Primera División

Diego Martínez vs. Marcos Rojo: ¿nace un conflicto en Boca?

La expulsión del defensor y la declaración posterior del DT, podrían marcar un antes y un después en la relación entre ambos.

Por Redacción EG ·

03 de junio de 2024

BOCA SUFRIÓ UNA DURA DERROTA frente a Platense este domingo que dejó secuelas y que, a vuelo de pájaro, dejó un responsable señalado con el dedo: Marcos Rojo. El experimentado defensor fue expulsado a los 35' del primer tiempo y condicionó el posterior desarrollo de las acciones que derivaron en el 1-0 del Calamar.

 

La expulsión de Marcos Rojo.
 

No fue una buena versión la de Rojo, más allá de haberse tenido que ir antes. La primera amarilla fue por una fuerte patada sobre Mateo Pellegrino, el autor del tanto Marrón, y la segunda por un manotazo por un error propio en la salida que lo había dejado desairado. Además, cometió un grosero agarrón dentro del área que debió haber sido sancionado como penal por Nicolás Ramírez y que ni siquiera fue revisado por el VAR.

La salida del campo de un contrariado Rojo fue prácticamente ignorada por el entrenador Diego Martínez, que ni siquiera lo miró y contó hasta mil para no desatar su bronca. 

Sin embargo, después del partido fue bastante claro: "Simplemente lo saludé como hago con cada futbolista cuando termina el partido, pero ese no es un momento para hablar. Seguramente lo charlaremos durante la semana. Para nosotros era muy importante este partido por un montón de factores, era un desafío. Por cómo se dio el trámite, el jugar con uno menos fue determinante".

La influencia del ex futbolista de Manchester United por sobre el plantel es notoria y muchas veces subrayada por el propio DT y hasta por el presidente Juan Román Riquelme. Hay pruebas de la buena relación entre el conductor y el capitán, incluso traducida en fuertes abrazos tras algún triunfo importante.

"Marcos Rojo es uno de nuestros líderes y es importante que él se sienta bien jugando dentro de la cancha", había manifestado la cabeza del grupo hace un par de meses atrás.

Pero su inoportuna sanción dejó expuesto al Xeneize y lo condicionó de forma marcada. Lo que menos espera un entrenador es que su lugarteniente dentro del campo, el elemento con mayor jerarquía y experiencia, le genere un problema más atribuible a un chico sin experiencia.

Los días harán que bajen las pulsaciones, se enfríen los ánimos y se decanten las sensaciones para ver si tras la cuarta roja de Rojo desde su llegada a Boca se convierte además en un antes y un después en su vínculo con Martínez.