Las Crónicas de El Gráfico

1952. Atletismo de alto nivel

Por Redacción EG · 25 de noviembre de 2019

Por Alberto Salotto. A más de los records de Soerlin y Kistenmacher hubo en la selección atlética para el Campeonato Sudamericano grandes marcas y gratas revelaciones de nuestros atletas.

Para evitar el adjetivo que califique la calidad de las marcas logradas en la segunda de las selecciones para integrar nuestro plantel al Campeonato Sudamericano diremos solamente que hace muchos, pero muchísimos años que no veíamos algo tan hermoso como lo ocurrido el sábado y domingo en la pista de Gimnasia y Esgrima.

Como primera prueba del programa estaba anunciada la carrera de 400 metros con vallas, en la que Enrique Kistenmacher hacía su tercera presentación en esa especialidad luego de habernos hecho hace dos semanas al regalo de un 54s, 5 que por estar a una sola décima del record argentino de Antonio Mur anticipaba la caída del record a muy corto plazo. Así fue, en efecto, porque mejorándose en forma realmente asombrosa estableció un 54s. que no alcanza sin embargo a cerrar el interrogante del límite de sus posibilidades cronométricas en esta prueba.

 

Haciendo su tercera presentación en competencia de 400 metros con vallas Enrique Kistenmacher estableció un record argentino con registro de 54s.

Haciendo su tercera presentación en competencia de 400 metros con vallas Enrique Kistenmacher estableció un record argentino con registro de 54s.

 

Alternativas en la carrera no las hubo por la ausencia de lucha, pero en cambio tuvimos como saldo a favor la riqueza de un espectáculo que desde su punto de vista técnico es de aquellos que bien merecen la relación de sus detalles básicos. Sabemos que en las pruebas de vallas bajas el espacio que media entre los obstáculos es de 35 metros, que habitualmente se cubren hasta la mitad de carrera con 15 pesos Para que de este número impar resulte siempre que la misma pierna — derecha o izquierda según les preferencias del atleta — cubra las dificultades del salto. Es habitual también que cubierta la mitad del recorrido se acorte un poco el paso por imperio de la fatiga y entonces se pasa de 15 a 17 trancos por valla pero mantener de esa forma el impar que produzco la regularidad en carrera. Pero Kistenmacher, que a su experiencia de atleta agrega sus conocimientos de profesor de educación física, entendió que estando habilitado en carreras de 400 metros llanos en las que es recordman argentino para producir pasos que lo colocasen sobre el obstáculo en 14 tiempos, entendió también que esa condición podría resultar beneficiosa siempre que adquiriese la habilidad de saltar una vez con la izquierda y otra con la derecha. Hace dos semanas, cuando produjo la performance de 54s. 5, lo vimos algo inseguro, o por lo menos no del todo perfecto en esta alternativa, pero en cambio el sábado alternó en el pasaje de las cinco primeras vallas con une seguridad tal que no podíamos decir entonces si Kistenmacher era diestro o zurdo.

 

Osvaldo Suárez, consagrado como positivo valor en los 1.500 metros con apenas dos carreras, comandaba el pelotón de calificados adversarios, sobre quienes se impondrá en registro de 3m. 59s. 8. Detrás suyo corre J. C. González seguido de Ponce y Nilo Rivero.

Osvaldo Suárez, consagrado como positivo valor en los 1.500 metros con apenas dos carreras, comandaba el pelotón de calificados adversarios, sobre quienes se impondrá en registro de 3m. 59s. 8. Detrás suyo corre J. C. González seguido de Ponce y Nilo Rivero.

 

Pero aquí no termina la historia de su record, porque a partir del quinto obstáculo, cuando como decíamos es habitual aumentar en dos pasos el tramo de 35 metros para conservar el impar que mantenga el ritmo, nuestro hombre, con una generosidad física que sólo es privativa de los valores de excepción, aumenta en un solo tranco pasando de 14 a 15, con lo que llega al impar que hace que las cinco valles restantes tenga que realizarlas ahora con la misma pierna, la derecha.

Agreguemos que Kistenmacher no finalizó extenuado y que "chicoteó" un solo obstáculo, pero sin alcanzar a derribarlo.

 

En el lanzamiento del disco se logró una marca sudamericana a cargo de R. Soerlin (a quien se le acordó recientemente la ciudadanía argentina) que al alcanzar una distancia de 49,68 m. superó por 1,15 m. el registro anterior que le pertenecía al peruano Julve.

En el lanzamiento del disco se logró una marca sudamericana a cargo de R. Soerlin (a quien se le acordó recientemente la ciudadanía argentina) que al alcanzar una distancia de 49,68 m. superó por 1,15 m. el registro anterior que le pertenecía al peruano Julve.

 

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Siguiendo con las cosas buenas nos ocuparemos ahora de Osvaldo Suárez, ese muchacho que pocos días después de haber cumplido los 18 años que lo habilitaban reglamentariamente para intervenir en competencias de 1.500 metros se hizo presente en la primera de las selecciones conquistando una victoria que por su factura y el sugestivo registro de 4m. 01s. 7 lo calificaba con esa sola presentación inicial como nuestro más sólido valor en firme sobre la distancia. El sábado actuó por segunda vez, y con cierta irreverencia, impropia de un novicio frente a un lote calificadísimo de adversarios, tomó a su cargo la dirección de la carrera imprimiendo fuerte y sostenido peso desde el momento inicial. Detrás suyo y sin perder contacto se alternaban Gauherou, Rivero, J. C. González y Ponce. Faltando 300 metros y en pleno codo este último intenta pasar al frente y se produce entonces un amontonamiento con episodios desagradables, ya que hubo manoteos, pisotones y hasta heridos en las piernas por los clavos de los zapatos. De ese amontonamiento sale Ponce al frente pero por poco tiempo, pues Suárez arma nuevamente su acción y retorna la punta, que no habría de ceder hasta la meta, resistiendo en última instancia la arremetida que le lleva Nilo Rivero, que en gran performance se desprende del lote amenazando la posición de aquél, quien logra neutralizarla con un embalaje armónico y regulado en toda la recta final que casi podría entenderse como su más convincente demostración de capacidad y reservas. El tiempo empleado por Suárez fue de 3m. 59s. 8, lo que muy pocas veces se vio en nuestras pistas. Muy bueno fue también el de Nilo Rivero, que empleó 4m. 01s. 1. Tercero finalizó Gauherou en 4m. 03s. 4 y cuarto Ponce en 4m. 03s. 5.

 

Dos extremos santafecinos: Elvio Porta, martillero y discóbolo que adquirió con sus marcas el derecho de representarnos en el campeonato sudamericano, y la velocista Lilián Buglia, que integrará nuestro plantel en 100 y 200 metros y salto en largo.

Dos extremos santafecinos: Elvio Porta, martillero y discóbolo que adquirió con sus marcas el derecho de representarnos en el campeonato sudamericano, y la velocista Lilián Buglia, que integrará nuestro plantel en 100 y 200 metros y salto en largo.

 

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El caso de Suárez se parece en mucho al de Miranda, aquel cordobés que de buenas a primeras se consagró como figura destacada en competencias de aliento. Miranda intervino el sábado en los 5.000 metros, y luego de realiza por espacio de un cuarto de hora cuanto disparate se le ocurrió finalizó neto y holgado vencedor en el positivo registro de 15m. 10s. 7, que es lo mejor de su breve pero rico historia deportivo.

Momentos antes de comenzar la carrera se calzó Miranda unos flamantes zapatos con clavos que eran los primeros que usaba en si campaña de corredor. Iniciada le prueba realizó une elasticidad desacostumbrada en la competencias de aliento que en un solo circuito le acordaron una ventaja de 40 metros. Corría entonces casi en punta de pies apoyando suavemente el talón como queriendo sacar provecho de esa cosa nueva que resultaban su zapatos con clavos, pero de buenas a primeras, quizás asustado de la diferencie que lo separaba del lote, aminora la marcha y se reintegra al pelotón, en el que vuelta la calma es aprovechada por Manuel Rivera para desprenderse también él vi, lentamente hasta sacar casi media recta de ventaja. Hasta aquí el proceso era de lo más raro, pero las cosas empeoraron cuando Miranda, vaya uno a saber con qué proceso mental de carrera, resuelve ir en busca del puntero y lo hace a paso de 800 metros. Empareja y sigue sin aminorar hasta tener a su vez otros 50 metros a favor. Así sigue la carrera. Arranque va y arranque viene, pero siempre Miranda al frente sin dar muestra de fatiga, y al final un embalaje de lo más raro con un braceo perfectamente vertical que iba de los riñones hasta arriba de le cabeza. Pero lo positivo de todo esto es el 15m. 10s. 7 que permite abrigar ilusiones para el Campeonato Sudamericano. Rodolfo Porcel hizo por su parte una muy buena carrera, finalizando segundo en 15m. 19. Buenas fueron también las marcas de los puestos inmediatos ocupados por W. Lemos y E. Bustamante en 15m. 22s. 4 y cinco décimas más para este último. Defeccionó Ricardo Bralo, que en ningún momento entró en carrera.

 

Juan Carlos Miranda nos brindó la más convincente demostración de capacidad atlética al imponerse en los 5.000 metros con un planteo originalísimo y, al final, destacada marca de 15 m. 10 s. 7.

Juan Carlos Miranda nos brindó la más convincente demostración de capacidad atlética al imponerse en los 5.000 metros con un planteo originalísimo y, al final, destacada marca de 15 m. 10 s. 7.

 

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También tuvimos en esta reunión un record sudamericano a cargo de R. Soerlin, a quien se la acordó recientemente le ciudadanía argentina. Lo sabíamos habilitado para superar por cierto margen los 50 metros en el lanzamiento del disco, de manera que no nos sorprendió la conquista de 49.68 m. que mejore la marca anterior del peruano Julve en 1.15 m. Soerlin parece estar un poco fuera de forma pese a su trajinar diario como instructor atlético del Club Municipalidad. Lo que realmente fue meritorio en este lanzamiento fue la regularidad de Pedro Ucke y Elvio Porta, que llegaron a 45.17 y 45.11 m. que son distancias que dentro de le elasticidad de las deducciones tienen que acordar puntaje en el concurso sudamericano. Muchas otras cosas buenas hubo en esta selección, que por ser muchas y buenas merecen tema y espacio que le reservaremos pera el próximo número.

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