Nota publicada en la edición agosto 2010 de la revista El Gráfico.

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SIMBOLO por su inclaudicable entrega, Pernía supo ganar el corazón de los hinchas xeneizes.

NOMBRE: Vicente Pernía (El Tano o La Fiera). NACIMIENTO: 25/5/1949 en Tandil. EDAD: 61. TRAYECTORIA: Estudiantes de La Plata (1969-72); Boca (1973-81), y Vélez (1982). Debutó a los 20 años y se retiró a los 33. En total jugó 342 partidos, 311 en torneos de AFA y 31 por copas internacionales. Marcó 11 goles, 10 en Boca y 1 en Vélez. SELECCION NACIONAL: 10 partidos entre 1973-77. TITULOS: 6 en Boca. Nacional 1976, Metropolitanos 1976 y 1981, Copa Libertadores 1977 y 1978 y Copa Intercontinental 1978. PILOTO: debutó a los 29 años (aún era futbolista) en 1978 enTurismo Nacional. Luego corrió 164 carreras en Turismo Carretera, con 5 victorias, 3 con Dodge (para no ganadores en Buenos Aires 88, Balcarce 92 y La Plata 92) y 2 con Ford (Buenos Aires 93 y Balcarce 97). Fue subcampeón en 1997 (Ford) y subió 25 veces al podio.

1 De las mil batallas que protagonizaste, ¿en cuál pedirías el desquite? Si pudiera, me encantaría jugar otra vez la final Interamericana (1978) contra el América de México en el estadio Azteca, porque estábamos para ganarla sin problemas y la perdimos en el alargue, con todo en contra, referí y público, y llegamos al minuto 128 y nos hacen el gol de tiro libre. Me dolió mucho porque fue una injusticia muy grande. La verdad es que merecíamos ganar y cuando llegué al vestuario, le pegué una piña a la puerta. El profe Castelli me contó que cuando volvió años más tarde, todavía estaba el bollo que yo le había dejado.
2 ¿Recordás a alguien que te haya querido calmar en ese momento? Alberto J. Armando me quería tranquilizar y yo le decía que nos habían robado y que no me interesaba la plata, nuestra idea era ganar todo: torneo local, Copa Libertadores e Intercontinental, y en esa nos quedamos con las ganas. La mano quedó un poco averiada, pero son los nervios después de un partido y si pudiera te juro que ese partido lo volvería a jugar.
3 ¿Alguna vez jugaste sin bigotes? No me acuerdo, tal vez en Estudiantes, porque toda la campaña en Boca la hice con bigotes, ya no podía cambiar la imagen. Sobre este tema tengo una anécdota muy linda: en Tandil, cuando le pregunté a mi peluquero si convenía que me tiñera los bigotes para tapar algunas canas que empezaban a aparecer y él se negó rotundamente. Me dijo que Pernía con los bigotes teñidos dejaba de ser Pernía, así que no me quedó otra que hacerle caso.
4 ¿Tandil es el ombligo del mundo para los Pernía? Es un poco la aldea en la que nos juntamos todos. Con Olga llevamos 40 años juntos y tuvimos 6 hijos: Gastón, 36; Leonel, 34; Mariano, 33; Emilio, 26; Julián, 17; y Gianna, 16. Estamos orgullosos de la familia que formamos y Tandil es nuestro lugar en el mundo. Por trabajo tuvimos que mudarnos, pero siempre con la idea fija de volver.  
5 Cuándo jugabas en Boca, ¿en qué barrio vivías? Primero vivimos en Juan Bautista Alberdi 2345, nunca me voy a olvidar porque eran números correlativos, y después nos fuimos a Flores Sur, a Lautaro al 500, cerca de la plaza Misericordia, muy lindo lugar.
6 ¿A los 14 años se animaron a ponerte en la selección de mayores de Tandil? Sí, porque me habían elegido el mejor jugador de todas las divisiones de Independiente de Tandil. Y como yo jugaba muchos torneos barriales, estaba acostumbrado a mezclarme en partidos con grandes. Lo increíble es que jugaba de 8 o como delantero, hacía goles, pases gol, paredes, de todo.
7 ¿Jugaban por plata en los torneos barriales? Que yo sepa, no. Nunca pagué nada y tampoco recibí nada si hubo algún premio.
8 ¿Ese roce que tuviste jugando con grandes te sirvió para forjar el carácter? Sabés que no, porque el carácter o el amor propio uno ya lo trae, no se lo podés transmitir a alguien. Vos podés incentivar y decir que debemos tener amor propio, pero si no lo traés de nacimiento, es imposible. En mi caso el no querer perder nunca y querer ser el mejor me llevó a jugar tantos años en Boca.
9 ¿Te seguís sintiendo ídolo de Boca? No sé, habría que preguntárselo a la gente. Yo me siento querido y respetado y que después de treinta y pico de años te comparen, por ejemplo con el Negro Ibarra, quiere decir que algo debo haber hecho bien. El Negrito ganó todo, y que me comparen con él como uno de los mejores 4 en la historia del club es un halago muy grande.
10 ¿Vas seguido a la cancha? No mucho. La gente me demuestra que no se olvida de lo que uno fue como jugador cuando viajo al Interior o vengo a la Capital.
11 ¿Por qué te identificaste con Ford en el TC? Fundamentalmente porque cuando corrí con Dodge, de cada 10 personas que se me acercaban, siete me decían que tenía que correr con Ford. Y encima, la mayoría de los que me decían ser hinchas de Ford también eran de Boca. Así que me alineé con ese sentimiento de Boca y de Ford.
12 Qué paradoja, porque ahora tu hijo Leonel corre con Chevrolet... Bueno, pero eso también porque la ACTC no le permite correr con Ford. El ya se identificó con Chevrolet y su hinchada es muy respetable. Cuando yo corría, más de una vez después de una buena actuación pasaba con el Ford delante de la 15 y me saludaban. Que sé yo, tal vez habría algún hincha de River y de Chevrolet que me puteaba, pero la mayoría me trataba bien.
13 ¿Pero de tus cinco triunfos en el TC, tres fueron con Dodge y dos con Ford? Sí, en el 88, en Buenos Aires, en una carrera de no ganadores; y en el 92, en Balcarce y La Plata gané con Dodge; mientras que en el 93 y en el 97, otra vez en Buenos Aires y en Balcarce ya fue con Ford.
14 ¿Se te infla el pecho cuando alguien les habla de vos a los pibes y les dice que eras impasable? No te voy a negar que me pone contento, me pone bien, pero me agarra una nostalgia terrible cuando dicen "Si vos estuvieras en la cancha...". Sé que era difícil de pasar, pero también sé el sacrificio que me costó llegar a eso. 
15 ¿Y qué pensás cuando alguien les dice a los pibes que vos salías con la guadaña y les dabas leña a todos? Gracias por hacer esa pregunta, porque me pasa seguido y yo no tengo forma de evitar que digan eso. Yo no pegaba por pegar, iba a disputar cada pelota a morir; y muchas veces salía dolorido y seguía como si no hubiera pasado nada, aunque me caían las lágrimas. Nunca fui a buscar a alguien con mala intención y decidido a pegarle una patada porque sí. Y eso lo pueden decir todos los delanteros a los que marqué. Quedó el estigma de que Pernía pegaba, como si fuera un picapiedra y no supiera jugar. Pero si me mantuve tantos años en Boca, por algo debe haber sido.
16 ¿Tu prioridad como 4 era la marca? Sí, tal vez en mi época tenías a un Quique Wolff que era más técnico, pero mi prioridad como 4 era marcar bien, cerrar bien; y cuando se podía, proyectarse bien. Creo que algunos han confundido eso y han puesto a la proyección como primera opción. Me acuerdo de que en el 77 Menotti me dijo que necesitaba un 4 que pasara al ataque y que jugara ofensivamente, entonces le dije para que me ponía a mí, para eso que pusiera a Bertoni de 7 y a Houseman de 4; y más ofensivo que eso, imposible.
17 En el último Mundial se habló bastante de la función del 4… Sí, pero te repito, para mí el marcador de punta tiene que marcar, cerrar y salir. Y fundamentalmente proyectarse sin pelota para la descarga de un compañero, tirar un centro o alguna diagonal que le permita llegar al gol. Un equipo no debería prevalecer porque el marcador de punta pase o no al ataque.
18 Si es así, ¿algo está fallando? Mirá, Argentina en el Mundial tenía jugadores de mitad de cancha para adelante, reconocidos en todo el mundo. Ahora, si vos me decís que necesitás que el 4 pase al ataque para ganar un partido, quiere decir que los de adelante no son tan buenos; lo mismo que si necesitás que Messi venga a cerrar en defensa: quiere decir que el 6 y el 2 son más o menos.
19 ¿Cada uno en su función? Sin duda, porque el arte de marcar bien es tan difícil como el arte que tenía Diego para jugar. A veces, veo que elogian un partido que terminó 4 a 4 y yo me lamento porque veo errores defensivos imperdonables.
20 ¿Qué opinión tenés del Boca actual? Yo estuve cerca del plantel en las pretemporadas que hicieron en Tandil; y mientras estaba charlando con Palermo, se acercó Román a saludarme y si hubiera problemas entre ellos no vendrían juntos a charlar conmigo, ¿me explico? Tal vez existan algunas diferencias, pero yo no estoy dentro del plantel, no lo sé. Pero estoy seguro de que si a Boca no le fue bien en el último torneo, no fue por eso. Creo que no anduvo bien por errores deportivos y no por problemas en el grupo.
21 ¿Vos más que nadie sabés que estar en Boca es como estar en un volcán? Sí, pero es lindo, más allá de las turbulencias. Me encantaría volver a tener 25 años y ponerme otra vez esa camiseta. Boca siempre tiene que salir adelante y no tengo dudas de que lo hará.
22 ¿Por qué creés que nunca se pudo dar tu asunción como DT de Boca? Por culpa mía. El dicho dice que el tren solo pasa una vez y a mí, para ser DT de Boca me pasó tres. Mauricio Macri me llamó tres veces y yo sé que me equivoqué, porque quería arreglar con mis condiciones y no con las de Mauricio. El me quería mandar a Estados Unidos a hacer un curso, aprender inglés y varias cosas más que en ese momento yo no creía necesarias; pero con el tiempo me di cuenta de que él tenía razón, que me hubiesen resultado muy útiles. Mauricio te llama una vez, a lo sumo dos, y al único que llamó tres veces, según lo que me dijeron algunos dirigentes, fue a mí. Yo tengo una gran admiración por lo que hizo Mauricio en Boca.
23 ¿Adónde sentís que te respetaron más: dentro de una cancha o en la pista? En los dos lados, porque yo tenía el mote de pesado, de duro, pero no me tenían miedo, sí respeto porque sabían que iba a dar todo. Siempre dije que uno puede jugar bien o mal, pero no podés defraudar a tu gente no dando el cien por ciento.
24 ¿Alguna vez te insultaron o te silbaron los hinchas de Boca? Jamás, jamás... En los años que estuve en Boca nunca escuché que me insultaran. Y si lo hicieron, la verdad es que no lo escuché. Es más, yo jugué para Vélez contra Boca en el 82 y le pedí por favor a Lorenzo que me sacara en el primer tiempo, porque veía a la hinchada de Boca y no podía creer que yo estuviera jugando en contra.

LA FIERA no se guardaba nada y dejaba todo en la cancha. Y cuanto más difícil parecía ser la parada, él más se agrandaba.

25 ¿Y en el automovilismo al llegar con cierto cartel notaste que te hicieran sentir el rigor más de lo debido? No, al contrario, porque al principio tal vez creyeron que yo venía a embromar un rato, a divertirme, pero al poco tiempo se dieron cuenta de que no era tan así, que podía competir e incluso ganar. Y empecé a tener roces y toques como cualquier piloto en cualquier puesto con destacados corredores como Serafini, Pardo y Baldinelli en el Turismo Nacional y con gigantes como Mouras, Castellano, Di Palma y Traverso en el TC. Pero algunas condiciones se ve que tenía, porque gané carreras y peleé campeonatos, con un esfuerzo económico y físico tremendo, ya que yo me hacía el auto en el taller.
26 ¿Cómo fue tu debut en el TC? Fue en Mendoza y terminé sexto, me acuerdo de que decían que había sido suerte de principiante. En esos años, el TC dejaba la ruta para pasar a correr en los autódromos y como yo venía de la experiencia del Turismo Nacional en los autódromos tenía una ventaja. En ruta me di el gusto de ganar en La Plata (9 de agosto de 1992, con Dodge, a 156,352 km/h de promedio).
27 ¿Por qué te inclinaste por el automovilismo? Siempre me gustó, aunque en realidad lo empecé a hacer como hobby. Me encanta manejar y andar en ruta y con el tiempo me di cuenta de que lo podía hacer de manera más profesional.                  
28 ¿Es cierto que a las prácticas en La Bombonera llegabas con un Fiat 128 hasta cerca del vestuario y hacías unos trompos? Sí, pero no era tan cerca del vestuario. En esa época se hacían cosas de loco lindo que hoy serían sancionadas. Con un amigo, Mario Basso de La Plata, compramos los dos primeros Fiat Iava que se vendieron en el país. Tuve tres Fiat 128 y también le compré un BMW al profe (Jorge) Castelli cuando se fue al exterior.
29 ¿Te sorprendió hasta dónde llegaron tus hijos como deportistas? Como futbolistas no tanto, porque ya desde chicos les veía condiciones, pero sí me sorprendió lo de Leonel como piloto. Hizo la pole position cuando debutó en el Turismo Nacional y empezó a andar muy bien de entrada.
30 ¿Es cierta aquella anécdota de Leonel en Balcarce, que te pidió llevar el auto hasta boxes? Sí, es cierta. Se puso al volante y yo quedé como acompañante y aceleró sin atarnos y dio tres vueltas en el aire. Cuando bajamos lo quería matar, lo corría alrededor del auto y no lo podía agarrar. Además del golpe que nos podíamos haber dado, si rompíamos algo lo tenía que pagar; y justo el auto venía muy bien.
31 Pero más allá de la bronca, ¿ese día te demostró que tenía condiciones? Y, un poco sí, pero lo quería matar. En otra oportunidad le prestaron un Fiat 128 en Balcarce y bajó los tiempos rápido y enseguida llamó la atención.
32 Como vos, Leonel se dio el gusto de destacarse en fútbol y en automovilismo… En Boca llegó hasta la Tercera y en Estados Unidos le fue bastante bien. Sin embargo, ya cuando estaba allá se entusiasmaba con Nascar o la Indy, se ve que su sueño era ser piloto.           
33 ¿Dirigiste la selección juvenil de Tandil? Sí, se trabajó muy bien y salimos campeones. Hicimos todo un proceso como si los chicos fuesen profesionales. Tuvimos un gran apoyo de la Liga de Tandil, trabajamos doble turno, concentramos. Los chicos nunca se van a olvidar de esa experiencia.
34 ¿Tu hijo Gastón es el que siguió tus pasos en la dirección técnica? Sí, él está en la Octava de Boca. Es muy dedicado, tiene muy claros los conceptos, maneja muy bien los grupos y creo que va a tener un gran futuro como técnico. 
35 ¿Alguna vez dijiste que al fútbol hay que tomarlo muy en serio? Y sí, que los chicos no les hagan caso a esos que dicen que hay que divertirse. Es mentira. Sí hay que disfrutarlo, pero yo disfrutaba cuando ganaba 3 a 0, no cuando perdía 3 a 0. Por eso, es importante trabajar bien en la semana, porque si te preparás mal después lo sufrís.
36 ¿Creés que los técnicos interpretan el fútbol como lo jugaban? Hay algunos que jugaron al fútbol de una manera y creen que siempre se juega así. Y se equivocan, porque conozco muchos jugadores que de vez en cuando tiran un caño y se divierten, pero para salir campeones se necesita mucho más. Los Passarella, Ruggeri, Samuel, Burdisso, Bermúdez o Serna son pocos.
37 ¿Es cierto que una vez lo viste jugar en La Candela a Ruggeri y le dijiste a Roberto Mouzo que se cuidara, porque ese pibe le iba a sacar el puesto? Sí, estábamos concentrados y fuimos a ver la Quinta o Sexta. Y veo que uno salta y se la baja de cabeza al 5, después lo hace con el 8. Entonces pregunto quién es el 6 y me contestan "Ruggeri". Lo miro a Mouzo y le digo "Cuidate, porque en unos años este pibe te pelea el puesto". Y me contesta en broma que es de los pagos de Nicolao (Corral de Bustos), así que es malo como él. De hecho Ruggeri no era muy dotado técnicamente, pero fue uno de los defensores más ganadores del fútbol argentino. 
38 ¿Y es cierta aquella otra anécdota en La Candela cuando al entrar te dijeron que no hicieras ruido, porque Dieguito estaba durmiendo? Sí, es cierta. Yo salí a hacer unos trámites con un dirigente y como yo tenía un Torino bajito, escape libre, más vale que hacía ruido. Al volver, en la puerta me dicen que entre despacio, porque estaba Dieguito durmiendo. Imaginate, pregunté quién era Dieguito y quién había dado esa orden. Me contestaron Maradona y los dirigentes. Y mi respuesta fue : "Deciles a los dirigentes que mientras yo sea el capitán de Boca, el que descansa es el plantel".
39 ¿Alguna vez hablaste de esa anécdota con Maradona? Esa misma tarde vino Jorge Cysterpiller a preguntarme si Diego podía hablar conmigo y le dije que sí. Y Diego estuvo correctísimo y tuvo una buena actitud, porque me dijo que se había enterado y no quería que el plantel pensara que había sido una orden de él. Le contesté que se quedara tranquilo, que estimábamos que no había sido él y que en el plantel sabíamos quiénes eran los mejores y los menos mejores, pero mientras estuviéramos en Boca todos éramos iguales.
40 ¿Seguís pensando que 11 Pernías les ganan a 11 Maradonas? Lo dije y lo sigo sosteniendo. Yo confío mucho en mí. De hecho en cualquier plantel del mundo, si juegan en serio, los defensores les ganan a los delanteros. Ahora, si jugás en broma te pintan la cara. Aunque parezca una desgracia para el fútbol que 11 Pernías les ganen a 11 Maradonas, yo digo esto para reflejar una realidad del fútbol, porque no sólo se necesita a los Maradona sino también a tipos que sepan marcar y cuando llega un Boca vs. River sigan jugando bien.
41 Si bien dijiste que jugabas fuerte y eras vehemente en la marca, alguna vez habrás tenido sed de desquite... Sí, hay una jugada con el Conejo Tarantini, uno de los mejores 3 que vi en mi vida y un tipo al que aprecio. Pero esa vez en el Monumental, en un 3 a 0 que le ganamos a River me metió un planchazo mal, que le dije de todo y lo fui a buscar para matarlo en el área de ellos, pero al final terminé trabando fuerte y mi inconsciente se ve que me frenó. 
42 ¿Con Passarella jugaban un clásico aparte porque eran muy parecidos? Sí, pero con lealtad, los dos nos sentíamos ganadores, no mezquinábamos nada, forcejeábamos, nos agarrábamos y nos insultábamos, pero sin codazos ni piñas. Una vez nos estábamos diciendo cosas y me acuerdo de que le dije, porque así lo sentía: "Mirá la camiseta que tenés vos y la que tengo yo" y no le gustó para nada.
43 ¿Qué es la camiseta de Boca, para vos? Para mí es única en el mundo, no hay otra igual. Y te digo más, yo me pongo la camiseta de Boca hoy y siento como que la sangre me corre en forma distinta.
44 ¿Es cierta aquella anécdota de que el Beto Alonso te dio su camiseta y la tuviste que regalar porque tus chicos la veían en la casa y se ponían a llorar? Primero te aclaro que nunca quise intercambiar las camisetas con River. Pero después de un clásico se me acerca el Beto y me pide la camiseta para un amigo. Me extrañó que me dijera eso y me insistió en darme la de él. Cuando llegué a casa,  Gastón y Leonel, que eran chicos, no paraban de llorar cuando la vieron. Así que se la regalé a un sobrino fana de River.
45 ¿Otro clásico tuyo era con Pinino Más? Sí, pero eran lindos esos choques. Una vez, Pinino me hizo enojar en un torneo de verano en Mar del Pata y obviamente me echaron. El venía de jugar en Europa, fuimos a trabar una pelota y me metió una plancha. En la jugada siguiente él venía por la raya de fondo, la frenaba con la zurda y se volvía y lo maté. Me expulsaron y cuando me iba le dije que esa no era la última, planchas a mí, no, así no se juega al fútbol. Con el tiempo nos volvimos a ver y ya me había calmado. 
46 ¿Y con Oscar Ortiz? Con el Negro hemos tenido duelos grandes. Era un delantero muy difícil de marcar y honesto como pocos. Mirá que le tuve que ir fuerte más de una vez y él seguía encarando. Un fenómeno...
47 ¿Y a Kempes cómo se lo marcaba? Mario tenía una polenta tremenda. Era dificilísimo de marcar. Para mí, siempre fue uno de los grandes jugadores que tuvo el país y quizás no se lo reconoció como se lo merecía.
48 Para quien nunca vio jugar al Loco Gatti, ¿cómo se lo describirías? El Loco veía muy bien el fútbol, un tipo muy leal, frontal. Y él siempre le daba un condimento al partido cuando hacía falta. Difícil que aparezca otro arquero igual.
49 ¿Nunca estuviste cerca de ser transferido al exterior? Sí, surgió una posibilidad en una gira de 1973 o 1974, antes que llegara el Toto Lorenzo. Rogelio Domínguez era el DT todavía. Jugamos un cuadrangular en Milán, Italia, y cuando terminó el torneo querían que nos quedáramos Tarantini, Trobbiani y yo. Y Alberto J. Armando dijo que si nos llegaba a dejar a los tres, cuando volvía a la Argentina lo mataban. Entonces, me pidieron a mí solo, y tampoco quiso saber nada.

TREPADO a sus dos pasiones, Pernía supo disfrutar de la adrenalina por querer ganar todo con Boca e ir al límite en Turismo Carretera.

50 ¿Y después de ganar la Intercontinental, tampoco hubo pedidos? Lo que pasa es que era otra época, yo estaba contento con jugar en Boca. Y no lo digo por quedar bien, era lo que sentía.
51 ¿El capítulo del escocés Johnston en La Bombonera dejó una huella en tu carrera? (NdeR: Jugando para la Selección, Pernía tuvo un duro cruce con Willie Johnston, fue expulsado y no volvió a ser citado). Sí, se habló mucho de esa pelea y yo decía que no me habían visto. Pero era una excusa para que yo no jugara, el problema fue otro y obviamente si no lo dije en ese momento no lo voy a decir ahora. Ya pasó...
52 ¿Estás seguro de que cicatrizó? Sí, me quedé afuera del Mundial, me dolió mucho, pero el fútbol me dio muchas satisfacciones. 
53 Y el destino quiso que muchos años después vieras a tu hijo en un Mundial... Sí, increíble lo que sentí al ver a Mariano jugando el Mundial 2006 para España. La alegría fue incomparable. Si a cualquier padre le preguntás  "¿Vos o tu hijo?", obviamente uno elige por el hijo. Y la satisfacción que sentí al verlo a Mariano, no se puede describir.
54 ¿Sería como si Leonel saliera campeón de TC? Me muero de alegría. Imaginate, para mí, que fui subcampeón, que mi hijo saliera campeón sería algo grandioso. En TC2000 estuvo cerca y desde hace varios años vengo diciendo que Leo es el único que está en condiciones de traer el N° 1 del TC a Tandil. Ojalá...
55 ¿Y otro capítulo relevante en tu vida está relacionado con el humorista Mario Sapag? Y sí, cuando tuve la oportunidad de hablar con él, lo cargaba pidiéndole un 10 por ciento. Nos reíamos y nunca hubo problemas. Lo gracioso es que esa frase de “Pernía es triste” había pegado tanto que hasta hoy en día, tanto tiempo después, me cruzo con gente que me dice: "Vos sos aquel que era triste...".
56 ¿Y alguna vez te explicó por qué eligió la palabra triste? Sí, Sapag me dijo que salió eso de triste porque no encontraba motivos para entender por qué yo no estaba en la Selección. Entonces, al verme jugar con los dientes apretados, nunca una sonrisa y mucho temperamento, salió eso de triste.
57 ¿En ese momento quién era el mejor: vos o Jorge Olguín? Olguín era un gran jugador, pero en ese momento yo era el mejor marcador de punta del país. Y la gente me pedía.
58 ¿Quién te bautizó la Fiera? Pancho Sá y después se prendieron todos en el plantel.
59 ¿Ese plantel tenía una mentalidad superganadora? Era un grupo espectacular y nunca creíamos que el rival nos podía ganar. Salía a jugar siempre pensando que podía ganar. Mirá que el River de esos años era una selección, sin embargo confiábamos mucho en nosotros. Además, teníamos al profe Jorge Castelli que era un fenómeno y al Toto Lorenzo que era un adelantado.
60 ¿Justo tuviste la posibilidad de tener como técnicos a Osvaldo Zubeldía y a Lorenzo? Sí, los dos hacían cosas que el resto de los técnicos empezaron a hacer muchos años después. Dos fenómenos. Me sirvió mucho haber pasado por Estudiantes de La Plata con Zubeldía y con Juan Eulogio Urriolabeitía.
61 ¿Es cierta aquella anécdota de que antes de un partido nocturno por la Copa Libertadores, en cancha de Independiente, el Toto pidió que llevaran dos bombitas de luz y dos Sol de noche? Sí, pasó. Yo toda mi vida, el día anterior al partido le pedía al utilero las vendas y las medias, para que mi señora las lavara y se estiraran; así no me sacaban ampollas. Y cuando le voy a pedir eso escuchó el pedido del Toto, con esa frase que lo caracterizaba “Haceme caso, viejo”. Y como todo sabio, tuvo razón.
62 ¿Se quedaron sin luz en el vestuario? Exacto, cuando empezó a oscurecer, los dos foquitos no andaban así que hubo que cambiarlos. Y veinte minutos antes del partido, en plena entrada en calor, se cortó la luz. El agrande que tenía el Toto era increíble cuando seguíamos iluminados con los Sol de noche.
63 ¿Y ahí se terminaron las sorpresas esa noche? Para nada, cuando íbamos para la cancha, el túnel estaba inundado. Entonces decidí: "Vamos, igual va a ser peor para ellos" y el Toto me dijo: "No, pará, que van a jugar con las medias todas mojadas. Dejame pensar…". Y mirá lo rápido que era, que enseguida lo llamó a Pistone, el arquero suplente que era grandote, y él nos pasó uno por uno. Después le pregunté por qué Pistone y él me contestó: "Porque es el que menos posibilidades tiene de entrar".
64 Y a Martín Palermo y al Pato Abbondanzieri, que siempre dijeron que cuando se retiren quieren dedicarse al automovilismo, ¿qué les dirías? Si tienen ganas, que prueben. Por ahí nos encontramos con una sorpresa. Conmigo muchos se sorprendieron, porque no esperaban que anduviera tan bien. No es fácil, pero si se dedican en serio, quién te dice...
65 En tu caso, lo hiciste simultáneamente, ¿volverías a cometer esa locura?  No, no... Y tenés razón al decir que fue una locura. Es más: si fuese técnico no lo permitiría, porque es un riesgo muy grande para la institución y para el jugador. Lo que sí, nunca me hice el lesionado o me hice expulsar para correr una carrera. Esas fueron mentiras que se dijeron, pero jamás pasaron. Estando suspendido, llegué a correr; pero no me había hecho expulsar para correr, son dos cosas muy distintas.
66 ¿A vos te habían dado el permiso para correr? Yo le había pedido al Toto que si salíamos campeones del mundo me dejara correr una carrera en Turismo Nacional. Imaginate, ya me estaba haciendo el auto y todo, así que como fuimos campeones me traje de Alemania el casco y el buzo. Casi pierdo el vuelo por eso.
67 ¿Y cómo era tu relación con Alberto J. Armando? Era un tipo muy especial. Calculá que todos los fines de año, con la renovación del contrato nos peleábamos. Una vez discutimos tanto que me dijo que no iba a jugar más en Boca. Y yo pedía lo que creía que valía, porque le aclaraba que cuando sintiera que ya no era el mejor me iba a ir, no me interesaba quedarme a robar un año en Boca.
68 ¿Y cómo se resolvió? Me fui a Tandil; y como falté a los entrenamientos, Lorenzo me llamó para saber qué pasaba. Le conté y al día siguiente me llamó Armando para decirme que lo mío ya estaba arreglado. Me acuerdo de que le dije que confiaba en su palabra; y durante seis años arreglé con él todos los contratos de palabra.
69 ¿Guillermo Coppola debutó como representante con vos?  En realidad, Guillermo era un gran amigo y mis contratos los peleaba yo. Tal vez si se ponía un poco difícil él se acercaba, pero nuestra relación era por amistad; es más, yo soy el padrino de su hija más grande y la primera esposa de él es muy amiga de mi señora. Pero no podíamos andar juntos, porque cuando yo me acostaba, él se levantaba para salir. Después él se dedicó en serio a lo de representante y nos distanciamos. Siempre dije que como lo quise a Guillermo como amigo, nunca había querido a nadie. Guille era un muy buen tipo.
70 Y en el automovilismo, ¿cómo era tu relación con el Flaco Traverso? Muy buena, porque no nos hablábamos. Al Flaco hay que conocerlo, si vos le hacés una chanchada agarrate, pero yo no tuve problemas.
71 ¿Seguís teniendo el taller en Tandil? Sí, lo mantengo y siempre estamos preparando algo.
72 ¿Después del retiro, te mantuviste bien físicamente? Sí, fijate que a los 61 años sigo haciendo deporte. Me gusta andar en bicicleta, en casa tengo un pequeño gimnasio con cinta y pesas, y en golf llegué a 12 de handicap sin haber tomado clases con un profesor.
73 ¿En el golf nunca te traicionó el temperamento? ¿Sabés que no? Aunque al principio decía que cuando jugara mal iba a revolear los palos. Pero nunca reaccioné mal y mirá que hubo veces en que jugué pésimo. Me adapté bárbaro y una vez me invitaron de un programa de televisión a jugar con el Chino Fernández, fana de Boca, y me felicitó por lo bien que le pegaba.
74 ¿Y en cuanto al peso, también te mantuviste igual? Sí, porque sigo con la misma dieta que cuando jugaba. Ensaladita de zanahoria y huevo, alguna milanesita, un lomito, alguna tarta y pastas; y no salgo mucho de ahí. Y toda la familia es igual. Además, no somos mucho de salir, aunque ahora al de 17 años me cuesta retenerlo, quiere salir siempre.
75 ¿Ni siquiera en los festejos eras de salir? Cuando ganábamos algo importante, se juntaban varios jugadores con las familias a cenar y me invitaban, pero yo tenía mi clásico que era volver a casa con mi gran amigo Antonito Obrador, que todavía sigue como pedicuro en Boca, y Olga nos preparaba unos canelones con carne y tuco. Ese era mi festejo, porque nunca tomaba una gota de alcohol.
76 ¿Ese era el sabor de la misión cumplida? Sí, no sé si llamarle festejo, porque siempre consideré que habíamos terminado algo que estábamos obligados a hacer. Me quedaba la satisfacción de que mucho más del cincuenta por ciento de los argentinos estaban felices.
77 ¿En esos años hubo varias definiciones con River? Recuerdo tres y ganamos las tres. Y el partido mano a mano en cancha de Racing, por la final del Nacional 76 también lo ganamos. Si hubiera perdido alguno de esos partidos, todavía lo estaría lamentando. Te lo sumaría a aquella Copa Interamericana que hablamos antes. No me permitía perder delante de tanta gente de Boca. En esa final en Racing, el 70 por ciento del estadio era de Boca; y fue la única vez que salí a una cancha y los papelitos cubrían el cielo. Nunca sentí temblar un estadio como esa noche cuando hizo el gol Suñé.
78 En ese partido, ¿volvías de una lesión?  Sí, en realidad volvía de una operación de ligamentos cruzados. Debe ser récord mundial que a los setenta y pico de días ya estuviera jugando. Pancho Sá me había recomendado al médico de Independiente, Fernández Schnoor, y después de 34 días de yeso y otros más de cuarenta días con la pierna chiquita porque había perdido musculatura, salí igual a jugar esa final.
79 ¿De qué trabajaba tu papá? Talaba montes y vendía la madera. Pero los que lo conocieron de joven dicen que jugaba muy bien al fútbol; es más: en Tandil fueron varios los que me dijeron que no me enojara, pero que mi viejo era mejor.
80 ¿Era argentino? Sí, mis abuelos eran gallegos y uruguayos y se instalaron en Tandil.
81 ¿Y de dónde salió entonces lo de Tano? En Boca, la hinchada empezó a decir me Tano y me quedó Tano.
82 ¿Por qué creés que quedó manchado aquel Boca de Lorenzo? Se han dicho muchas barbaridades, pero nadie dice que cuando asumió el profe Castelli, hacíamos tres turnos de entrenamiento en serio. Arrancábamos a las 6 de la mañana y varios de los muchachos se descomponían por la exigencia. Y a la tarde, 3 o 4 horas de fútbol. Me acuerdo de que le decía al profe que le avisara al Toto lo que habíamos hecho a la mañana, pero seguíamos. Claro, después íbamos a los partidos y más vale que corríamos el doble que los demás. Yo sólo te digo que de haber habido control antidoping, las copas Libertadores que ganamos las hubiéramos ganado aún más fácil.
83 ¿Cómo es eso? Yo sólo te digo eso. A buen entendedor…
84 ¿Qué te pareció el museo de Boca? Todavía no fui. Me invitaron un montón de veces y lo tengo pendiente. Ya voy a ir.
85 De aquella época como futbolista, ¿cuáles son los tesoros más valiosos que guardaste? Las camisetas de las Copa Libertadores.
86 ¿Y como piloto? Las copas de las carreras que gané.
87 ¿A qué grande del automovilismo tuviste el placer de tratar? Tengo una anécdota linda con Alain Prost, cuando corrió con la Fórmula Uno en el autódromo de Buenos Aires. Entré con el Torino hasta boxes, hoy algo impensable, y nos sacamos una foto con el auto, Prost, René Arnoux y yo.
88 ¿En la Primera de Boca marcaste 10 goles? Sí, toda una vida y casi un promedio de un gol por año.
89 ¿Y uno solo de cabeza, pero justo al Pato Fillol? La verdad: el Pato se tiene que matar, un arquero como él que justo yo le haya hecho mi único gol de cabeza. Fue en un 2 a 2 en el Monumental.
90 ¿Ganar una carrera en el TC, con qué se compararía en el fútbol? Es difícil medir el esfuerzo de un triunfo en el TC, porque se tienen que dar un montón de cosas. Fijate que hay pilotos de renombre que a veces están uno o dos años sin ganar. Es tremendamente competitivo. Arriba del auto estás solo y aparecen los imponderables. Cuántas veces podés venir bárbaro para ganar una carrera y pinchás una goma. Perdés carreras porque se rompió algo cuando sólo faltaban pocas vueltas. Por eso, cuando se gana se disfruta tanto.    
91 ¿Qué triunfo en el TC recordás más? El primero, en Balcarce, porque a pesar de la cercanía nunca un piloto de Tandil había podido ganar ahí. El regreso fue en caravana, me esperaban con una autobomba. Fue inolvidable.
92 ¿Estás preparando un auto para correr en el TC Special de la Costa?  Es factible que corra, al menos estoy preparando el auto, que en vez de amortiguadores y espirales es con elástico como eran antes. Obviamente con motor menos potente, pero del mismo estilo de un auto del TC. Una categoría muy linda.
93 ¿En la Carrera de la Historia de Top Race te diste el gusto de compartir el auto con Leonel? Fue increíble, porque nunca me había imaginado compartir el auto con él. Una idea muy original de la gente del Top Race en La Plata, que disfruté mucho.
94 ¿Recordás alguna tapa o nota en especial de El Gráfico? Sí, por supuesto. En tapa debo haber aparecido en algún festejo o en algún clásico con River. Y de notas recuerdo muchas pero hubo una de Osvaldo Ardizzone que aparecía con la familia, y el título decía algo así como en el yunque de Pernía también se forja ternura, mezclando lo futbolístico con la vida personal. Y realmente me gustó mucho.
95 ¿De tus compañeros, hubo alguno que llevaras en el auto a los entrenamientos y luego no quisiera subir más? Sí, me pasó con Carlos Pachamé. Nos conocimos en Estudiantes y coincidimos en mi primer año en Boca. Y como los dos vivíamos en La Plata, me ofrecí a llevarlo. Pero abandonó enseguida, empezó con el cuento de que prefería venir con su auto y la verdad es que no quería ser más mi copiloto.
96 ¿Decir lo que pensabas te trajo muchos dolores de cabeza? Puede ser, pero siempre terminé durmiendo tranquilo.
97 ¿Manejás los camiones de tu empresa de transportes? Cuando puedo sí, porque me encantan los camiones y la ruta.
98 Más allá de la imprudencia que comentaste, ¿en aquel debut tuyo como piloto de carreras en Turismo Nacional, te sentiste respaldado por tus compañeros? Sí, porque todos conocían mi fanatismo. Ese debut fue en Olavarría, con un Fiat Iava 128. Largué 66° y llegué 22°. Nada mal para empezar.
99 ¿Cómo vivís las carreras hoy? Con un enorme placer, porque toda la familia trata de acompañarlo a Leonel. En la última de TC en Buenos Aires sólo faltaba Emilio, que trabaja de profesor de educación física en España.
100 ¿Y los nietos también serán deportistas? Con los padres que tienen, me imagino que sí. Tengo siete nietos y uno por venir. Todavía son chiquitos, pero en mi familia por suerte siempre se respiró deporte.

Por Walter Nápoli / Fotos: Jorge Dominelli y Archivo El Gráfico
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