¡Habla memoria!

Julio César Toresani 1967-2019

Por Redacción EG · 22 de abril de 2019

Falleció, demasiado joven, Julio Toresani. Lo queremos homenajear con fotos, sus tapas y dos notas en El Gráfico cuando estaba en Boca y apenas llegó a Independiente. Chau Huevo.

SUS TAPAS EN RIVER

 

Tapa de El Gráfico del 17.3.92. Toresani alza al Mencho Medina Bello.

Tapa de El Gráfico del 17.3.92. Toresani alza al Mencho Medina Bello.

 

Tapa del 9.11.93. Toresani, Rivarola, Villalba, Medina Bello y Hernán Díaz.

Tapa del 9.11.93. Toresani, Rivarola, Villalba, Medina Bello y Hernán Díaz.

 

Tapa del 22.3.94. River Campeón

Tapa del 22.3.94. River Campeón

 

 

Surgió en Unión de Santa Fe, pasó brevemente por Instituto y llegó a River en 1991. Jugó con la banda roja hasta 1995.

Surgió en Unión de Santa Fe, pasó brevemente por Instituto y llegó a River en 1991. Jugó con la banda roja hasta 1995.

 

 

"A RIVER LE JUEGO CON MULETAS“ (Nota antes de un Superclásico de la edición del 18.3.1997)

Julio Toresani sabe que la camiseta e Boca Juniors queda justa. Como si el estereotipo de jugador que pretende el hincha estuviera pintado a su imagen y semejanza. Y eso que llegó marcado por dos hechos adversos a los sentimientos boquenses: jugó en River Plate y se peleó con Maradona 8 de octubre de 1995, el día que Diego reapareció en La Bombonera contra Colón de Santa Fe. Un desastre en potencia. De ahí a esta actualidad de respeto pasaron cosas. Todo se dio vuelta gracias a su rendimiento. Hasta ahora, por temperamento, garra, despliegue y juego, es un símbolo del mediocampo, aunque contra Huracán Corrientes haya ocupado el lateral derecho. Se fue lesionado a los 42 minutos del primer tiempo, víctima de una contractura en su pierna derecha. Pero el Huevo, que derrocha energía y entusiasmo, quiere estar sí o sí contra River...

 

Toresani disfruta de sus hijos Franco Nicolás y Lautaro Emanuel en un jardín de infantes. Pero el clásico con River no será cosa de niños para Boca.

Toresani disfruta de sus hijos Franco Nicolás y Lautaro Emanuel en un jardín de infantes. Pero el clásico con River no será cosa de niños para Boca.

 

— ¿Llegás al clásico?

—Si hace falta, con muletas... Es un partido vital. Boca levantó y esperamos un triunfo como despegue definitivo. Hasta ahora no se habían dado los resultados, pero con esta goleada y la gran actuación del Manteca, podemos bajarlos.

— ¿Cuál es la mayor diferencia entre River y Boca?

—Todo pasa por la gente: en la calle, en la cancha, los hinchas de Boca tienen una pasión indescriptible. En River son más fríos.

—Pero cuando llegaste, fuiste muy resistido...

—Totalmente. Cuando debuté contra Argentinos Juniors, por la Supercopa, salí por el túnel y me silbaron. Me preocupé pero estuve lejos de entrar en un estado de histeria. Sabía que con buenas actuaciones lo iba a revertir. Ahora, cuando entro y me alientan, no lo puedo creer.

—Debe ser porque la gente se ha identificado con tu estilo de juego, ese de meter, tirarse al suelo y correr...

—Sé que a la gente de Boca le gusta eso, aunque también trato de hacer las cosas bien, jugar... La cuota extra de sacrificio puse siempre a lo largo de mi trayectoria. Puedo jugar bien, regular o mal, pero trae de poner todo lo que tengo. Ese es mi estilo... Reconozco que al hincha de Boca gusta que el jugador transpire la camiseta un poco más que el resto, al margen de jugar bien.

Lo entendió rápido el Huevo Toresani. Esa fórmula que dice: garra y corazón.

MATIAS ALDAO Fotos: GERARDO HOROVITZ

 

En Boca jugó entre 1996 y 1997.

En Boca jugó entre 1996 y 1997.

 

 

 

 

“RIVER GANA TODO Y EN BOCA PINTAN LA CANCHA” (Nota apenas transferido a Independiente en 1998)

— ¿Te fuiste con bronca de Boca?

—No, ni hablar. Se cumplió una etapa de mi carrera y punto. Ahora solamente pienso en empezar a entrenarme lo antes posible, no hay tiempo que perder.

Las palabras directas de Julio César Toresani suenan extrañas. El Huevo, que fue uno de los referentes de Boca a lo largo de 1997, ni siquiera pudo despedirse de sus compañeros. Pero no parece furioso. Da la imagen de un tipo tranquilo, por momentos resignado. Aunque ahora está entusiasmadísimo por su pase a Independiente, igual tiene ganas de recordar...

—Lo mejor que me pasó en Boca fue el reconocimiento de la gente. En el plantel hay compañerismo y pude vivir grandes momentos como la tarde que le hice el gol a River...

— ¿Y lo peor?

—No salir campeón. Se hizo una gran campaña, con un puntaje bárbaro, pero ésa es una espina que voy a tener siempre. Por eso, cuando me llamó el Flaco Menotti, me sentí reconfortado.

— ¿Qué te dijo Menotti?

—Que me quería en Independiente. Que le iba a ser útil en su equipo. Algo que me puso contento. Soy un agradecido porque fui dirigido por grandes técnicos como Passarella y Bilardo. Y ahora me pidió Menotti...  

— ¿Y Veira?

—...

— ¿Tuviste poco diálogo con el Bambino?

—Hablé dos veces. Una vez me llamó aparte y me pidió que jugara unos partidos de cuatro; la otra fue para conversar después de negarme a viajar a Chile.

— ¿Nada más? ¿Nunca te llamó aparte para explicarte una jugada o para marcarte algún error? —...

—Pero con Alfredo Weber tenías buena onda...

—Sí, con el Profe andaba bien. Él y Pedro Pompilio le informaron a la Comisión Directiva el motivo de mi no viaje a Chile y dijeron que yo era un ejemplo para el plantel por mi capacidad de trabajo en los entrenamientos.

—Quizás con otro técnico te hubieras quedado.

—Seguro. Pero los dirigentes hicieron bien en darle la continuidad al técnico. Hay un equipo consolidado.

— ¿Estabas en la mira?

—Sí, pero nunca vinieron a decírmelo de frente. Cuando nos sentábamos a tomar café, estaba todo bárbaro. Pero por atrás me enteraba de otras cosas...

Toresani con la casaca de Independiente donde jugó entre 1998 y 1999.

Toresani con la casaca de Independiente donde jugó entre 1998 y 1999.

 

— ¿Cuándo te diste cuenta de que tus horas en Boca estaban contadas? Porque además de negarte a viajar a Chile, te solidarizaste con Sergio Martínez, que también tuvo que emigrar.

—Cuando el Bambino empezó a sacarme en todos los partidos. Como contra Gimnasia y Tiro de Salta, donde también lo sacó a Latorre y se recalentó. Eso no le gusta a nadie. Sin continuidad, no podés demostrar nada. Veira me quitó confianza. Sabía que iba a jugar, pero que iba a salir. El no tuvo lo suficiente como para sacar a otro.

— ¿A quién?

—No, nombres no hago.

—Pero te hubiera gustado seguir en Boca...

—Sí, hasta lograr el campeonato.

— ¿Es un fracaso?

—No, si no todos los que no salen campeones son unos fracasados.

—Pero Boca tiene algo extra...

—Como Racing. Los demás ganaron hace poco y están tranquilos.

— ¿Cómo se manejaron con vos los dirigentes?

—El club está muy lindo, pero los hinchas quieren títulos. No tienen experiencia como para estar al frente de un club tan importante como Boca. Acá no es cuestión de fijarse en arreglar las instalaciones del club River gana todo y en Boca pintan la chancha...

—Pero a Boca llegaron muchísimos jugadores. Bilardo llevó un equipo entero, Veira estuvo ahí...

—Veira en el fondo debe ser un buen tipo...

— ¿Creés que, si fueras un tipo más callado y sumiso, seguirías en Boca?

—A lo mejor a esta dirigencia quiere jugadores con un perfil light y que hablen bajito. Mis características nunca me permitirían ser así. Siempre fui frontal y no voy a cambiar.

—Tal vez por eso no pudiste terminar tus contratos ni en River ni en Boca...

—De River me fui porque tuve problemas con Omar Labruna y porque también había cumplido un ciclo.

La charla se alarga y el Huevo se prueba la nueva camiseta en el estudio fotográfico. Seguramente, ese llamado de Menotti al Movicom le provocó una ansiedad gigante. El prefirió el club de Avellaneda antes que el Celta de Vigo

—Julio, ¿por qué el 8 en la espalda?

—Porque me gusta, casi igual que el 7 que en Independiente lo tiene Mancuso. Voy a respetar el que me den.

— ¿Qué sabés de tu nuevo equipo?

—Que la campaña anterior no fue buena y que hay que mejorar. Independiente es un grande y tiene que pelear arriba. Por una cuestión de historia. ¿O acaso no es el de Copas?

— ¿Para vos es tan grande como Boca River?

—Paso de un grande a otro grande. No creo que haya muchos jugadores que puedan contar lo mismo.  

MATIAS ALDAO Foto: GERARDO HOROVITZ

 

 

En Colón tuvo tres etapas (95-96, 99-00 y 2002-03). Se retiró en Patronato de Paraná en 2004.

En Colón tuvo tres etapas (95-96, 99-00 y 2002-03). Se retiró en Patronato de Paraná en 2004.

 
 

 

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