¡Habla memoria!

INFERIORES, REPRESIÓN POLICIAL Y MUERTE

Por Panqui Molina · 14 de mayo de 2021

Un día como hoy hace 82 años, un partido de “Cuarta División Especial” entre Lanús y Boca terminó con las primeras víctimas fatales en un estadio en la historia del fútbol argentino.

Del 1939 podemos decir que fue el año del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, que Roberto Marcelino Ortiz era el presidente del país, antes de pedir licencia por el avance de la diabetes, en un contexto de conservadurismo político y década infame.  

 

En el plano deportivo, Argentina fue el campeón del Sudamericano de Natación, Brasil del de Atletismo, Australia de la Copa Davis y Oscar Gálvez del Gran Premio de Automovilismo. Se puede agregar que fue el año de la inclusión de Newell’s y Rosario Central a los torneos regulares en un fútbol que ya llevaba 9 años siendo profesional, que Independiente se consagró campeón de todo con su trío de notables De La Mata-Erico-Sastre, y que Argentina no participó del Campeonato Sudamericano (todavía no se llamaba Copa América) en Lima, en donde festejó Perú. 

 

En el año 1939, también, más precisamente el 14 de mayo, el fútbol argentino escribió la primera página negra en su triste historia de víctimas fatales en un estadio, situación que se dio en un partido de “Cuarta División Especial” (lo que hoy se conoce como Reserva), previo al duelo de Primera entre Lanús y Boca. 

 

 

1939, el primer capítulo del libro negro en la historia del fútbol argentino

1939, el primer capítulo del libro negro en la historia del fútbol argentino

 

 

Todo empezó a los 30 minutos del segundo tiempo, cuando Pascual Miozzi, de Lanús, agredió a Roque Valsechi, de Boca, después de una fuerte infracción. Los empujones iniciales terminaron en una pelea general. Se desató una batalla campal, que comenzó dentro de la cancha y se trasladó a las tribunas, con hinchas que intentaron saltar al campo de juego. 

 

"En esa situación pocos agentes de policía tratan de evitar que el alambrado sea derribado y uno de ellos, enloquecido por su instinto criminal, o enceguecido por haber recibido una pedrada, descarga su revólver sobre la multitud”, detalla la crónica de la época de El Gráfico.

 

El saldo dejó dos muertos: Luis López, de 41 años, a causa de una herida de bala en el tórax, y Oscar Munitoli, de tan solo 9, luego de un balazo en el páncreas. Fueron los primeros hinchas en morir en un estadio en Argentina. Sería el inicio de una triste lista que se extendió en los años siguientes. 

 

Entre acusaciones cruzadas, reparto de culpas y pase de facturas por parte de los clubes, 16 personas se presentaron a declarar. El relato de los policías coincidió en afirmar que un individuo disparó desde la popular y que aprovechó la confusión para mezclarse con el público que escapaba del lugar, por eso la detención resultó imposible. El policía Luis Estrella reconoció que fue quien disparó en su intento de detener a los hinchas que avanzaban sobre el alambrado. La autopsia confirmó que las balas salieron del arma del vigilante Felipe Moreno. 

 

 

Una multitud participó del velorio de Luis López y Oscar Munitoli

Una multitud participó del velorio de Luis López y Oscar Munitoli

 

 

"Hay motivo para alarmarse. Es verdad que las heridas que provocaron la muerte de un padre de familia y un niño, que rindió prematuro tributo a su naciente entusiasmo deportivo, fueron obra de un agente desorbitado o enfurecido, pero no deben excluirse en el estudio minucioso del lamentable suceso, aparte de la acción de la justicia, las medidas punitivas del tribunal de penas de la Asociación", reflexionaba la crónica de la época de El Gráfico. 

 

No hubo tiempo para duelos ni pésames. Pasada la locura y el terror, Lanús y Boca jugaron el partido sin problemas, tal como estaba programado, aunque con media hora de retraso. El show debía continuar: conocer el fútbol de ayer nos ayuda a (intentar) entender lo que vemos hoy. Boca ganó 1-0 y José Lizhterman festejó su gol con total normalidad.

 

 

Total normalidad: tras la represión policial, Boca venció 1-0 a Lanús

Total normalidad: tras la represión policial, Boca venció 1-0 a Lanús

 

 

Con dos o tres partidos de fútbol en que la policía aplique penas bien severas a los primeros que comiencen a perturbar la tranquilidad necesaria, los indisciplinados se llamarán a sosiego, expresaba el editorial de un diario acostumbrado a exigir mano y penas más duras. 

 

"Fue un suceso inusitado, es verdad, pero de posible repetición en cuanto no se prevenga, castigando con el máximo rigor a los jugadores que no observen estrictamente las normas de disciplina y orden a que están obligados y los espectadores no sean igualmente reprimidos por su apasionamiento, incultura e instinto peleador”, agregaba El Gráfico, que en el epígrafe de la foto del concurrido velorio expresaba: “Acontecimiento vergonzoso para el más popular de los deportes”. 

 

82 años después, la muerte en las canchas solamente pudo ser detenida gracias a que no hay hinchas por la pandemia.  

82 años después, la muerte en las canchas solamente pudo ser detenida gracias a que no hay hinchas por la pandemia. 
Diseño de portada y edición: Matías Di Julio 

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