Las Crónicas de El Gráfico

1940. River 1 - 2 Independiente

Por Redacción EG · 11 de marzo de 2020

En el inicio del campeonato, Independiente visitó al poderoso River Plate como el flamante Campeón de Primera División de la temporada 1939. La superioridad del Rojo no se reflejó en el resultado.

Ya sobre la hora River Plate consiguió descontar ventajas marcando su único tanto por intermedio de D'Alessandro. Así el score quedó 2 a 1 en favor de Independiente. Por eso, decimos, que no está en las cifras la superioridad del vencedor. Debió acusar dos goles de diferencia. Los que tenía cuando ya el plazo expiraba. De haber acontecido así, los números hubieran establecido con justicia la capacidad de uno y otro team. Pero nos habríamos quedado sin el golazo del centro riverplatense. Y eso no nos convenía. En un match en que se disputaron 40 minutos buenos y el resto con un gran desorden, el tiro bajo y cruzado que no pudo detener Bello significó una nota de emoción futbolística.

 

Un fuerte tiro cruzado de Pedernera obliga a Bello a realizar un esfuerzo para detener la pelota, que si bien no la alcanzará, tampoco ésta entrará en el arco, pues pasará rozando el poste.

Un fuerte tiro cruzado de Pedernera obliga a Bello a realizar un esfuerzo para detener la pelota, que si bien no la alcanzará, tampoco ésta entrará en el arco, pues pasará rozando el poste.

 

¿Por qué Independiente no hizo más goles? Por dos razones: una, la actuación del arquero Rodríguez que fue, de lo mejor de su team; otra, la falta de precisión de Erico. Sabernos que el centre forward rojo es una maravilla. Tiene tardes de esas que lo constituyen en un espectáculo, al punto de que se puede pagar la entrada para irlo a ver a él solo. Entran ganas de darle la pelota diciéndole:

—Tomá: hacé algo..., lo que vos quieras...

El "paragua" revolearía las piernas de medias caídas, se llevaría en rápida carrera la pelota que siempre parece que va perdiendo, daría sus saltos espectaculares, mostraría el diccionario de sus, habilidades. Pero cuando a Erico no le salen esas cosas suyas son goles perdidos. Cierto es que el guardavalla le interceptó en el primer tiempo un shot que el mismo Erico corrió a felicitarlo, y en el comienzo del segundo tiempo, varias salidas del goalkeeper arrojándose al suelo, le significaron intervenciones meritorias que le "sacaron goles hechos" al citado centre forward, pero así y todo, perdió oportunidades. Quedan expresadas las dos razones que no dieron a Independiente la supremacía que mereció reflejar en el score: fallas de Erico y la actuación de Rodríguez a la que tenemos que sumar la de Vaghi, quien evitó más de una vez peligrosas filtradas del paraguayo.

 

Rodríguez, en arrojada intervención, evita que Erico o de la Mata, que venían combinando, se filtren en el arco. El centro salta por sobre el goalkeeper para no lesionarlo en tanto de la Mata va cayendo.

Rodríguez, en arrojada intervención, evita que Erico o de la Mata, que venían combinando, se filtren en el arco. El centro salta por sobre el goalkeeper para no lesionarlo en tanto de la Mata va cayendo.

  
Una intervención violenta de Coletta para detener a D'Alessandro. En general, y por parte de los dos equipos, hubo muchas acciones recias y que restaron brillo al partido, especialmente en el segundo tiempo.

Una intervención violenta de Coletta para detener a D'Alessandro. En general, y por parte de los dos equipos, hubo muchas acciones recias y que restaron brillo al partido, especialmente en el segundo tiempo.

 

River comenzó jugando muy lindo. Planeaba las jugadas, avanzaba procurando no perder la pelota, al punto de que los forwards preferían entregarla a sus halves antes de arriesgarla. Un poco lento el juego por el estado de la cancha, pero combinado, por momentos adquiría planeos bien logrados aunque carentes de peligrosidad. Minella jugaba mucho e iba llevando a su línea de ataque hacia el arco rival. Era un avance trabajado, con organización. Podíamos decir que River jugaba fútbol, según el lenguaje de las tribunas. Sólo que faltaba algo, un poco de pujanza, el pique veloz, la filtración sorpresiva. Eso, en cambio, lo tenía Independiente. Con menos avances llegaba más cerca. Vino así a los 15 minutos el tiro de Erico que dio la sensación de gol y que sirvió para que el arquero Rodríguez se luciera en brillante atajada, la que le valió la felicitación del paraguayo y le sirvió para darle confianza en un compromiso tan serio. De inmediato pasó la valla local por un instante de apremio y poco a poco Independiente comenzó a ejercer cierto dominio que iría aumentando. No mantenía más tiempo que River el control de la pelota, pero sí se advertía que era más capaz de abrir el score. Sastre habilitaba con frecuencia a Zorrilla con pases medidos y el veloz winger, con un movimiento de cuerpo solía eludir a Vaghi y colocar centros precisos o situarse coma para el remate.

 

Zorrilla y el half Martínez. El winger fue el scorer de su team y jugó un gran match. Unida a su característica habilidad en los desplazamientos, fue el arte de esquivar y la facilidad para abrir claros en la defensa enemiga.

Zorrilla y el half Martínez. El winger fue el scorer de su team y jugó un gran match. Unida a su característica habilidad en los desplazamientos, fue el arte de esquivar y la facilidad para abrir claros en la defensa enemiga.

 

Así después de la media hora, y repitiendo los desplazamientos que venía efectuando, dejó fuera de juego a Vaghi y corriéndose hacia el centro aprovechó el claro por él mismo abierto para tirar bajo a un rincón dejando a Rodríguez sin chance para detener su shot. Ya Minella había mermado en su acción brillante del comienzo y a partir de ese momento no volvería a ser figura de relieve. A esa baja del centre half se unió la lesión que determinó el retiro de la cancha de Filippo y el team local, reducido a diez hombres, ya no podría armarse nuevamente. Pasado Peucelle a la zaga, la delantera de cuatro jugadores tendría algunas acciones individuales de cierto mérito, pero difícilmente podría ganar el match. Sin embargo, Independiente no aprovechó su superioridad numérica y hasta jugó menos en el segundo tiempo que en el primero. Como por reflejo de lo que le acontecía a su adversario, también se desorganizó. Quizás, de habérsele empatado, hubiera retomado su acción de conjunto. Pudo venir el empate... y hasta se asegura que vino. A los 10 minutos de la etapa complementaria un magnífico cabezazo de Moreno dio en el travesaño. La pelota picó en el gol detrás del cuerpo de Bello, quien girando rápidamente la recogió para enviarla hacia adelante. Los forwards locales reclamaron el tanto que el referee Macías no acordó.

 

Team de Independiente. Parados y de izq. a der.: Cuesta Silva, entrenador; Lecea, Leguizamón, Bello, Coletta, Franzolino y Martínez. Agachados: Maril, de la Mata, Erico, Sastre y Zorrilla.

Team de Independiente. Parados y de izq. a der.: Cuesta Silva, entrenador; Lecea, Leguizamón, Bello, Coletta, Franzolino y Martínez. Agachados: Maril, de la Mata, Erico, Sastre y Zorrilla.

  
River Plate, que perdió en su cancha por 1 a 2. Parados: Vaghi, Platko, entrenador; Rodríguez, Filippo, Minella, Ramos y Santamaría. Agachados: D'Alessandro, Moreno, Labruna, Pedernera y Peucelle.

River Plate, que perdió en su cancha por 1 a 2. Parados: Vaghi, Platko, entrenador; Rodríguez, Filippo, Minella, Ramos y Santamaría. Agachados: D'Alessandro, Moreno, Labruna, Pedernera y Peucelle.

 

¿Fue gol? El árbitro estaba cerca de la valla y creyó que la pelota no había entrado. Entre los mismos fotógrafos ubicados cerca del poste y a quienes consultamos después del match existían dudas. Unos aseguraban que había traspuesto la línea, otros lo negaban con la misma seguridad. Así que el misterio no pudo ser develado y al finalizar el match se discutía la jugada registrándose, entre otros, este diálogo del que eran actores dos simpatizantes locales:

—Fue gol... Seguro que fue...

—Mejor que Macías no lo haya dado, pues entonces Independiente nos habría ganado más fácil.

Es probable que el visitante, apurado, organizara sus líneas y buscara la ventaja perdida. Quizás una nueva fisonomía mostrara un match que comenzó con lindo juego y que después de la incidencia anotada se tornó áspero, con malas intenciones, con jugadas borrosas que malograron el espectáculo. A la desigualdad numérica producida con el retiro de Filippo, se sumé lo anotado y quienes fuimos a gustar de un buen cotejo no vimos cumplidas nuestras esperanzas.

 

En River se recaudaron 24.586 pesos.

En River se recaudaron 24.586 pesos.

 

No servirá el match para deducir futuras actuaciones de uno y otro team. Pareció que Independiente, pese a que se desorganizó en el segundo tiempo, es el team de envergadura que conocimos el año pasado, aunque con Maril bastante bajo, muy inferior al winger derecho que conocimos en Ferro. Tuvimos la impresión de que si al vencedor lo apremiaban, habría dado más. En cuanto a River, le faltó pujanza, peligrosidad. Jugó unos minutos muy armadom, con combinaciones precisas, pero sin trasmitir confianza a sus parciales. Era más bonito que efectivo. Moreno a la derecha, aunque prodigándose prodigándose mucho no es la solución. A la izquierda lo vimos en tardes memorables a las que habrá de volver, en su nuevo puesto si se afirma, o al antiguo si la línea se constituye de otra manera. Fue un obrero que puse su mejor voluntad al servicio del team y a quien le tocó realizar una labor opaca para ayudar al centre half. Se quejaron los parciales de River que algunos centros no encontraran a los forwards en el área enemiga. Moreno no podía estar desde el momento que hacía más que Minella, y en cuanto a los demás, no hay que olvidarse que eran solamente tres los que quedaban y también Labruna retrasado, y que el juego se hizo enredado, sin armonía por los factores ya expuestos. Pero gustaron los riverplatenses de una satisfacción: la de ver atajar a Rodríguez. Ese joven de divisiones inferiores se convirtió en la mejor figura de su equipo y es de anhelar que repita esta feliz performance.

 

Por segunda vez Zorrilla, que no aparece en la foto, bate al arquero local. He aquí el momento en que la pelota va a escapar al control de Rodríguez, que fue lo mejor de su equipo.

Por segunda vez Zorrilla, que no aparece en la foto, bate al arquero local. He aquí el momento en que la pelota va a escapar al control de Rodríguez, que fue lo mejor de su equipo.

 

* * *

Podría decirse que el primer partido de estos rivales los ha presentado como estaban el año anterior: Independiente, fuerte y aguerrido; River Plate, inseguro, con altibajos dentro del mismo partido. Pese a que cada uno no dio de sí lo que puede, hurgando se llega a esa conclusión. Tendrán los millonarios que reforzar mucho sus líneas si aspiran al campeonato. Difícil es que con el mismo plantel del domingo esté en condiciones para esa conquista. En el ataque falta un hombre que realice, que inspire temor a los rivales, que se erija en esperanza de los hinchas; la línea media no fue sólida y la pareja de backs, que comenzó jugando bien, sufrió la deserción de un hombre. Pero, no obstante la anormalidad del match, puede decirse que los millares de adictos al perdedor no están satisfechos de su team.

 

Antes de finalizar el primer tiempo Filippo hace abandono del field por una lesión y ya no volverá a la cancha. Al quedar River con diez jugadores, el match perdió interés Y el juego se tornó áspero con acciones de mala intención.

Antes de finalizar el primer tiempo Filippo hace abandono del field por una lesión y ya no volverá a la cancha. Al quedar River con diez jugadores, el match perdió interés Y el juego se tornó áspero con acciones de mala intención.

 

 

El winger izquierdo Zorrilla recibió un pase de Sastre en mitad de la cancha y esquivando a los adversarios que le salieron al encuentro, se hizo un claro en la defensa local y con un tiro rasante abrió el score a los 33 minutos.

El winger izquierdo Zorrilla recibió un pase de Sastre en mitad de la cancha y esquivando a los adversarios que le salieron al encuentro, se hizo un claro en la defensa local y con un tiro rasante abrió el score a los 33 minutos.

 

Independiente, en cambio, está plantado con firmeza y tiene moral de equipo que se sabe capaz de ganar. Su triángulo posterior es muy seguro. Coletta no es el de los bombazos; ahora parece que estudió de sastre porque la va enhebrando... Y Lecea, pese a los años, aún representa una garantía. En la línea media Leguizamón jugó bien y sus compañeros de ala fueron seguidores como siempre. En el ataque, todos rindieron, la única excepción es Maril.

El árbitro Macías fue duramente censurado. El punto de partida consistió en no acordar el gol del cabezazo de Moreno, pero ya vemos que entre los mismos fotógrafos, ubicados mejor que el mismo referee, se manifestaron las dudas. Después, la mala intención creó situaciones difíciles para resolver y con frecuencia Macías no acertó en sus fallos perjudicando a ambos equipos con sus errores. En descargo suyo podría decirse lo que ya sabemos: que no hay referee que pueda jugar bien cuando carece de la colaboración de los players.

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