¡Habla memoria!

Historia del fútbol argentino, por Juvenal. Capítulo II (1886 - 1900)

Por Redacción EG · 17 de octubre de 2019

Juvenal hace sonar la campana llamando a clase de fútbol argentino, los temas de hoy: los clubes decanos, la creación de penal, la influencia del ferrocarril, los primeros campeones y el comienzo de la era Alumni.

¨Los pioneros¨

 

1887: Gimnasia, el decano

Buenos Aires había dejado de ser la capital de la Provincia para transformarse en Capital Federal. La nueva sede del gobierno provincial debía instalarse en una ciudad distinta, nueva, sin resabios del pasado, con la mirada tendida al futuro. El primero de marzo de 1882, la Legislatura promulgó la ley que declaraba capital de la provincia al municipio de Ensenada y ordenaba la fundación de una ciudad que debía llamarse La Plata. El nombre fue una sugerencia de José Hernández, el poeta que había creado "MARTIN FIERRO", a su amigo Dardo Rocha, el gobernador de la provincia. El 19 de noviembre de ese mismo año se llevó a cabo su fundación en los terrenos llamados Lomas de Ensenada y en tres años, la capital bonaerense creció en forma acelerada con su trazado geométricamente y prolijo, sus diagonales y su profusión de edificios oficiales, muchos de ellos dedicados a irradiar cultura, siguiendo la tradición del arquitecto porteño Pedro Benoit.

 

Primer escudo de Gimnasia y Esgrima La PlataPrimer escudo de Gimnasia y Esgrima La Plata

El arquitecto italiano Luis Gamba dirigió la construcción de la Catedral entre 1882 y 1884, mientras comenzaban a funcionar el Colegio Nacional, el Museo, la Biblioteca y el Observatorio Astronómico que se había hecho traer desde Europa. Domingo Faustino Sarmiento pudo decir en 1886: "En cuatro años hemos visto aparecer donde antes había una ciénaga, un puerto como el de Port Said en el istmo de Suez y en la llanura, una ciudad como Buffalo..." Un año más tarde, el 3 de junio de 1887, la más joven de las ciudades argentinas tenía su primer club. Se llamó Gimnasia y Esgrima La Plata y sería el decano de las instituciones deportivas que hoy militan en la Asociación del Fútbol Argentino.  

Prácticamente había nacido con la ciudad. Su estadio se iba a levantar en un sitio tradicional de la capital provinciana: el bosque platense. Un bosque artificial, producto de la tenacidad y el espíritu creador de Dardo Rocha y sus colaboradores en la empresa. Para entonces, la ciudad contaba con poco más de veinte mil habitantes, en su mayoría italianos. El primer presidente fue Saturnino Perdriel y su vicepresidente, Domingo Etcheverry.

En sus comienzos, fiel a su nombre, fue un club de gimnasia y esgrima, bajo el lema "Mens Sana in Corpore Sano". Recién en 1893, seis arios después de su fundación, se convirtió en un club de fútbol. Ya para entonces, practicaban fútbol otras dos glorias de nuestro deporte: Quilmes y Rosario Central. Pero eran clubes ingleses, en tanto que Gimnasia fue el primer club de fútbol auténticamente argentino, con esa mezcla de gringos y criollos que integraban su primera Comisión Directiva y que sigue siendo la esencia fundamental de nuestra tierra.

 

Gimnasia La Plata, equipo campeón de 1929

Gimnasia La Plata, equipo campeón de 1929

 

 

Quilmes, el primero que jugó fútbol

Un grupo de residentes británicos funda, el 27 de noviembre de 1887, un club exclusivo para socios de las islas: el Quilmes Athletic Club, quien desde su fecha de nacimiento se dedica a la práctica del fútbol, constituyendo en la actualidad la entidad más antigua que la práctica de todas las que mili-tan en la Asociación del Fútbol Argentino. El surgimiento de este antiguo club está mezclado con algunas fusiones producidas en su surgimiento. Toda la zona sur del gran Buenos Aires, poblada por una importante colonia inglesa, ya había tenido en 1880 una primera institución: Quilmes Athletic and Polo Club, y 17 años más tarde —1897— el presbítero J.T. Stevenson funda el Quilmes Cricket Club. Y hay pruebas fehacientes de que en 1885 existía también el Quilmes Rovers Athletic Club. De la fusión de ésta y el Quilmes and Polo Athletic Club quedó lo que hoy es el Club Atlético Quilmes, decano del fútbol argentino.

Quilmes Athletic Club. La primera institución de los que todavía participan en los campeonatos de la AFA, nacido para practicar fútbol. Era un club cerradamente británico, como lo certifican los apellidos de quienes aparecen en, la foto formando un cuadro quilmeño de primera división de 1906. Arriba: W. J. Williams (linesman), Guillermo A. Jordan (réferee), F.R Wilson, R P. Cordner, W. A. Campbell, T B. Listen, E. Cuningham, Morgan, Guillermo Leslie (linesman). Abajo: H. Torres, Stanley, J. Dodds, Percy Hooton, J. B. T Rodman y Wilfred Stocks.

Quilmes Athletic Club. La primera institución de los que todavía participan en los campeonatos de la AFA, nacido para practicar fútbol. Era un club cerradamente británico, como lo certifican los apellidos de quienes aparecen en, la foto formando un cuadro quilmeño de primera división de 1906. Arriba: W. J. Williams (linesman), Guillermo A. Jordan (réferee), F.R Wilson, R P. Cordner, W. A. Campbell, T B. Listen, E. Cuningham, Morgan, Guillermo Leslie (linesman). Abajo: H. Torres, Stanley, J. Dodds, Percy Hooton, J. B. T Rodman y Wilfred Stocks.

 

 

1889: Nace Rosario Central

Nunca llegó a fundarse oficialmente la ciudad de Rosario. Alrededor de 1725 un valiente soldado español llamado Francisco de Godoy había llegado del norte del río Carcarañá acompañado de algunos indios calchaquíes para establecerse en el Pago de los Arroyos, lugar cercano a una precaria capilla dedicada al culto de la Santísima Virgen del Rosario. Así brotó lie la tierra, como una flor silvestre, fue creciendo y en 1852 se le concedió el rango de ciudad. Poco más de sesenta años más tarde, en 1914, tenía el privilegio de ser el primer puerto mundial por el volumen de sus exportaciones cerealeras. Para entonces, seis líneas ferroviarias miraban hacia Rosario transportando productos del noroeste argentino. A través del ferrocarril había llegado a Rosario la epidemia exportada desde la lejana Gran Bretaña: la fiebre del fútbol. El 24 de diciembre de 1889, como una muestra más de que el fútbol tuvo su afianzamiento tanto en las zonas portuarias como entre los empleados ferroviarios, nace en la ciudad de Rosario el Central Argentine Railway Athletic Club, que con el correr de los años pasó a llamarse, simplemente, Rosario Central. Lo fundaron los empleados del Ferrocarril Central Argentino (hoy línea Mitre) y su primer presidente —cuando no— es un inglés llamado Colin Calder. La institución nació para jugar al fútbol, y hoy, a más de cien años de su génesis— comprobamos cuánto de cierto hay en aquel propósito inicial: los títulos que consiguió, pero sobre todo el fútbol desplegado por la escuela rosarina lo confirman.

24 de diciembre de 1889. En Rosario, los empleados del Ferrocarril Central Argentino, —hoy Mitre—, fundan un club destinado a jugar fútbol: el Central Argentino Railway Athletic. Con el tiempo se llamará Rosario Central y de ese modo es el tercero de los que hoy militan en la AFA. Sus primeros colores son tos que muestra un equipo de 1903: camiseta a cuadros grandes azules y blancos. Ahí están, de pie: Stocker (dirigente), J. Cantón, Andersson, Nissen, Welsh, Daech y Kennedy Senta.

24 de diciembre de 1889. En Rosario, los empleados del Ferrocarril Central Argentino, —hoy Mitre—, fundan un club destinado a jugar fútbol: el Central Argentino Railway Athletic. Con el tiempo se llamará Rosario Central y de ese modo es el tercero de los que hoy militan en la AFA. Sus primeros colores son tos que muestra un equipo de 1903: camiseta a cuadros grandes azules y blancos. Ahí están, de pie: Stocker (dirigente), J. Cantón, Andersson, Nissen, Welsh, Daech y Kennedy Senta.

Los apellidos de los primeros presidentes del que desde 1903 fue Rosario Central, definen su origen gringo: a Colin Calder lo sucedió William Taylor Paul, luego fueron J. Mulhall, R.W. Jackson, H. Scrivener, Miguel Green (el hombre que en 1903 había propuesto su nombre actual), hasta llegar al legendario Federico J. Flynn, quien iba a dirigir la institución durante casi treinta años: 1918/20, 1923/31, 1934/35, 1951/66. En una vieja foto de EL GRÁFICO que acompaña este capítulo de la historia aparece un equipo de 1903 ataviado con sus primitivos colores, a cuadros azules y blancos. Junto a la mayoritaria presencia de futbolistas con apellido británico —Welsh, Kennedy, Green—, resalta la rareza de un nombre diferente. Es el de Zenón Díaz, primer ídolo criollo del fútbol rosarino.

Hasta el estilo iría acriollando, cambiando los pelotazos y la carga por el pase corto. La pelota jugada a ras del suelo y al pie, se hará religión. Y Rosario Central será la Academia del fútbol rosarino.

El mundo futbolistico, por aquel entonces, permite comprobar que Argentina es el país donde existe mayor interés por ese deporte fuera de las islas Británicas. Italia, por ejemplo, ve surgir en 1890 —hace exactamente un siglo— a su primer club de fútbol: Torino.

Argentina recibe las noticias venidas de Europa; en 1895 se sabe que los Rayos X permiten fotografiar al esqueleto gracias a su longitud de onda. Y que todo el mundo sigue hablando de los progresos que obtiene aquel primer auto a nafta fabricado en 1885 en Alemania, con un motor a explosión que alcanzaba los 15 kilómetros por hora.

 

Anverso y reverso de la medalla ganada por los primeros campeones del fútbol porteño, en el año 1891: St. Andrews Athletic Club. (perteneciente a Charles Moffatt, uno de sus jugadores)

Anverso y reverso de la medalla ganada por los primeros campeones del fútbol porteño, en el año 1891: St. Andrews Athletic Club. (perteneciente a Charles Moffatt, uno de sus jugadores)

 

 

1891: La creación del penal

Cualquiera fuese el lugar de la cancha en que se cometía una falta la única sanción posible era la de otorgar un tiro libre, y los contrarios podían formar la clásica barrera de contención delante del arquero. Hasta que en 1891 se produjo un hecho que iba a cambiar la historia. Jugaban en Inglaterra el Stoke City y el Notts County un durísimo encuentro por la copa. Iba ganando el Notts County por un tanto de diferencia y en medio de un dominio total del Stoke City se produjo un disparo que iba inexorablemente adentro cuando faltaban dos minutos de juego. Pero no llegó a entrar. Un defensor del Notts County se mandó una atajada espectacular, evitando la caída de su valla.

El árbitro Bartolomé Macías nos ilustra sobre la innovación, de 1878: el uso del silbato. Antes, se dirigía a los gritos.

El árbitro Bartolomé Macías nos ilustra sobre la innovación, de 1878: el uso del silbato. Antes, se dirigía a los gritos.

Según las reglas de la época, el árbitro cobró tiro libre. Los once jugadores del cuadro castigado formaron una muralla impenetrable con sus cuerpos sobre la línea del arco, y el Stoke City perdió el partido 1-0. A consecuencia de lo que consideraban un despojo, la gerencia del Stoke City mandó a la Football Association una carta muy dura reclamando por esa falla en las reglas del juego. Poco tiempo después, el 15 de septiembre de 1891, se incluyó en las reglas el "tiro libre sin barrera". Se atribuye la idea a un irlandés llamado William Mc Crum, codificada por John Read, secretario de la Federación Irlandesa. A partir de esa inclusión, el penal se pateaba desde una línea trazada dentro del campo, alejada unos metros del área de gol o del arquero.

Recién en 1902 fue introducido el punto desde el cual debe ejecutarse el tiro. Que nunca fue desde los doce pasos, como se dijo entre nosotros durante muchos años, sino desde las doce yardas, medida inglesa equivalente a once metros.

Pese a tan importante innovación, las Reglas del Juego seguían siendo conflictivas. Y fue precisamente el Stoke City —club que a mediados de nuestro siglo tuvo al más famoso jugador inglés, Stanley Matthews— otra vez el perjudicado por esa falla reglamentaria. Dicho equipo perdía 1-0 contra el Aston Villa y cuando terminaba el encuentro, la defensa rival cometió un claro penal. El árbitro lo concedió en el acto. Pero ya era la hora del partido y mientras los damnificados protestaban la sanción, terminó el tiempo reglamentario. Para el árbitro, el penal era como un comer o un saque de banda. Y lo dio por finalizado con la derrota del Stoke City, cuya gerencia volvió a mandarle una carta indignada a la Association reclamando por el perjuicio deportivo sufrido.

La escena de la final de la Copa Inglesa de 1957 y muestra un hecho totalmente inusual: la caída del arco, al desprenderse el travesaño del poste. Nos permite ilustrar una innovación de 1892: en la final de Copa Inglesa entre el Aston Villa y Blackburn Roves se utilizaron redes en los arcos por primera vez.

La escena de la final de la Copa Inglesa de 1957 y muestra un hecho totalmente inusual: la caída del arco, al desprenderse el travesaño del poste. Nos permite ilustrar una innovación de 1892: en la final de Copa Inglesa entre el Aston Villa y Blackburn Roves se utilizaron redes en los arcos por primera vez.

Una vez más, la fuerza de los hechos impulsó el cambio reglamentario. Se agregó en la regla del penal un pequeño párrafo que todavía hoy conserva validez: "En caso de necesidad, se ha de prolongar el tiempo reglamentario antes del descanso o al final del encuentro, para permitir que se lleve a cabo el tiro penal". Y a partir de allí, las cartas del pobre Stoke City terminaron...

 

1893: La Argentine Asociation Football League

Al compás de las construcciones ferroviarias de los británicos, nuestros vecinos uruguayos asisten al nacimiento de su primer club. Es el Central Uruguay Railways Cricket Club. Diez años más tarde —1901—, tomaría el nombre del barrio donde está enclavado, Peñarol, que a través de su rica historia ha quedado entre los grandes del fútbol mundial. Fue fundado el 28 de septiembre de 1891.

Un año y medio después —exactamente el 21 de febrero de 1893—Alejandro Watson Hutton funda la Association Argentine Football League, marcando un hito en la estructuración del fútbol organizado en Argentina. Reunidos los representantes de seis equipos que participaron en el primer certamen (Caledonian's, Quilmes, Saint Andrews, English High School, Lomas y Flores) acordaron las bases del Campeonato ganado por Lomas, que también lograría los torneos en los sucesivos cinco años. El primer presidente fue Watson Hutton. El sucesor, otro gran entusiasta del fútbol: F.H. Chevallier Boutell. La precariedad de la organización ofrecía algunos detalles curiosos: no todas las camisetas de cada equipo eran iguales. Algunos la respetaban, otros se ponían blancas, todas eran confeccionadas por las madres de los jugadores. El perseverante de Watson Hutton había logrado su objetivo, después de que dos años atrás realizara un ensayo del primer campeonato, con tantas limitaciones que no tuvo buenos resultados, aunque finalizó y lo ganó el Saint Andrews, viejos alumnos de Watson Hutton en su anterior colegio.

 

Lomas Athletic club, el acaparador

El acta de nacimiento oficial dice 1891 como fecha de fundación. Pero eso no fue más que la oficialización del trabajo de un núcleo de gente que vivía en familia con el deporte desde 1872...

Había nacido sin papeles formales con el nombre del "Lomas Cricket Club", dedicándose —como buenos ingleses— a la práctica del cricket. En 1885 se incorporó el polo, en 1891 llegó el rubgy y su primer equipo de fútbol, que desde 1893 —año de fundación de la Argentine Association Football League— se consagró por cinco años consecutivos como campeón.

El primer campeonato organizado por la Argentina Association Football League, recientemente constituida, se jugó en 1893 y fue ganado por Lomas Athletic Club. El Lomas, que ya no juega más fútbol oficial, salió campeón cinco temporadas seguidas.

El primer campeonato organizado por la Argentina Association Football League, recientemente constituida, se jugó en 1893 y fue ganado por Lomas Athletic Club. El Lomas, que ya no juega más fútbol oficial, salió campeón cinco temporadas seguidas.

Era tal la supremacía que ejerció en aquellos primeros campeonatos, que en 1897 el Lomas Athletic Club ganó la Liga con 11 triunfos en 12 partidos, 55 goles a favor y sólo 9 en contra. Ya en 1893 y 1894 no perdió un solo encuentro, marcando 68 goles y recibiendo 7. El interés del público para ver fútbol se comprueba al observar la cantidad de espectadores que presenciaron la final. En 1893, Lomas 2, Buenos Aires FC 0, asistieron 150 personas. Al año siguiente, Lomas 2, Flores 0  , unos 500...La zona sur de Buenos Aires, aquellos alumnos del "Lomas Academy" pasaron a engrosar el patrimonio de Lomas. Fue el primer grande en triunfos en un fútbol humildemente organizado, ese mismo fútbol que el 29 de junio de 1894 ve el primer partido entre argentinos y británicos. Pese a ello no se lo considera de carácter internacional por no tratarse de selecciones sino de combinados. Lo que no se sabe es de qué equipo inglés se trataba y si vino específicamente a jugar fútbol o se aprovechó la visita de un barco inglés. Se jugó en el barrio de Flores y la victoria fue para los ingleses 1-0.

Dos años antes, en 1892, en Corrientes, el Ministro de Educación de esa provincia autoriza la incorporación de un profesor de educación física para la enseñanza del fútbol. El primer colegio argentino que hace practicar a sus alumnos el nuevo juego en el interior del país es Nacional de Corrientes...

La simpatizante del Arsenal londinense muestra en su pañuelo la formación 1-2-3-5.

La simpatizante del Arsenal londinense muestra en su pañuelo la formación 1-2-3-5.

 

1896-1898: Banfield, Belgrano y Estudiantes

"En una bien concurrida reunión de los residentes británicos en Banfield celebrada este último martes del mes (21 de enero de 1896) se resolvió por unanimidad formar un club atlético. La presidencia fue confiada acertadamente a Mister Daniel Kinsgland, cuya simpatía y entusiasmo asegurarán sin duda el buen éxito de la nueva institución (...) El domingo se jugará un partido inicial de cricket, a las 2 p.m., en el terreno del club, ubicado a dos cuadras hacia el norte de la estación, sobre el lado este de la vía férrea."

La crónica de la época del diario "The Standard" nos trae algunos detalles de la fundación del club Banfield, otra institución nacida de las entrañas inglesas. Como vemos, nació jugando cricket, y en 1897 arranca jugando fútbol oficial. En su debut no le pudo ir peor: perdió 5-0 de local contra Lomas. Ese comienzo desalentador fue un mal presagio. Al terminar el campeonato, Banfield se clasifica último, con 12 partidos jugados, 1 solo punto, 6 goles a favor y 52 en contra...

Interviene en 1899 en la Segunda División creada ese año. Su desempeño es muy distinto: gana el campeonato con 27 puntos. Al año siguiente —1900— vuelve a quedarse con el título, esta vez invicto. Aquí termina la época del "viejo Banfield", porque en 1904, el club se reorganiza y pasa a llamarse "Club Atlético Banfield", argentinizándose no sólo en el nombre sino también en la incorporación de elementos criollos al club. El mismo 1898 que vio surgir a Banfield Athletic Club apareció el Belgrano Athletic, club que en los albores del 1900 le peleó palmo a palmo la supremacía al gran Alumni de los hermanos Brown.

 

Belgrano Athletic Club en 1900

Belgrano Athletic Club en 1900

 

Y también apareció el primer club criollo de fútbol: Estudiantes de Buenos Aires, cuyos miembros son argentinos, salvo su presidente, Paddy Mc Carthy, quien llegó de las Islas Británicas.

Un año antes del nacimiento del siglo XX, surge una nueva institución criolla, producto de un hecho anecdótico que merece contarse: la gran mayoría de los equipos conformaban un cerrado círculo social al que integrarse resultaba muy difícil. Un joven quilmeño que quiso ingresar al equipo del Quilmes Athletic Club pero no era británico fue rechazado por el club. Entonces se juntó con otro grupo de criollos y funda Argentino de Quilmes al que, por su origen, se lo conocerá con el mote de "los Mates", mientras que el Quilmes Athletic será el club de "los Johnnies".

De 1906 es este equipo de Argentino de Quilmes, el club fundado en 1899. Nació como protesta canalizada deportivamente cuando un muchacho no británico quiso integrar el cuadro del Quilmes Athletic Club y no se lo permitieron por ser criollo. Esa discriminación lo llevó a crear, con otros compañeros quilmeños, el club de los ¨Mates¨ en la misma ciudad. Adviértese su correcta formación, con el arquero uniformado de color distinto. En la foto figura un dirigente, de galera, bastón y cigarro, y el linesman del club.

De 1906 es este equipo de Argentino de Quilmes, el club fundado en 1899. Nació como protesta canalizada deportivamente cuando un muchacho no británico quiso integrar el cuadro del Quilmes Athletic Club y no se lo permitieron por ser criollo. Esa discriminación lo llevó a crear, con otros compañeros quilmeños, el club de los ¨Mates¨ en la misma ciudad. Adviértese su correcta formación, con el arquero uniformado de color distinto. En la foto figura un dirigente, de galera, bastón y cigarro, y el linesman del club.

 

 

La influencia del ferrocarril

Aquel arranque de los ingleses locos corriendo tras una esfera de cuero ante la mirada atónita de los criollos, poco a poco fue entrando en el gusto de la gente. Había comenzado en los colegios, pero las construcciones ferroviarias que se extendían a lo largo del país propiciaron un auge extraordinario. Las empresas inglesas encargadas del tendido de líneas ofrecieron dos cosas vitales: primero, el interés de sus hombres en practicar fútbol, y segundo, los terrenos lindantes a las vías que terminan convirtiéndose en canchas con la autorización de los funcionarios de las empresas, quienes además ofrecen materiales y mano de obra para levantar los, escenarios.

Estudiantes de Buenos Aires en 1905. Atrás: Harris, Rinaldi, Lennie, Ginocchio, Hansen, Paddy Me Carthy (fundador). Adelante: Taylon O'Droyen, Videla, Tristán. González y José Susan.

Estudiantes de Buenos Aires en 1905. Atrás: Harris, Rinaldi, Lennie, Ginocchio, Hansen, Paddy Me Carthy (fundador). Adelante: Taylon O'Droyen, Videla, Tristán. González y José Susan.

Además de todo eso, la predisposición a incorporar el fútbol a la vida interna de la empresa hace que se otorguen facilidades para jugar, dándoles a los jugadores licencias y hasta pasajes gratis para viajar. Al lado del Ferrocarril nacieron muchos clubes en Argentina, llevando algunos los nombres de la línea ferroviaria que promovió el surgimiento. Por ejemplo, Central Norte (Tucumán), Central Córdoba (Rosario, Santiago del Estero), Rosario Puerto Belgrano (Rosario, Bahía Blanca), Pacífico (Bahía Blanca), Central Argentino (Buenos Aires), Ferro Carril Oeste, Talleres (Remedios de Escalada, Mendoza). Andes Talleres (Mendoza). Algunos empleados ferroviarios fueron jugadores internacionales, especialmente en Rosario, donde la mayoría trabajaba en el gremio. Así, con los años, aparecieron fenomenales futbolistas-ferroviarios como Bernabé Ferreyra, Gabino Sosa, Indaco, Octavio Díaz...

 

Se anuncia el ciclo de Alumni

 

Jorge Brown fue el más famoso de los integrantes de Alumni. Era el mayor de los siete hermanos futbolistas, jugó para el English High School y más tarde fue half, forward y finalmente back de Alumni entre 1901y 1911.

Jorge Brown fue el más famoso de los integrantes de Alumni. Era el mayor de los siete hermanos futbolistas, jugó para el English High School y más tarde fue half, forward y finalmente back de Alumni entre 1901y 1911.

Este nombre legendario y glorioso, hermanado para siempre con los orígenes del fútbol argentino, logró su primer campeonato en el año 1900. Claro que su denominación era por entonces "English High School", la que fue vetada por la Argentine Asociation Football League por entender que se trataba de un rótulo comercial. Debió cambiar su nombre y de allí en más, se llamó Alumni. Fueron diez años en los que fue sinónimo de triunfos, época en la que se jugaba por jugar„ por el mero placer de hacerlo. La época de los Brown, la de un fútbol que ya no era sólo de los "ingleses locos", sino de un pueblo que comenzó a descubrir esta magia que parece no tener fin.

 

La Familia Brown. Parados de izquierda a derecha: Jorge, Alfredo, Alberto, Diego, Carlos, Ernesto, Eliseo. Sentados: Tomás, Sra. Elisa Gibson de Brown, Eduardo (en la falda de la madre), Guillermo, el padre Don Diego (que también había sido futbolista), Jessie y Juancito. Once hermanos varones, una mujer. Más tarde nacerían dos hermanas.

La Familia Brown. Parados de izquierda a derecha: Jorge, Alfredo, Alberto, Diego, Carlos, Ernesto, Eliseo. Sentados: Tomás, Sra. Elisa Gibson de Brown, Eduardo (en la falda de la madre), Guillermo, el padre Don Diego (que también había sido futbolista), Jessie y Juancito. Once hermanos varones, una mujer. Más tarde nacerían dos hermanas.

 

Alumni marcó un mojón imborrable, y si no, repasemos la cantidad de clubes que adoptaron para sí los colores de su camiseta: Estudiantes de La Plata, Talleres de Remedios de Escalada, Unión de Santa Fe, San Martín de Mendoza, Instituto de Córdoba, San Martín de Tucumán, entre otros.

  

En los comienzos del profesionalismo, EL GRÁFICO publicó esta foto como homenaje al glorioso Alumni. ARRIBA: Guillermo A. Jordan,referee; Carlos Buchanan (centrehalf); Juan D. Brown (back, primo de Jorge) José Buruca Laforia (arquero), Carlos G. Weiss (wing derecho) y P.B. Browne (Half). CENTRO: Carlos Lett, A.A.Mack (half), que jugaba con anteojos; Jorge Brown; Mariano Reyna (half), que fue referee y dirigente y cuyo nombe lleva el trofeo que él donara entre Porteños y Rosarinos; Eliseo Brown. ABAJO: Alfredo Brown (insider derecho) y Ernesto Brown. EN ÁNGULO: Izquierda, Carlos C. Brown (back); derecha, Arnaldo Watson Hutton (centre foward) hijo del padre del fútbol argentino: Alejandro Watson Hutton.-

En los comienzos del profesionalismo, EL GRÁFICO publicó esta foto como homenaje al glorioso Alumni. ARRIBA: Guillermo A. Jordan,referee; Carlos Buchanan (centrehalf); Juan D. Brown (back, primo de Jorge) José Buruca Laforia (arquero), Carlos G. Weiss (wing derecho) y P.B. Browne (Half). CENTRO: Carlos Lett, A.A.Mack (half), que jugaba con anteojos; Jorge Brown; Mariano Reyna (half), que fue referee y dirigente y cuyo nombe lleva el trofeo que él donara entre Porteños y Rosarinos; Eliseo Brown. ABAJO: Alfredo Brown (insider derecho) y Ernesto Brown. EN ÁNGULO: Izquierda, Carlos C. Brown (back); derecha, Arnaldo Watson Hutton (centre foward) hijo del padre del fútbol argentino: Alejandro Watson Hutton.-

   

 

Por JUVENAL (1990).

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