Las Crónicas de El Gráfico

1937. Después de muchos años, River vence a Independiente en Avellaneda

Por Redacción EG · 28 de abril de 2020

Chantecler nos brinda, con su estilo didáctico y exquisito, la crónica de un partido extraordinario. River, con Moreno, Bernabé , Pedernera y Peucelle visita al Rojo de Erico, Sastre y De La Mata.

El valioso triunfo fue logrado principalmente por las bajas de Corazzo y Pisa que sufrieron los rojos, antes de la media hora de juego; no obstante lo cual, aunque merecido, no alcanzó a ser neto. La lucha pudo ser buena, pero no pasó de discreta. River Plate no se afianza en su juego e Independiente sigue en su prolongada mala racha.

Varios pibes , que con habilidad escurridiza propia de la edad y tamaño, lograron ponerse en primera fila para ver el gran match.

Varios pibes , que con habilidad escurridiza propia de la edad y tamaño, lograron ponerse en primera fila para ver el gran match.

EL MATCH DE AVELLANEDA

Por la campaña realizada por los poderosos conjuntos de Independiente y River Plate en lo que va de la temporada, el balance de las probabilidades se inclinaban a los visitantes, pero los antecedentes eran favorables a los rojos. Por más que busco en mis recuerdos, no encuentro un match en que River le haya ganado a Independiente en su cancha por lo menos de diez años a esta parte. Jugando mejor o peor, la victoria correspondió siempre a los rojos, y por muchos años se recordará aquel match del 32, cuando River, invicto a través de 17 fechas, cayó allí en ese mismo field por 5 a 0. River Plate no las llevaba todas consigo en el presente cotejo. No ha llegado todavía a reeditar sus valiosas performances que le valieron la triple corona de 1936 y, además, reducen su poderío las ausencias de Sirne, Wergifker y Cesarini. Por su parte, Independiente, con su gran cuadro de nombres, está desconcertado porque en conjunto su acción carece de unidad y sentido práctico, e individualmente fallan hombres en quienes la defección parecía imposible. Bello, Fazio, Reuben y Cagnotti debieron ser reemplazados por no responder satisfactoriamente, y así, uno por lesionados y el otro por modificaciones, no presentaron a la gran lucha todos sus efectivos. El pronóstico de triunfo se diluía en la conjetura del porciento de valor que podían perder los teams en su cambio de alineamiento, en que podía resultar favorecido River, si bien tenía en su contra el importante antecedente de que debía jugar en un field que no le era propicio.

De todos modos, los aficionados estaban ansiosos por presenciar una lucha reñida, intensa y de categoría, y llenaron las amplias y bonitas instalaciones de cemento en Avellaneda.

LOS EQUIPOS. River Plate: López; Vassini y Cuello; Milazzo, Minella y Coloccino; Peucelle, Vaschetto, Ferreyra, Moreno y Pedernera. Independiente: Cuello; Lecea Coletta; Sastre. Corazzo y Martínez; Nattino, De la Mata, Erico, Pisa y Zorrilla.

LOS EQUIPOS. River Plate: López; Vassini y Cuello; Milazzo, Minella y Coloccino; Peucelle, Vaschetto, Ferreyra, Moreno y Pedernera. Independiente: Cuello; Lecea Coletta; Sastre. Corazzo y Martínez; Nattino, De la Mata, Erico, Pisa y Zorrilla.

 

AL PRINCIPIO, INDEPENDIENTE

A penas comenzada la lucha, se advirtió que los rojos primaban en la ofensiva en virtud de la mejor organización y recursos de sus forwards que, en base a pases acertados y gambetas habilidosas, llegaban con frecuencia al sector peligroso de River Plate, mientras que los ágiles de éste no se asentaban lo suficiente para responder, llegando a las extremas posiciones de los rojos. Esa primacía perduró hasta cumplirse el primer cuarto de hora, durante cuyo lapso el juego fue movido y agradable, pero no, intenso ni emocionante, porque así como los forwards rojos llegaban fácilmente al área penal de los visitantes, así los defensores rivales destruían con holgura las acciones finales, demostrando seguridad y aplomo. No dejó de correr peligro el arco de River Plate, en cuya custodia López demostró una disposición feliz. Desde entonces el team visitante reaccionó y la lucha fue adquiriendo un ritmo vivaz y de alternativa pareja que la hizo mucho más interesante. Sobre todo; las extremas defensas fueron empleadas más fondo y las notas de emoción hicieron eco las tribunas, cuyas voces de aliento y aplausos entusiastas animaron el cotejo.

Entre Lecea y Moreno que han saltado para cabecear el goalkeeper Cuello consigue su objetivo de aprisionar la pelota.

Entre Lecea y Moreno que han saltado para cabecear el goalkeeper Cuello consigue su objetivo de aprisionar la pelota.

 

CAMBIA EL ASPECTO DEL MATCH

Desgraciadamente esta situación de juego que iba perfilando un gran match, tuvo un brusco cambio algunos minutos después por dos accidentes sucesivos qué sufrió el team local: sin ser brusco, era fuerte el juego de los visitantes y quizá, sin intención alguna, dos intervenciones tuvieron consecuencias: tras haber perdido, una buena oportunidad Erico, Pisa a los 20 minutos dirigió un potente shot que se malogró por dar la ball en el travesaño, y Milazzo, para evitar la acción del forward, le trabó el pie de manera que Pisa lesionado en un tobillo debió abandonar el field para atenderse. Volvió a la cancha luego, pero en inferioridad de condiciones, trocando puesto con Zorrilla, y momentos después, al jugar una pelota, Vaschetto le produjo a Corazzo un desgarramiento muscular. Al advertir el doble accidente se enardeció el publico partidario local, y comenzó a incitar al juego brusco, produciéndose una situación de general nerviosidad que malogró gran parte el aspecto de interés que iba asumiendo la lucha. En Independiente, Sastre pasó a ocupar el puesto de Corazzo en momentánea ausencia, y Nattino el de Sastre, quedando los atacantes reducidos a tres y sin alineación definida. Los jugadores rojos sólo a medias respondieron a las incitaciones del público, pero era evidente que los de River Plate un tanto atemorizados no aprovechaban debidamente la debilidad en que había quedado el adversario.

Corazzo y Pisa volvieron al field, pero a poco éste lo abandonó y aquél, al recibir un nuevo golpe en un encontrón con Minella, también se retiró. Enardecido el ánimo del público, pudo terminar allí la normalidad match, pero felizmente la rivalidad de River e Independiente nunca fue enconada y la lucha siguió sin brusquedad alarmante.

River Plate abre el score. Peucelle hace efectivo un tiro libre que Moreno envió de cabeza la pelota al centro donde la tomó Vaschetto enviándola a la red, no obstante ser obstaculizado por Lecea.

River Plate abre el score. Peucelle hace efectivo un tiro libre que Moreno envió de cabeza la pelota al centro donde la tomó Vaschetto enviándola a la red, no obstante ser obstaculizado por Lecea.

 

RIVER PLATE EN VENTAJA

De todo esto alguna tajada tenía que sacar River, y así fue que sus ataques se hicieron más frecuentes aunque no muy peligrosos porque era evidente que sus forwards no se animaban a entrar. Cuando faltaban menos de dos minutos para cumplirse el período, obtuvo la apertura del score así: Milazzo ejecutó un free-kick por foul de Martínez a Peucelle, la pelota, bien dirigida fue alcanzada de cabeza por Moreno quien la impulsó hacia la derecha donde Vaschetto ante la indecisión de la defensa roja y tomando la ball con la frente después del pique, la hizo trasponer la raya de goal sin que Cuello atinara a defenderse, sorprendido por la rapidez del pique. Tal como se había desenvuelto el juego un empate habría sido más equitativo.

EL SEGUNDO TIEMPO

Aun cuando Independiente volvió completo al field, era evidente que la presencia de Corazzo y Pisa era más bien moral que material, pues su inferioridad física los anulaba prácticamente. Con todo, la influencia moral de esa presencia mostró a Independiente más decidido que nunca a lograr el empate en los primeros minutos en que, dentro de una acción viva y tenaz, forzó la ofensiva provocando situaciones de intenso peligro al arco bien defendido por López, secundado en gran forma por Cuello y con seguridad por Vassini. Aparte de las dificultades que opuso esa sólida defensa, el empate ansiosamente buscado por los rojos, como quien quema sus últimos cartuchos, se malogró por la falta de decisión y tiro final de sus forwards.

La valla de River Plate se salva milagrosamente cuando Cuello y Vassini nada podían hacer, por hallarse caídos. La pelota saldrá del campo sin que ningún jugador de los rojos logre desviarla hacia la red.

La valla de River Plate se salva milagrosamente cuando Cuello y Vassini nada podían hacer, por hallarse caídos. La pelota saldrá del campo sin que ningún jugador de los rojos logre desviarla hacia la red.

DE PAREJO A RIVER

Algunos minutos duró esta primacía un tanto desordenada de los rojos que llegó a desorientar a River Plate. Pero pasados los mismos, correspondió al ala izquierda visitante iniciar la reacción, emparejando la lucha cuando no tornándola favorable. En efecto, Moreno y Pedernera empezaron a combinar con acierto y lucimiento, y por su ala, los ataques peligrosos se repitieron, ante los que Sastre y Lecea se vieron en figurillas para contenerlos. Hacia el cuarto de hora, Sastre trocó puesto con Corazzo y pasó al centro de la línea a la que animó con su velocidad y dinamismo, pero entonces, el ala izquierda adversaria maniobró con mayor facilidad al ser mal custodiada. A los 17 minutos no cayó de casualidad el arco de Independiente, pues tras un meritorio rechazo de Cuello, Vaschetto, con el goal asegurado, levantó de muy cerca el shot final.

En seguida en el otro campo, ante un centro de Zorrilla, cabeceó Erico e hizo dar la ball en la cara del travesaño y cuando del rebote la cabeceó De la Mata a un rincón, pudo creerse en el empate seguro, cuando López, en un ágil salto, alcanzó a impedir que se introdujera en la valla. La notable salvada del arquero riverplatense la completó Cuello en una oportuna intervención.

UN YERRO DE MARTÍNEZ, SEGUNDO GOAL

Faltaba poco para la media  hora y, sin embargo, River no alcanzaba a asegurarse el triunfo, cuando un yerro de Martínez le proporcionó la oportunidad a Peucelle. Éste, que se había mostrado muy peligroso en diversas ocasiones, atacó con decisión ante un pase adelantado de Vaschetto. Martínez, que se había prodigado intensamente, salió a disputarle la pelota, consiguió salir airoso, pero enfrentando a su valla y perseguido a su vez por Peucelle. Buscó salir de la situación Martínez, y en lugar de encontrar el fácil recurso de pasarle la ball a su arquero o bien tirarla al comer, se entretuvo con ella de manera que, con toda habilidad, Peucelle se la quitó y desde un ángulo algo difícil, tiró a la valla en forma que la pelota, después de pegar en el poste derecho, llegó a la red.

En un entrevero frente a la valla de River, que López, arquero suplente, defendió con acierto y arrojo, De la Mata cabecea hacia sus compañeros Zorrilla, Erico y Nattino; pero la oportuna intervención del back Vassini alejará el peligro. En la foto aparece también el zaguero Cuello, quien jugó notablemente.

En un entrevero frente a la valla de River, que López, arquero suplente, defendió con acierto y arrojo, De la Mata cabecea hacia sus compañeros Zorrilla, Erico y Nattino; pero la oportuna intervención del back Vassini alejará el peligro. En la foto aparece también el zaguero Cuello, quien jugó notablemente.

 

ESPLÉNDIDA REACCIÓN

¿Qué esperanzas podían quedarle a Independiente faltando un cuarto de hora para terminar, con dos goals en contra y con «nueve hombres' prácticamente frente a un rival de la talla de River Plate? Francamente, ninguna. Pudo desalentarse, pero no se entregó y tras un ligero desacierto que aprovechó River para dominar, se advirtió el magnífico alarde de dinamismo que empezó a desplegar Sastre actuando en todas partes para despejar juego rival o facilitar la acción de sus delanteros. La situación era más que ardua, pues excepto por el centro, las alas rivales invadían como querían los flancos defensivos de los locales. El gesto de Sastre levantó la moral de su cuadro, y aunque no consiguió su objetivo de presionar al adversario, emparejó la lucha y por momentos llevó la mejor parte. El arco de River pudo ser vencido a los 32 minutos cuando en un entrevero Zorrilla primero y Erico después, no atinaron el shot decisivo, pero el éxito parcial correspondió justicieramente a Sastre a los 34 minutos, el que puso una nueva nota de emoción al match que ya se creía virtualmente definido.

UN GOAL ESPECTACULAR

Apoyado por Sastre, atacó el quinteto rojo con desorden, pero impetuosamente. Cuello alcanzó a desviar el peligro hacia el out, y allí casi sobre la línea se disputaron varios la pelota hasta que Erico la envió al centro donde la alcanzó Sastre en plena carrera, a unos 25 metros y con un notable shot de voleo la hizo penetrar violentamente a la red, quitando toda chance a López. En los minutos finales la l-cha no fue lucida, pero sí intensamente disputada, de manera que el interés y la emoción subsistió hasta la pitada final del referee.

El gol de Sastre señalado en el segundo tiempo, tras recibir un pase de Erico y shotear la pelota de volea desde 25 metros.

El gol de Sastre señalado en el segundo tiempo, tras recibir un pase de Erico y shotear la pelota de volea desde 25 metros.

 

FUE UN MATCH DISCRETO

Poco hay que agregar a lo referido, de lo que se desprende que una lucha que pudo ser buena y hasta muy buena, no pasó de discreta. Las lesiones sucesivas de Pisa y Corazzo privaron a Independiente de producir la performance de rehabilitación que esperaban sus partidarios y que sólo alcanzaron a vislumbrar. El mejor juego, la calidad superior ocurrió en la primera hora, luego hubo más vivacidad y emoción, pero técnica inferior. Se caldeó el ambiente, hubo nerviosidad en los locales y temor en los visitantes, pero la normalidad, felizmente, no se malogró. La defensa de Independiente fue enérgica por momentos, pero sin exagerar y corno acción reprochable y brusca se puede contar una sola, cuando Lecea le tiró una violenta estirada a Minella, que éste zafó.

Más que el triunfo de River, resulta honrosa la derrota de Independiente que, sobreponiéndose a su mala suerte, consiguió luchar de igual a igual en tan desventajosas condiciones, de manera tal que, a pesar de todos los contratiempos, si sus forwards hubiesen actuado con un poco más de decisión, no habrían perdido el match. De aquí se infiere que las defensas superaron a los ataques y, de aquéllas, la que fue más sólida y observó menos fallas resultó la de River Plate.

 

Antonio Sastre, el hombre orquesta.

Antonio Sastre, el hombre orquesta.

 

ANTONIO SASTRE

Llena toda una página brillante en la historia de nuestro fútbol. Como forward no fue goleador, pero maravilló en los fields por su dinamismo y diabólico dribbling. Como half de ala dio cátedra durante el sudamericano y como artista de la redonda habrá quien lo iguale. Pero no conoce superioridad. El domingo jugó como sabe hacerlo y cuando la necesidad le obligó a actuar en el centro del field e infundir ánimos a sus compañeros desfallecientes, allí estuvo él, multiplicando su acción, dinámico y valiente, corriendo tras la pelota por todas partes y dominándola con su arte inconfundible. La reacción de Independiente descalabrado tiene un nombre: Sastre. La afición le conoce ventajosamente y lo quiere como a todo lo que es capaz de producir belleza. Sabe que es un gran forward en todos los puestos e igualmente un half capaz de todas las hazañas, y nada extrañaría que mañana fuese un magnífico back o excelente arquero. De él nada puede asombrar. El domingo su brillante acción tuvo premio en que marcó el mejor goal de la tarde.

 

EL ARQUERO LÓPEZ

 A la segunda división debió recurrir River Plate para encontrar el reemplazante de Sirni, lesionado, en el puesto más delicado para un match de tanta responsabilidad. Apellido muy conocido en la guía, pero no en el arco, su designación fue un angustioso interrogante para la numerosa hinchada del popular club que hoy celebra con satisfacción su excelente desempeño, que constituye una grata revelación.
A través de los 90 minutos de intensa lucha, López tuvo tarea abundante y difícil y alguna vez tan crítica que toda defensa parecía imposible. Salió airoso con amplitud en la dura prueba y no por casualidad, pues demostró en sus intervenciones que posee el sentido de colocación y el golpe de vista, seguridad en las manos y agilidad en los toda y, particularmente, un arrojo a prueba. Su mejor jugada fue helar en las gargantas de los hinchas rojos el grito de: ¡goal! cuando a dos o tres metros cabeceó De la Mata a un rincón y él, en un ágil salto, alcanzó a desviar la ball que parecía ya, irremisiblemente, destinada a la red.

 

A los dos integrantes del ala derecha de su ataque le debe River Plate la victoria, pues Vaschetto marcó el primer goal y Peucelle el segundo. Las dos se han reunido en esta foto.

A los dos integrantes del ala derecha de su ataque le debe River Plate la victoria, pues Vaschetto marcó el primer goal y Peucelle el segundo. Las dos se han reunido en esta foto.

 

ACTUACIÓN DE LOS JUGADORES

Además de los destacados en recuadro,  una figura sobresaliente en el field fue el back Cuello, que actuó con ejemplar entusiasmo y decisión, mostrando exacta colocación y variedad de recursos tanto en el juego de alto como de bajo. Vassini lo secundó con su acción simple y segura. La línea media vencedora jugó bien y con dinamismo.

Minella fué todo un puntal, aunque algo recio. Coloccino, sin hacerlo olvidar, es un buen substituto de Wergifker, y Milazzo rinde regularmente en forma útil. Los wingers resultaron los mejores forwards: más lúcido Pedernera y más peligroso y efectivo Peucelle.

Moreno muy activo y gambeteador tuvo altibajos; Vaschetto, un jugador que promete mucho, y Ferreyra en tren de seguidilla de actuaciones deficientes.

El arquero Cuello, de Independiente, tuve un buen desempeño, sólo objetable en su falta de acción cuando el primer goal, muy disculpable porque se vio sorprendido.

La pareja de backs, tesonera y enérgica, tuvo en Lecea un hombre superior en el juego de bajo y en Coletta, de alto; algo más seguro, en general, aquél que éste. Corazzo hasta que se lesionó se desempeñó en forma acertada y Martínez muy bien hasta faltar 20 minutos. Tiene el defecto de prodigarse demasiado y no reserva energías para el final.

En el ataque el mejor fue Zorrilla, pero fue disminuyendo su acción con algunas jugadas de sumo desacierto. Pisa, mientras actuó sano, resultó el forward más peligroso. Nattino desempeñó bien su cometido, en tanto que Erico no pasó de discreto y De la Mata quiso hacer mucho y no hizo nada en favor de su equipo. Demora mucho el juego y resulta inofensivo frente al arco.

 

EL REFEREE

Llegó a presentársele difícil la lucha al referee Domingo Solari y hasta pareció un poco falto de energía, pero en general su desempeño no merece mayores objeciones.

 

CHANTECLER (1937). FOTOS: KIKUCHI

Imagen de EL BOCA DEL PEÑÓN
Las Crónicas de El Gráfico

EL BOCA DEL PEÑÓN

Los clubes importantes del fútbol argentino tienen sus homónimos en otras tierras. Hoy repasamos la historia del Football Club Boca Juniors Gibraltar. Pasen y vean la historia del hermano “xeneize” europeo.

Imagen de Fórmula Uno: El triunfo más triste
Las Crónicas de El Gráfico

Fórmula Uno: El triunfo más triste

Se cumplen 39 años de la última vez que se vio a un argentino en el podio de la máxima categoría del automovilismo mundial. El 17 de mayo de 1981, a bordo de su Williams FW07C, Carlos Reutemann se impuso en Bélgica. Sin embargo, durante el fin de semana, había atropellado accidentalmente a un mecánico del equipo Osella, causándole la muerte poco tiempo después. Una tragedia que empañó su último festejo.

Imagen de 70 años de velocidad y pasión
Las Crónicas de El Gráfico

70 años de velocidad y pasión

En la ciudad británica de Silverstone se llevó a cabo el primer Gran Premio de la categoría. El periodista Ricardo Lorenzo fue el encargado de narrar la crónica de una carrera que tuvo a Juan Manuel Fangio como protagonista hasta tener que abandonar a 7 vueltas del final, mientras marchaba en segundo lugar.

DEJÁ TU COMENTARIO