Las Crónicas de El Gráfico

1974. ¿Mirá a quien encontramos en el Mundial?

Por Redacción EG · 19 de mayo de 2018

Juvenal se topa en Alemania 74 a Herr Rudolf Kreitlein, el árbitro que rajó a Rattín en el 66, luciendo un peluquín memorable. No te pierdas el diálogo bizarro : “Quiero ser amigo de Rattín”.


RUDOLF KREITLEIN

AQUEL QUE EXPULSÓ  A RATTIN ¿SE ACUERDAN?

Lo conocimos pelado, nervioso y menudo, sobre el campo de Wembley, la tarde de 1966 en que echó a Rattin y le bajó el telón al equipo argentino en aquel Mundial. Hoy, milagros del entretejido, dejó la calva colgada del mismo clavo donde colgó el silbato, hace tres años. Sigue siendo menudo, olvidó también los nervios: es el encargado del espacio interior del Neckarstadion, cargo que ostentará mientras dure el Campeonato Mundial, y es dueño de una sastrería en Stuttgart. Herr Rudolf Kreitlein, uno de los personajes más odiados por el público argentino durante ocho años, está frente a nosotros, atento y cordial, invitándonos a olvidar. Y olvidamos.

Rudolf Kreitlein en 1966 y en 1974.

Rudolf Kreitlein en 1966 y en 1974.



 —No hablemos del pasado. Aquello ya no vuelve. Yo prefiero hablarle de hoy, de este equipo argentino que he visto en Stuttgart y que me ha parecido excelente por su juego y su corrección.

 — ¿Qué jugadores le impresionaron más?

—Ese número tres... ¿Se llama Babington? Muy bueno. Ese número 11, el chiquitito. Gran habilidad. El diez, Heredia, excelente defensor. Contra Italia merecieron ganar. Pero, bueno, la suerte también juega, ¿no? Siguen teniendo excelente técnica los argentinos, pero son indisciplinados...

 — ¿Le parecieron incorrectos?

—No, no lo digo en ese sentido. Jugaron limpio, sin crear ningún problema al arbitraje, correctamente. Pero hablo de disciplina colectiva, de cerrar la defensa, no tomar goles por descuidos. Hoy ustedes fueron mejores que los italianos, pero ellos no pierden nunca su posición defensiva.

— ¿Qué le sugiere la palabra Rattín?

—La palabra más escuchada por mí en estos ocho años. Aquello pasó. Lo que me gustaría es encontrarme con Rattín, saludarlo, decirle que quiero ser su amigo. Bueno... Tal vez en 1978, cuando se juegue el próximo Mundial

— ¡Le gustaría  viajar a la Argentina!

—Me gustaría mucho. Aunque le parezca mentira, siento mucho aprecio por los argentinos.

1974. La charla de Juvenal, enviado de El Gráfico a Alemania, con Kreitlein, con peluca y traje de época.(Foto Ricardo Alfieri)

1974. La charla de Juvenal, enviado de El Gráfico a Alemania, con Kreitlein, con peluca y traje de época.(Foto Ricardo Alfieri)



 Rudolf Kreitlein. 53 años. Casado. Sin hijos. De profesión sastre. Alguna vez pasó por el fútbol como árbitro. Alguna vez lo marcamos como el gran responsable de nuestra eliminación en 1966. Los años suavizan asperezas, aplacan rencores. Hoy, este hombre menudo, calmo, con cabellera prefabricada a la manera del Chivo Pavoni, sólo es una anécdota. Una anécdota que revive cuando vemos cómo pegan algunos equipos de este campeonato sin que lo árbitros se den por enterados... Si por mucho menos Kreitlein pasó a la historia como el referí que echo a Rattín en Wembley

Desde Stuttgart por JUVENAL (1974)
Imagen de 1973. Jugar bien, ser amigos, creer en las cábalas
Las Crónicas de El Gráfico

1973. Jugar bien, ser amigos, creer en las cábalas

El Gráfico se adentra en la intimidad de Huracán para descubrir los secretos e intimidades del equipo, puntero del Metropolitano 73, que brindaba espectáculo todos los domingos.

Imagen de 1934. Boca Juniors se consolida en el campeonato profesional
Las Crónicas de El Gráfico

1934. Boca Juniors se consolida en el campeonato profesional

Un triunfo de Gimnasia en 1929 sobre Boca había generado una rivalidad entre estos dos equipos. Chantecler asistió al encuentro entre Xeneizes y Triperos de 1934 donde Boca comenzaría a encaminarse hacia el título.

Imagen de 1951. La segunda final
Las Crónicas de El Gráfico

1951. La segunda final

¡Racing tricampeón! Luego de empatar sin goles en el primer partido de la definición del Campeonato de Primera División de 1951, la Academia venció a Banfield por 1 a 0 y se consagró.

DEJÁ TU COMENTARIO