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Zona Mazzarri

- por Martín Mazur: 19/12/2010 -

El delirio del Napoli de los milagros: gana todos los partidos sobre la hora y homenajea al gran Renato Cesarini.

Sucedió un domingo de hace 79 años. Un 13 de diciembre de 1931, el viejo estadio Filadelfia, de Torino, presenció uno de esos momentos que quedan en la historia del fútbol. Era un Italia-Hungría. Dirigidos por Vittorio Pozzo, los azzurri estuvieron dos veces en ventaja (Libonatti y Orsi), pero los húngaros habían conseguido empatarles (Avar, los dos). Cerca de las cuatro y media de la tarde, llegó el momento cúlmine: en el minuto 90, Renato Cesarini metió el gol del 3-2. El estadio Filadelfia, del que hoy sólo se conservan las ruinas de dos puertas de acceso, bramó con la victoria agónica del entreala de la Juventus.

RENATO CESARINI, con la camiseta de la Juventus.

No era la primera vez que Renato –nacido en Italia pero radicado en la Argentina desde que era un bebé– metía un gol “a tempo scaduto”. En el campeonato italiano ya lo había demostrado varias veces, aunque ningún gol hasta entonces había sido tan resonante como aquél contra los húngaros. Una semana después, para comentar una victoria a los 44 del segundo tiempo, el periodista Eugenio Danese se refirió al “caso Cesarini”. El término luego mutó en la llamada “Zona Cesarini”, muchos dicen que gracias a un vocablo extraído del bridge.

La Zona Cesarini era ni más ni menos ese lapso de tiempo cuando los partidos ya parecían terminados, sacando para jugadores como Cesarini, que por concentración, resistencia física u optimismo, se especializaba en llegar al gol de la hazaña. La referencia a la Zona Cesarini se popularizó y así se transformó en marca registrada a la hora de hablar de goles sobre la hora. Renato dejó la Juventus (cinco scudetti consecutivos entre 1930 y 1935), volvió a la Argentina, jugó en Chacarita y en River y luego se transformó en entrenador, pero su sello distintivo, el de la Zona Cesarini, siempre quedó presente en el diccionario del fútbol.

El mejor espejo de Cesarini hoy nos los da el uruguayo Edinson Cavani, adquirido por el Napoli esta temporada y sin dudas la compra estrella de la Serie A. El ex jugador del Palermo definió el pase a la siguiente ronda de la Europa League con un gol in extremis contra el Steaua, el jueves pasado. El 1-0 en el San Paolo llegó a los 47 del segundo tiempo, o en el minuto 92, o en el 90+2, como lo quieran llamar. Había sido el mismo Cavani el héroe last-minute del 3-3 de la ida contra los rumanos.

EDINSON CAVANI, el héroe del Napoli en Zona Cesarini.

Hoy, otro domingo de diciembre como aquel de 1931, Cavani volvió a darle la victoria al Napoli con otro gol a los 94’, para el delirio de los 50 mil hinchas que asistieron a ver el partido contra el Lecce. “Si hay un estadio que te invita a hacer estas proezas, ése es el San Paolo”, dice Eddy Reja, el ex técnico del Napoli que lo llevó de la C a la A y que conoce las vibraciones de la cancha mejor que ninguno. Con el golazo impresionante de Cavani, el Napoli cerró el año a tres puntos del Milan, en el segundo puesto.

Pero no es Cavani el único optimista, por eso el crédito de este sorprendente Napoli se lo lleva su técnico, Walter Mazzarri. El equipo ya lleva 30 partidos ganados o empatados en el último cuarto de hora desde que el DT se hizo cargo en octubre de 2009. Durante 2010, fueron 14 los festejos sobre la hora misma o en tiempo adicional. Dos semanas atrás había sido Maggio, para la victoria contra el Palermo cuando el partido ya parecía terminado. Antes, el Pocho Lavezzi contra el Cagliari. Y podemos seguir enumerando hasta llegar a aquel gol de Bogliacino a los 96, exageración de este fenómeno que hace delirar al pueblo napolitano.

Los telecronistas italianos ya hablan de la Zona Mazzarri, una referencia lógica que impone la actualidad de este Napoli de los milagros. “A los muchachos les digo siempre: los partidos duran 95 minutos. Si hacemos tantos goles en Zona Cesarini, algo querrá decir”, dice el entrenador, quien jura que sus jugadores no corren más kilómetros que los rivales y que el tema pasa por la concentración y no por lo físico.

Si tienen oportunidad de prenderse a ver los últimos minutos de un partido del Napoli, no duden, especialmente si es en el San Paolo. La gente brama, los defensores rivales dudan, los del Napoli se llenan de confianza. El drama está presente, también la proeza inminente. Y seguramente también anda por ahí Cesarini, siempre listo para festejar un gol sobre la hora.



- por Martín Mazur: 19/12/2010 -