Las Crónicas de El Gráfico

1939. Nacidos a destiempo. Por Borocotó

Por Redacción EG · 01 de julio de 2019

El periodista recopila datos y agrupa distintos deportistas bajo esta premisa y por diversas razones: el profesionalismo, convivir con destacadísimos valores, o desarrollarse fuera del auge de la disciplina.

De algunos cracks de fútbol dijimos: "Cuando ellos se iban la cotización llegaba". Son los nacidos a destiempo, si hemos de considerar la fortuna. Manuel Seoane, Bidoglio, Tesorieri, Ochoa, Tarasconi, Olazar, un montón de valores auténticos de nuestro fútbol "se apresuraron a nacer" y cuando el dinero llegaba, ellos ya se habían marchado o estaban en marcha. Sería larga la lista. Tendríamos que ir hasta los tiempos de los Brown. Cierto es que muchos de entonces cultivaron el fútbol por amor, por espíritu deportivo y llevaban en la médula el concepto amateur, pero a algunos les hubiera venido muy bien unos pesos, ya que no contaban con habilidad como para ganarlos por distintos caminos.

 

Ángel Rodriguez fue un boxeador que se "apuró" a nacer. De haber demorado unos años, habría actuado en una época más propicia para él.

Ángel Rodriguez fue un boxeador que se "apuró" a nacer. De haber demorado unos años, habría actuado en una época más propicia para él.

 

A veces se dice que tal o cual semianalfabeto es dueño de una pequeña fortuna gracias al arte de dar piñas o patadas. Eso no debe molestarnos. Todo lo contrario. Si un motivo de nacimiento determinó la falta de instrucción, la ausencia de un ambiente propicio para el desarrollo y aplicación de la inteligencia, en cambio cayó a manera de compensación esa lotería de saber dar patadas o piñas con rara habilidad. Es como si la suerte fuera eligiendo por barrios y baldíos para sacar de la pobreza y del anonimato a seres que no tuvieron una camita tibia ni la compotera llena...

— ¿Viste?...; ahora están de moda los shoteadores... — me dijo cierta vez Tarasconi mientras se calzaba los botines para jugar un amistoso entre veteranos.

Tenía razón. Había llegado la era de los artilleros precisamente cuando él estaba en el declive de su carrera futbolística, el shot ya mermaba, el esquive se hacía difícil, se llegaba tarde...

—Con diez años menos y aquella velocidad mía... Comentaban de que yo no era un verdadero director de línea, que esperaba el juego para rematar... Me fui para Italia y comenzó a buscarse el centre forward rematador... Con diez años menos y aquella velocidad... — decía Guillermo Stábile, otro de los nacidos a destiempo aunque todavía consiguió "arañar" algo...

También Victorio Orsi fue un winger de la nueva era. Nació un poco temprano, pero su "longevidad" futbolística le permitió obtener muy altos rendimientos. Hace muchos años se había jugado como Orsi: velocidad, entrada y shot. Luego se estimó más al puntero académico, el que se iba para el córner y tiraba el centro. "Mumo" fue diferente y a ello debe el enorme prestigio conquistado dentro y fuera del país. Winger de cuño más moderno, si bien "se apuró" a nacer, aún llegó a tiempo como para encontrar el banquete servido.

 

Juan Antonio Gaudino era en su momento de auge un automovilista con el temple y la capacidad que ahora exigen las pruebas sobre largas distancias.

Juan Antonio Gaudino era en su momento de auge un automovilista con el temple y la capacidad que ahora exigen las pruebas sobre largas distancias.

 

UNO QUE SE DEMORÓ

Ahora... le pagan miles a tantos pataduras... En mis tiempos jugábamos gratis... Ni para la sopa... Son lamentaciones que infinidad de veces escuchamos de labios de viejos cracks ya retirados, que viven un destino que el olvido va cubriendo de sombras, que se lamentan de haber venido al mundo en una época en que no les era propicia. Pero así como los hay "adelantados" están también los que debieron haber venido antes, cuando el fútbol era más académico, cuando la ley del offside exigía la presencia de tres contrarios en el área enemiga y no dos como es la actual. Lizhterman es uno de los que tardó en llegar. Y hasta equivocó, sin quererlo, el club donde fue a jugar. En Racing estaría mejor. No es un recolector de pelotas. Es un distribuidor. Sus goles no llevan la marca de un artillero. Son fríos, calculados, serenos. Es un centre forward de antes, de aquellos que tenían una batuta para dirigir la orquesta, de esos que se traían a la cincha de su habilidad a todos los compañeros y que entraba con ellos, lenta, suavemente, en el área enemiga para desde allí mirar al arquero, amagar a un lado y dejarla quietita, como llorando, en el otro rincón...

Tenía aquel fútbol la belleza sutil y delicada de un encaje. Claro que nos cuesta admitirlo porque tenemos las pupilas cargadas de aquellas tardes en que absorbimos el verde embelesados por las jugadas... y porque alboreaba en nosotros la adolescencia.

Ahora somos más grandes... y con más pretensiones. Hasta nos molesta si nos pisan...

 

Guillermo Stáblle practicaba un fútbol que buscaba el gol por el camino más corto. Cuando se ausentó para Italia se pusieron de moda los scorers.

Guillermo Stáblle practicaba un fútbol que buscaba el gol por el camino más corto. Cuando se ausentó para Italia se pusieron de moda los scorers.

 

EN CICLISMO Y NATACION

En pleno auge de Cosme Saavedra le correspondió actuar a Francisco Rodríguez. De no haber topado con ese escollo habríase destacado mucho más. Su nombre sería más recordado. Y conste que si muchos aficionados que no vivieron su época saben de la existencia de Paco y aceptan que haya sido un excelente ciclista, se debe a que en estas páginas innumerables veces se hizo la mención con la esperanza, ya hecha realidad, de que un injusto olvido no cayera sobre la figura del mencionado ciclista. De haber nacido Paco unos años después, habría logrado mayores triunfos. Debió estar en pleno auge en el momento justo en que Cosme se iba y Remigio venía. Debió haber actuado con la misma voluntad y capacidad de 1929 en 1933.

Con su facilidad para andar por los malos caminos, Mario Mathieu, nacido antes, hubiera podido desarrollar su mayor capacidad en la época de las huellas. Lo mismo podríamos decir de este otro rompedor de terrones que es Enrique Molina. Se habrían topado con Cosme Saavedra, y antes con José Guzzo, pero acaso ahora le seríamos deudores de muchos recuerdos de renovada emoción.

En natación también ocurrió algo semejante a lo de Paco Rodríguez con Jorge Moreau. Era un sprinter que tenía que contentarse con ser segundo de Zorrilla. Cuando éste marchó para Estados Unidos... apareció Pancho Uranga y otra vez Moreau volvió a ser segundo. La culpa no fue ni de Zorrilla ni de Uranga. El error fue de Moreau por no haber calculado mejor la fecha de su nacimiento...

 

Manuel Seoane se alejó del fútbol cuando llegaban las altas cotizaciones. Fue el forward más prominente de nuestro popular deporte y unió a sus múltiples habilidades la de scorer.

Manuel Seoane se alejó del fútbol cuando llegaban las altas cotizaciones. Fue el forward más prominente de nuestro popular deporte y unió a sus múltiples habilidades la de scorer.

 

EN AUTOMOVILISMO

Juan Antonio Gaudino no era corredor para circuitos de tierra. Su especialidad estaba en las rutas. Buen puntero, guapo, de suma resistencia, no aflojaba en ningún momento. De ahí sus actuaciones sobresalientes en el Gran Premio que se corría de ida y vuelta a Córdoba. Por esas condiciones suyas, habría sido un gran valor en estos momentos en que se realizan carreras sobre largas distancias y por diferentes tipos de caminos, siendo más los malos que los buenos, es decir, siendo mayor cantidad aquellos que constituían la preferencia de Gaudino.

Algunos otros volantes de su época también llegaron a estas de largos kilometrajes un tanto tarde. Entre ellos, Ernesto H. Blanco y Raúl Riganti. Este último consiguió inscribir su nombre en una de ellas: la de 1936. Pero quizás Raúl también sea un nacido a destiempo. De no haber "acelerado" tanto, habría llegado en plena juventud al auge de la aviación. Y volando habría sido extraordinario. Basta saber el inmenso amor que le tiene a los aviones. Se pasa horas y horas viéndolos evolucionar aunque le quede el pescuezo duro...

 

Borocotó referencia en la nota a Saavedra (ciclismo), Suárez (boxeo), Uranga (natación) y Gaudino (automovilismo). La tapa N°599 de El Gráfico fue compartida por otros deportistas: Giorgio (Remo), Bianchi Lutti (atletismo), Genta (golf), Andrada (polo), Boyd (tenis) y Larraz (esgrima).

Borocotó referencia en la nota a Saavedra (ciclismo), Suárez (boxeo), Uranga (natación) y Gaudino (automovilismo). La tapa N°599 de El Gráfico fue compartida por otros deportistas: Giorgio (Remo), Bianchi Lutti (atletismo), Genta (golf), Andrada (polo), Boyd (tenis) y Larraz (esgrima).

 

BASKET Y BOX

En basket tenía la Asociación Cristiana un back que fue internacional: Dolhagaray. Su tendencia era la de correrse hacia adelante y rematar sorpresivamente. Por eso más de una vez sus compañeros le gritaban: "¡Andá para atrás, Dola! ¡Andá para atrás...!" Y ahora llegó el período en que avanzan los cinco y que muchas jugadas, establecidas y estudiadas previamente, se definen por el remate de los llamados backs. Y decimos llamados, porque va cambiando el concepto.

 

Si Firpo hubiera aparecido en el escenario del boxeo escasos años más tarde, habría logrado su más cara aspiración: ser campeón mundial.

Si Firpo hubiera aparecido en el escenario del boxeo escasos años más tarde, habría logrado su más cara aspiración: ser campeón mundial.

 

Luis Ángel Firpo fue un hombre nacido en el momento más oportuno. Llegó a su mejor edad cuando las bolsas eran más cuantiosas. Actuaba Dempsey y era promotor Rickard. Para ganar dinero jamás en la historia del pugilismo existió época más conveniente...; pero si Firpo aparece en el escenario del boxeo escasos años más tarde, habría logrado su más cara aspiración: ser campeón mundial. Después del retiro de Tunney y antes del advenimiento de Joe Louis, ¿qué figura central hubo? El título pasó de mano en mano con suma facilidad. Firpo fue superior a muchos de esos circunstanciales campeones. Por lo mismo, decimos, que nació en el mejor período para ganar dinero, pero también se estrelló contra el mejor boxeador de todos los tiempos y en el instante en que Dempsey estaba en la cumbre de su capacidad. Justo Suárez realizó sus mejores performances en un lapso en que a sus encuentros acudían enormes multitudes. De ahí las recaudaciones por él logradas y de las que le correspondieron una apreciable parte. Podemos decir que fue oportuno al nacer... y también lo fue al morir. Con todo el disgusto y sinsabor que hayamos experimentado en el momento de la muerte de este maravilloso pibe cuyo único error fue el de haber sido bueno y de haber tenido corazón, convengamos que ya pobre y enfermo, la muerte fue una liberación, pues de lo contrario habría tenido que sufrir mucho. Hubo un gran boxeador en el Río de la Plata que se "apresuró". Fue Ángel Rodríguez, el de la otra orilla. Como medio pesado habría sido algo excepcional con sólo demorar diez años su nacimiento. Habría llegado a una época muy propicia para conquistar lama y fortuna... Pero se adelantó y debió actuar, como muchos otros, en un momento en que la práctica del boxeo estaba muy restringida y sus espectáculos casi prohibidos.

Son legión los nacidos a destiempo y difícil se hace nombrarlos a todos. También tenemos deportes que parecen sufrir el mismo inconveniente. Todavía no hemos podido saber cuál habría sido el momento más propicio para el nacimiento de nuestro tenis y nuestro rugby. No le hemos podido encontrar el tiempo...

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