Tenía 15 años y dije que sí. Fueron dos momentos muy importantes de mi carrera.

26 ¿Te destacabas en Kimberley o tuviste suerte en esos partidos? Era como ahora: un luchador, corría, metía, tenía mucho temperamento, y se ve que para esa edad les gustó mi forma de ser dentro de la cancha. A partir de ahí se dio todo muy rápido. Fue a comienzos del 95, yo había cumplido recién 16 años y me fui para Renato y como el equipo hacía seguido de sparring de las selecciones juveniles, en uno de esos partidos en Ezeiza, Pekerman –que ya me tenía relojeado de Mar del Plata- me vio de nuevo y me pidió que volviera la semana siguiente a entrenarme con ellos. Alterné una semana en cada lugar hasta que José me pidió que me quedara fijo con ellos y me terminó llevando al Mundial Sub 17 de Ecuador. Ahí jugué poco, pero siempre entraba para ocupar distintas posiciones, algo parecido a lo que me pasó con el Sub 20 que ganamos en Malasia con Riquelme, Aimar y Cambiasso.

27 ¿A ese Mundial fuiste por tu polifuncionalidad? Me ayudó mucho, porque el único jugador defensivo del banco era yo, los demás eran volantes de creación, incluso la semifinal contra Irlanda me tocó jugar de líbero. Anduve muy bien y por eso, en la final, José me puso de volante central en lugar de Markic, que era el capitán.

LA CINTA de capitán tiene un toque de glamour, ya que fue pensada por su mujer.

28 ¿Cómo llegaste a Vélez? Julio Santella, el profe de Bianchi, me vio en el Sub 17 y después habló con mi viejo para saber si nos interesaba ir a una prueba. Obviamente le dijimos que sí. La prueba me la iba a tomar Bianchi en Necochea, donde estaba haciendo la pretemporada la Primera.

29 Te habrás puesto un poquito nervioso, ¿o no? Fueron días de mucho nervio. Como era muy pibe, Santella mandó a su hijo, que es profe también, para que compartiera la habitación conmigo en el hotel. Me entrené unos días con el plantel, comía con ellos. En mi mesa estaban Zandoná, el Negro Gómez, Sotomayor, era una mesa… importante.

30 No te imagino haciendo las bromas que hacés ahora. Noooo, para nada, sólo abría la boca para comer y para contestar si me preguntaban algo; si no, calladito. Ellos me trataban de “che pibe”, me boludeaban un poco, me decían “vos escuchá, aprendé, y para hablar, esperá”, esas típicas cosas de la época. Me entrenaba como ellos, pero yo estaba en otro ritmo. En un momento, Santella me llevó con el médico para que me dé un inyectable porque estaba muerto, todo dolorido. Hasta que llegó el día de la evaluación. Esa mañana me hicieron trabajar livianito para que pudiera levantar las piernas en el picado. Jugué de cinco y de ocho, con los suplentes, y en un momento, me acuerdo muy bien, Bianchi me llamó y me dijo: “Ahora jugá por la izquierda y le hacés marca personal al Pepe (Basualdo)”. No sé con qué fin me dio esa orden, pero me clavé al lado del Pepe y lo seguí a todos lados.

31 Terminó el partido… Y a la noche Bianchi me llamó a su habitación. Estaban Ischia y Santella. Me contó que lo conformó lo que había mostrado a la tarde, y que si me interesaba, me iban a llevar a Buenos Aires. ¡Te imaginás! Yo, chocho de la vida.

32 ¿Dónde fuiste a vivir? A la pensión del club, debajo de la platea Sur. Me mandaron a la habitación 4, con Ercoli. La tenía bien armadita, con un mueble, un ventilador, una tele, cada uno llevaba lo que podía, había otras habitaciones que tenían la cama y nada más. Alguno tenía heladera, muy poquitos, eh. Una linda época, fui conociendo chicos, crecí. Eramos 14 o 15, había un pasillo larguísimo y el baño estaba después de la habitación 9, en invierno se complicaba, hacía frío. En un momento, el profe que estaba a cargo nos propuso pintar la pensión, así que trajo la pintura y nos pusimos con las brochas y pinceles.

33 ¿Nunca te quisiste volver? En Vélez no, me había pasado en Renato, que extrañaba demasiado y entonces me dijeron que me fuera a Mar del Plata una semana, charlara con la familia y pensara qué hacer. Hice eso, volví y nunca más tuve dudas, porque enseguida vino lo de la Selección, que era motivante, después llegué a Vélez, y en Buenos Aires ya todo era más llevadero. Nuestra salida habitual era al Carrefour que está enfrente de la cancha. Ibamos con los chicos a pasear ahí, la vuelta al perro, no teníamos otra cosa para hacer, el shopping de Liniers ya estaba del otro lado de la barrera y me daba un poco de temor.

34 ¿Cómo te recibieron los grandes cuando empezabas? Ponían distancia. Te acercabas a ellos si ellos se acercaban a vos antes, costaba desinhibirse, ir a preguntarles algo. Yo lo hacía con temor, es como que los idolatraba un poco más, los veía lejanos.

35 ¿Vos cómo los recibís hoy? Es totalmente distinto porque todo cambió. Hoy, salvo 2 o 3 jugadores, los demás somos muy compinches, bajamos y nos ponemos a la altura de los más chicos. Igual, los pibes hoy son más lanzados.

36 ¿Quiénes son los que ponen más distancia? Y… Seba Domínguez pone distancia, Montoya también, son tipos más serios por sus personalidades. Zapata era una onda así: al Chapa se le vuelan los cables y es un peligro.

37 ¿Qué es lo que menos te gusta del futbolista joven actual? En general me da la impresión de que no viven tanto el fútbol. Están siempre conectados a la música y al celular en vez de conectarse de lleno al fútbol, recién lo hacen en la entrada en calor. Cada tanto, les tiramos “Dejen de pavear con los jueguitos y vamos a meternos en el partido”, o si estamos viendo un partido y alguno no da mucha bola o están cuchicheando, les chistamos para que se concentren.

38 ¿Vos mirabas a alguien en especial cuando empezabas? En lo futbolístico, por mi posición, siempre miré mucho al Negro Gómez y a Astrada. A nivel personal y por cómo se movían en la vida cotidiana, me gustaba ver al Beto Camps y a Bassedas, siempre muy profesionales, muy metidos en esto, concentrados. Me sentía identificado con ellos. Prestaba atención a los movimientos de la gente más grande, a la forma de hablar y de manejar los grupos y el vestuario, en los 90 había muchos jugadores que podían ser capitanes. Me dejó enseñanzas de cómo hablarle a un chico, de cómo respetar las cosas básicas del día tras día, de los entrenamientos, cuándo joder y cuándo no.

39 Algún ejemplo puntual. Una vez, en Jujuy, contra Gimnasia, hacía poco que estaba en el plantel y en un centro, me demoré en marcar y el Beto Camps me gritó: “¿Qué hacés ahí parado, nene? ¡Concentrate!”, y le contesté mal. Ahí saltó Bassedas de atrás: “¡Eh, calmate un poco nene, ahora vas a ver en el vestuario!”. Y le hice un gesto con la mano. No los puteé ni nada, pero les contesté mal. Terminó el primer tiempo y estaba todo cagado, pensé: “La que se me viene ahora”. Pero no, se me acercó Bassedas y me habló muy bien: “No le podés contestar así a un referente. Si te dicen algo, bancatela, no contestes, vos sos pibe”. Me sorprendió porque era una época en la que había mucha distancia entre grandes y pibes.

40 ¿Ahora hablás seguido con Bassedas? Sí, mucho. Por ser el capitán me pregunta cómo veo a algún chico, si tenemos algún inconveniente. Es todo muy descontracturado, más en Vélez, donde la cosa funciona bien. Christian se acerca al jugador y esas palabras que tuvo conmigo aquella vez me demostraron que trata de llevar las cosas por buen camino, una persona inteligente que no es prepotente ni abusa de su autoridad. Es como un compañero más que hace su trabajo.

41 ¿Por qué tu viejo no llegó a un equipo importante? Nunca le dio la dedicación que se merece esta profesión. Jugó en Alvarado, en Aldosivi, integró la Selección de Mar del Plata, vino a probarse a San Lorenzo, pero no tenía conducta: salía, chupaba, le gustaba la joda. Por eso, cuando empecé, cada tanto me tiraba: “No hagas lo que hice yo, mirá lo que me perdí”. Era un buen 9 el viejo, en Mar del Plata es muy conocido.

42 ¿Laburaste de pibe? Somos de clase media, mi viejo laburaba en el casino y tenía taxi, mi vieja era ama de casa, pero a mí me gustaba ganarme unos mangos para salir a la noche, así que hice unas changas. Una era limpiar vidrios en una YPF de Salta y Libertad. El encargado era amigo de mi viejo y en temporada nos llevaba a mi hermano, a mi primo y a mí de 8 a 1 del mediodía para que diéramos una mano. Limpiaba vidrios, revisaba el aceite, por ahí ayudábamos en la gomería. Juntaba unas buenas propinas.

43 ¿Qué otra cosa hiciste? Fui acomodador en el estadio mundialista. Como jugaba en Kimberley, y uno de los organizadores de los torneos de verano era Kimberley, seleccionaban a jugadores de las inferiores para ser alcanzapelotas o acomodadores, cada uno elegía. Algunos preferían alcanzar pelotas para estar en la cancha y sacarse fotos con los jugadores; otros querían ir arriba para agarrar la guita. Mi hermano iba abajo; yo, arriba. Armábamos una fila en la escalera, cada uno con su franelita, y cuando llegaba la gente, agarrábamos los tickets, buscábamos la ubicación, sacábamos la tierrita de la butaca con la franela y ahí nos daban la propina. Era lindo, porque con esa propina salía a la noche. Yo era muy caradura, le charlaba mucho a la gente, “¡Qué linda noche hoy!”, o “¡Vamos a ver un partidazo!”, me hacía un poco el chupamedias. Y eso sumaba puntos. Sacaba buena propina.

MARCANDO A Riquelme, excompañero del Sub 20, en un Boca-Vélez, un clásico de estos últimos años.

44 ¿Qué significa ser el futbolista que más veces defendió la camiseta de un club como Vélez? La sensación es de alegría y orgullo de mí mismo. Hace unos años no lo tenía como un objetivo, aunque de a poco algunos me fueron diciendo: “¡Uh, cómo debe estar Larraquy, que te faltan 100 partidos para alcanzarlo”. No le di mucha importancia, pero a medida que me fui acercando, iba tomando conciencia de lo que es quedar en los libros de una institución como Vélez y más ahora, que los jugadores se van muy rápido de un club a otro. En otra época, los jugadores se quedaban más. Y eso la gente me lo reconoce.

45 ¿Qué fue lo que más te conmovió el día que superaste a Larraquy? Lo igualé cuando jugamos contra Colón, pero perdimos 4-2, después fuimos de visitante contra Newell’s y otra vez perdimos, y la gran fiesta fue contra Racing en casa, que ganamos un partido clave. Ahí caí, me emocioné mucho por el recibimiento de la gente, por lo que armaron mis compañeros y los dirigentes, pero el mayor sacudón me lo dio el técnico, cuando en la charla antes de salir a la cancha, dijo que ese era un partido muy importante para todos, pero especialmente para una persona y que me tenían que apoyar para quedarnos con un triunfo y que sea mi noche soñada. Muy lindas palabras.

46 ¿Se te piantó un lagrimón? No, no… (silencio) pero hice fuerza, tuve que hacer fuerza, porque si me relajaba me iba a emocionar y era un partido muy importante.

47 ¿Larraquy te puteó un poquito? Pedro es una persona muy buena, lo conozco desde hace muchos años, está permanentemente en el club. Cada tanto me cargaba, yo también. “Pedro, espero que no se vaya Ricardo porque si agarrás como interino, yo no juego más”, le decía. “Más vale”, la seguía él. Siempre tuvimos una excelente relación.

48 ¿Tenés este récord de Vélez porque vos quisiste quedarte acá, porque hiciste la cómoda o porque no te vinieron a buscar? Se dio. En un momento me buscó el Catania y se cayó, me hubiera gustado ir, pero no pasó nada, nunca dije que me moría por ir a Europa y la verdad es que estoy en un club en que he vivido muchas más buenas que malas.

49 Si tuvieras que elegir un partido de los 465 que llevás en Vélez… ¡¿Uno solo?! ¡Qué jodido!... El que le ganamos a Huracán en 2009 y nos dio el título en cancha de Vélez.

50 Y uno para tachar. El que jugamos en casa contra Morelia por la Mercosur. Me amonestaron a los 5 minutos y a los 10 me echaron por doble amarilla. Me sentí muy frustrado. Encima, nos eliminaron.

51 Cuando vos empezabas, River y Boca se llevaban a jugadores de Vélez (Basualdo, Chilavert, Bassedas, Gómez, Asad) y ellos presionaban por irse; hoy es al revés: Sosa se va de Boca a Vélez, el Chucky elige a Vélez antes que River. ¿Qué pasó en el medio? Yo viví esa transformación, es cierto. Hoy, Vélez es un club modelo para cualquiera, tenés la posibilidad de estar en un equipo que pelea siempre arriba, un equipo bien visto a nivel internacional, a nivel social, que juega Copas y no tiene la exigencia desmedida de Boca y de River. En Vélez también existe la obligación, pero es una obligación linda, sana, nadie te está encima para que declares bien. Contás con una gran infraestructura, se cobra al día, se cobra bien…

52 ¿Qué cambios podés marcar en Vélez desde 1996 hasta hoy? En estructura cambió muchísimo. Está la Villa Olímpica que no existía, hay una pileta gigante de natación donde antes había una cancha que se usaba poco, una cancha de hockey donde antes había una pista de atletismo sin usar. Y el Amalfitani antes no se llenaba como ahora.

53 ¿A quién votarías como los tres máximos ídolos de la historia de Vélez? Bianchi, Chilavert y Willington.

54 ¿En qué lugar te ponés vos? Noooo (risas), eso lo tiene que decir el hincha. Yo creo que tengo un lugar entre los ídolos del club. Y listo, con eso me alcanza.

55 ¿Por qué a Vélez le cuesta tanto ganar a nivel internacional? No lo hace desde la era Bianchi-Piazza. Después de la era Bianchi nos tocó el famoso campeonato económico, años de transición, ya con Gareca nos faltó un poco de suerte. En la Libertadores del año pasado, Silva erró un penal en el último minuto que nos clasificaba a la final, incluso en esa serie con Peñarol nos anularon dos goles válidos. Y este año, contra Santos, aguantamos casi un tiempo entero con uno menos y nos metieron un gol en el minuto 80. Después, perdimos en los penales, nos faltó suerte…

56 ¿Qué hacés en un vestuario así después de una eliminación? Esa noche entré a motivar más que nada, ves a algunos compañeros llorando, cabizbajos, normalmente el que yerra el penal es el que peor está. Yo también estaba muerto pero por mi forma de ser, temperamental, traté de levantar al resto, les decía que siempre hay revancha. Es difícil cambiarles la actitud, porque es un momento durísimo, pero al menos uno trata de que no se sientan tan mal. Creo que todo lo que sirva para mejorar un poquito es válido, ¿no? Así como pienso que en la familia tiene que haber alguien que sea el fuerte, que tire para adelante en situaciones difíciles cuando todos están caídos, en la cancha me gusta ser igual.

POSANDO con las cinco copas internacionales que ganó Vélez.

57 Hay una foto tuya en El Gráfico rodeado de Copas internacionales, ¿no te da un poquito de envida? Obvio que da envidia, pero también sé que juego en el club donde están las Copas, pertenezco al club que las ganó, así que de alguna forma me siento cerca aun sin haberlas ganado, no soy como los de otros clubes que no las ganaron nunca (risas).

58 Que juegues con la 5 aunque seas marcador de punta hace varios años ¿significa que en el fondo te sentís un volante central? Puede ser. Al principio usé la 13 y después pasé a la 5 y no me la saqué más. Tabárez fue el primero que me mandó al fondo. Se estaba por retirar Zandoná y el Maestro me pidió que jugara de lateral, aunque yo era 8 o 5. Al principio no me gustaba el puesto, pero con el tiempo me acostumbré.

59 ¿Cuál es el abc del marcador de punta? Es clave la ubicación táctica, los cierres permanentes a las espaldas del 2, del 5 o del 8. Depende de los compañeros que tengas, si suben mucho o no, tenés que estar muy atento a esas cosas.

60 ¿Qué tiene a favor y en contra ser 4 o ser 5? Como lateral no tenés tanto desgaste físico como de volante central. Estás menos en contacto con la pelota y por ahí pasás un buen rato sin tocarla; como cinco jugás más. Como lateral, al tener menos desgaste, podré robar hasta grande (risas).

61 ¿Por qué escasean tanto los marcadores de punta? Porque no es un puesto divertido. El chico que es marcador de punta pide jugar de volante para tener más participación. Como lateral tenés que ser inteligente en los movimientos, estar atento a los cierres, está bueno desde lo estratégico, pero tocás poco la pelota. Y los chicos quieren hacer goles, gambetear, tirar centros, estar con la pelota.

62 ¿Silva los traicionó como cantó la gente de Vélez? El jugador de fútbol lo ve de otra manera al tema. El Tanque buscó el beneficio personal y nada más. Yo no pienso mal de él, más después de haberlo conocido y tenido de compañero.

63 ¿A quién votarías para el Balón de Oro de la FIFA? Y… Messi primero (risas), Cristiano Ronaldo después, e Iniesta.

64 El rival con el que te sacaste más chispas. Con Guillermo, que te hablaba, te decía de todo, cargaba mucho. Yo nunca fui de contestar, sí de ir fuerte.

65 Gareca parece un tipo tranquilo, ¿se enoja a veces? Sí, se enoja, cuando ve al equipo sin actitud, pega un par de gritos.

66 ¿Los hinchas de Vélez te putearon alguna vez? Cuando empecé a jugar de lateral me costaba mucho y escuchaba puteabas aisladas del estilo “sos un muerto” o “dásela una vez a un compañero”, frases dentro de la lógica. Nunca contesté.

67 Un programas de TV. Me gusta ver programas de animales, History Channel es otro que veo seguido.

68 Tu día más feliz y tu día más triste en el fútbol. El más triste, cuando nos eliminó el Santos este año. Felices tengo varios, todos los campeonatos, pero si me das a elegir uno solo, me quedo con el Mundial Sub 20 de Malasia, porque fue el primero.

69 El mejor técnico que tuviste y el peor. Entre los mejores te puedo nombrar a varios: Bielsa, Gareca, Russo, Bauza, Piazza, me cuesta poner a uno por encima. Y el peor… no me gustó el manejo de Fanesi cuando arrancó.

70 ¿Qué técnico te hubiera gustado que te dirigiera? Mourinho.

71 ¿Qué es lo que menos te bancás del ambiente del fútbol? No me gusta cuando la gente es irrespetuosa. Que te silben, que te hagan cantitos, está todo bien, pero cuando empiezan a escupir y tirar cosas, no va, es algo que deberíamos corregir.

72 ¿Es duro pelear los premios en Vélez? No, es fácil, son generosos.

73 ¿Te depilás el pecho? Me hice la depilación definitiva, una campaña con mi mujer de DepiLife. Te rasuran con una gillette y después te tiran laser, te queman los pelos de raíz y no te crecen más. Nunca me gustó tener todo minado de pelos el pecho, así que me lo propusieron y acepté, incluso llevé también a un par de compañeros de Vélez.

UN GALAN: ganador adentro y fuera del campo.

74 ¿Te considerás un metrosexual? En algunas cosas como estas de la depilación definitiva, o en estar siempre prolijito, puede ser.

75 ¿Cuántos animales hay en tu casa? Dos conejos, una tortuga, dos gatos, un par de peces y seis perros. Cada tanto tenemos algún perro o gato en tránsito hasta que se cura y se va. En el campo hay 33 perros, esos sí, todos callejeros y tenemos una granjita con patos, gansos, un pavo real, gallinas, ovejas.

76 Cuando decidiste casarte con Nicole, ¿ella te advirtió: “Mirá que voy yo, pero con los animales”? Es que a los dos nos gustan los animales. Nunca llegué al planteo de “los perros o yo”, porque somos parecidos.

77 ¿Usar la cinta de capitán de color rosa no es medio mariposón? Arriesgamos también, eh, sabemos que en el fútbol no son fáciles este tipo de cosas. Lo propuso Carlitos García y Nicole fue sugiriendo distintos diseños. Pero en el fútbol, viste, si te va mal, ya no la podés usar más. Probamos con distintos colores, salvo verde, porque al técnico no le gusta. Ya lo sabemos todos en el vestuario.

78 ¿Qué te dijo Copete cuando te vio en el club? Se reía, ¿qué iba a hacer? Había una pica de un partido que jugamos en Colombia. Gareca me había dicho que Copete era el mejor de ellos, que había que meterle porque jugaba muy bien y se agrandaba. Entonces yo cumplí y le empecé a meter de movida.

79 ¿"Meter" es clavarle los tapones en la pantorilla, por ejemplo? Meter es ir fuerte, chocarlo con el cuerpo, trabar fuerte, estarle encima. En ese partido, él desbordó, yo lo cerré, le pisé el pie y le saqué el botín. Y se lo pateé lejos. Me acuerdo que sacaron el corner, salimos de contra y él seguía tratando de ponerse el botín. Entonces el día que lo compró Vélez, entró al vestuario con el ayudante de Ricardo, nos fue presentando de a uno y cuando me vio a mí, le dijo: “¿A Cubero ya lo conocés, no?”. Y se empezó a reír.

80 La peor patada que diste. Una a Regueiro en cancha de Vélez.

81 ¿Pedís perdón? Depende, muy poco.

82 La peor patada que te dieron a vos. Uno de Gimnasia de Jujuy, Castaño creo que se llamaba, me tuvieron que dar cuatro puntos al lado de la tibia.

83 ¿Tenés claro qué vas a hacer después del retiro? No. Me gustaría jugar varios años más al fútbol y no me veo en otro club que no sea Vélez, al menos en la Argentina.

84 ¿Por qué Argentina no llega a la semifinal de un Mundial desde 1990? Para mí no dio en la tecla con el técnico. Ahora sí, me da la impresión de que Sabella está bien, pero en general creo que no se buscó al técnico ideal, sino uno para quedar bien con la gente. De hecho, Bianchi fue el más ganador y nunca tuvo la oportunidad de dirigir a la Selección.

85 ¿Por qué creés que nunca te tocó la Selección, con la cantidad de citaciones que hubo en los últimos años? Debe ser porque nunca encajé con el gusto del técnico de turno. Podría haberse dado con Pekerman, pero ahí yo no estaba en mi mejor momento. Me podría haber tocado cuando fuimos campeones en 2009, ahí anduve bárbaro como volante por derecha, fue el momento en que más cerca me sentí, al menos por los comentarios de la prensa, pero Maradona jamás me citó. Cada técnico tiene sus jugadores en los que confía, por ahí si hubieran estado Gareca, Falcioni, Russo o Bauza, me llamaban.

86 ¿Tomarías un café con Maradona para preguntarle? No, la verdad que Maradona no me parece una persona con la que me pueda agradar tener una charla. No tengo bronca ni nada, es el gran ídolo futbolístico argentino, pero no deja de ser eso.

87 ¿Te costó asumir la relación con una modelo famosa? No, lo fui llevando naturalmente.

88 ¿Quién es más celoso de los dos? Ella, pero no tanto, un poquito nada más.

89 ¿Vos le pediste que no modele más? No, incluso hoy hacemos campañas juntos.

90 ¿Le molesta el término “botinera”? Para nada, porque no se cree botinera, no se colgó de mí ni mucho menos, ella ya tenía su carrera hecha antes de conocerme

91 Sí se puede decir que fueron los precursores. En otras épocas se había dado, como el caso de Tarantini y Pata Villanueva, después hubo un tiempo en que no pasó nada y ya más acá, sí, puede ser que nosotros hayamos plantado bandera y se desinhibieron los que venían atrás.

92 Los rivales te jodían con este tema. Más que joderme, me felicitaban. “Che, muy bien la mina que te enganchaste”, me decían, con buena onda. Ahora ya no, salvo los hinchas visitantes que me gritan de todo. Es gracioso porque cuando vamos a hacer la entrada en calor al campo de juego, salen mis compañeros y no pasa nada, pero apenas entro yo, se escuchan puteadas o el clásico “cornuuuuuuuudo”. Yo jamás respondí, no me gusta incitar a la violencia con nada. Igual, nadie se zarpó nunca con ese tema.

93 ¿Nunca pensaste qué hubiera pasado si Beto Maceira no te insistía para ir a la producción? Y… hay que agradecerle a Beto, a la revista Hombre, a mi amiga Lorena, al destino, a muchos…

94 ¿Hasta cuántas horas antes de un partido se puede tener sexo sin que eso afecte tu rendimiento? Para mí no influye, yo puedo tener sexo a la mañana tranquilamente y jugar a las tres horas y no siento nada. Es más por un tema mental que por otra cosa, es un mito, para mí no modifica nada.

95 ¿El sexo no te come las piernas, como se dice? Mirá, las veces que me desgarré fue cuando tuve mucho estrés, o en México por deshidratación un día de mucho calor.

96 ¿En qué le ponés 1 a Nicole y en qué 10? En paciencia le pongo 1, tiene muy poca paciencia y 10 le pongo en muchísimas cosas, me cuesta elegir una sola.

97 La sorpresa que te dio más rédito con Nicole. Un perrito bulldog de adorno, chiquito. Fue el primer regalo que le hice y justo ella moría por los bulldog, yo no lo sabía.

98 Y de ella con vos. Su figura. Ella. No necesita regalarme nada.

99 ¿No es contradictorio tener el físico que tenés, la mujer que tenés, y esa voz finita? Me cargan bastante por eso, pero yo me río. No me voy a andar quejando, ¿no?

100 ¿Está bien poner en tu palmarés que ganaste un Mundial Sub 20, 5 campeonatos con Vélez y a Nicole? ¿Un título más decís vos? Obvio, sí, es un logro importante, no es joda, ¿no?

Por Diego Borinsky. Fotos: Bernardino Avila (producción) y Archivo El Gráfico

Por Diego Borinsky: 21/01/2013

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