¡Habla memoria!

Figurita difícil: Félix Orode

Por Redacción EG · 01 de marzo de 2019

Nigeriano, llegó a San Lorenzo con 18 años y solo disputó 13 minutos en un clásico con Huracán . Luego, jugó en el Ascenso. Pero su paso no fue en vano: se casó con una argentina.

13 MINUTOS. Su única presentación con la azulgrana fue ante Huracán y colaboró con una asistencia para cerrar el partido. 13 MINUTOS. Su única presentación con la azulgrana fue ante Huracán y colaboró con una asistencia para cerrar el partido.

 

 

 

Son pocos los jugadores de otro continente que arriban a la Argentina, país más habituado a “exportar” en materia futbolística. Las relaciones inexplicables del fútbol depositaron a Félix Orode en San Lorenzo. Lejos de ser buscado por grandes equipos o gozar de un reconocimiento mundial, la llegada del mediapunta obedeció más a un aspecto exótico, que a la necesidad futbolística del entrenador de turno, el Cholo Simeone..

Si el empresario Mauricio Macri sorprendió al incorporar en 2001 a un japonés, Marcelo Tinelli logró el golpe de efecto, ocho años después, con un nigeriano. Orode estuvo apenas seis meses en San Lorenzo y disputó 13 minutos. El rival en el día de su debut (y despedida) con la camiseta del Cuervo, fue nada más y nada menos que Huracán, el eterno rival.

Un mano a mano evitado por el arquero Monzón y una asistencia para el Chaco Torres, que terminó en gol, fueron sus intervenciones más destacadas. No fue tan mala su presentación como para no haber tenido nunca más una chance. A fin de semestre, el Cholo lo puso en la lista de prescindibles y el nigeriano comenzaría un largo derrotero por las categorías de ascenso.

En la vida de Orode todo sucedió muy rápido. A los 13 años, jugando para el Mighty Jets, en la Primera División del fútbol nigeriano, convirtió su primer gol. A los 18 se fue al Lleida de España, donde estuvo seis meses hasta que San Lorenzo decidió incorporarlo. Pese a que era muy joven, su vida daría pasos importantes. Se enamoró de una argentina hincha de San Lorenzo, con quien tuvo un hijo y al poco tiempo se casó.

Sin embargo, en lo futbolístico su evolución no fue de la misma manera. La fidelidad del nigeriano en lo amoroso, contrastó con la que tuvo en los diferentes clubes por los que pasó. Fueron 5 en tres años y le costó llegar a la veintena de partidos con una misma camiseta. Desde Mataderos hasta Comodoro Rivadavia, pasó por Chicago, Luján, Excursionistas, la CAI y Comunicaciones. El Flaco Vivaldo, entrenador en el club patagónico, lo pidió para Comu y allí jugó hasta fines de 2013 cuando emigró a Perú. Más adaptado, en el club de Agronomía no padeció el frío, una de las causas que lo motivaron a cerrar su anterior etapa.

Excursionistas lo tuvo como flamante refuerzo con la ilusión latente de obtener la Copa Argentina. Los de Bajo Belgrano ya habían pasado dos rondas cuando arribó el nigeriano, y el siguiente paso era un rival de Primera: Olimpo. Durante los noventa minutos fue empate, pero los penales no le permitieron dar el batacazo. Orode ingresó en el segundo tiempo y le quedó como premio consuelo, el haberse convertido en el primer jugador de otro continente en disputar la competición.

Hincha de San Lorenzo, vibra con cada partido desde Twitter, donde en su biografía se reconoce como “argentino por elección”. Lejos de la frustración por haberse ido sin gloria, el nigeriano  conserva la alegría; porque para él, la vida es color de rosa.

Pedro Molina (2014)

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