¡Habla memoria!

1950. Un triunfo sereno de Froilán González

Por Redacción EG · 04 de abril de 2019

Por Salotto. Conduciendo con habilidad y escasos nervios, el volante de Arrecifes impuso calidad en la reunión inaugural del autódromo marplatense. Fangio realizó una demostración en el circuito.

Mar del Plata inauguró su autódromo. Realizado con un concepto audaz, su trazado es hermoso y altamente espectacular. Sobre un perímetro de 2.506 m., en que pequeñas rectas se enlazan con numerosas curvas — 8 en total — el andar de las máquinas se aprecia en casi todo su recorrido ofreciendo así un panorama bastante parecido al de la pista de Interlagos de San Pablo. El piso de concreto bituminoso no tiene aún la solidez necesaria para admitir la carga de coches en el trillar de sus máximas potencias, inconveniencia que se nota aún más en las curvas, que hacen "bailar" a los participantes, pero lo más interesante es que los radios de cada una de ellas han sido calculados con teorías ajustadas a la realidad y las máquinas "agarran" entonces el camino y dominan a las curvas, casi todas ellas peraltadas de acuerdo con la necesidad de las velocidades límites. Decimos con ello que no hay improvisaciones en el autódromo marplatense y que si bien falta aún algún detalle, el conjunto es bueno y satisface. La reunión inaugural fue programada con dos competencias para máquinas de fuerza limitada y fuerza libre y una final para los mejores clasificados en cada una de ellas, con una prueba de clasificación previa que tuvo lugar el día anterior, sábado.

 

Largan las máquinas de fuerza libre. En primera fila, a la derecha, Benedicto Campos y al lado O. Jouchet. Detrás Rentería, que habría de ser ganador de la prueba conduciendo el Chevrolet con ruedas independientes de J. M. Fangio.

Largan las máquinas de fuerza libre. En primera fila, a la derecha, Benedicto Campos y al lado O. Jouchet. Detrás Rentería, que habría de ser ganador de la prueba conduciendo el Chevrolet con ruedas independientes de J. M. Fangio.

 

En ésta, que podríamos llamar una demostración de eficacia, triunfó J. Froilán González, estableciendo el mejor promedio de la pista con 92,814 kph y un tiempo de 1' 37" 1/5. Le siguieron en clasificación A. Crespo con 1' 39" 2, J. Iglesias con 1' 41" 4 y "Morning" con 1' 42", todos ellos con máquinas correspondientes a la categoría limitada. Las mejores marcas de la fuerza libre fueron establecidas por Benedicto Campos con 1' 42" 2 y 88.101 kph de promedio; Juchet con 1' 43" 1; Juan Roasenda con 1' 43" 3, y José Rentaría con 1' 44" 2. El domingo se cumplió la reunión básica, iniciándose el espectáculo con la competencia para coches de mecánica nacional en fuerza reducida y J. Froilán González fue quien en forma resuelta tomó el comando del lote seguido en este orden por Crespo, Iglesias y "Morning", pero en la primera curva hizo trompo Iglesias quedando por ello relegado a los últimos puestos.

 

J. F. González corrió un tanto apaciguado de aquella furia que le valió el sobrenombre de "La Tromba" e hizo una carrera magnífica y con cálculo. Ganó su serie, la final y estableció la mejor marca de la clasificación, todo lo cual se traduce también en $ 11.500.— de ganancia.

J. F. González corrió un tanto apaciguado de aquella furia que le valió el sobrenombre de "La Tromba" e hizo una carrera magnífica y con cálculo. Ganó su serie, la final y estableció la mejor marca de la clasificación, todo lo cual se traduce también en $ 11.500.— de ganancia.

  
Muy buena impresión causó la máquina presentada por el corredor "Morning" en mecánica limitada. Realizada sobre un motor Fíat de 1.100cc y con un peso total de 400 kilos, dará mucho trabajo cuando compita en circuitos de afirmado sólido.

Muy buena impresión causó la máquina presentada por el corredor "Morning" en mecánica limitada. Realizada sobre un motor Fíat de 1.100cc y con un peso total de 400 kilos, dará mucho trabajo cuando compita en circuitos de afirmado sólido.

 

Con esa formación resultante se cubrió el circuito inicial, en el que se evidenció una superioridad neta de los punteros con relación a todos sus adversarios, tanto que hubo una sola alternativa en el correr de las 15 vueltas: el pasaje de "Morning" como escolta de González en el segundo circuito. Los dos punteros fueron desde entonces los dueños del espectáculo. Si bien González corrió fuerte lo hizo sin aquellos arranques espectaculares que le son tan característicos. La suya, sin ser cómodo, fue una marcha fuerte y consecuente dentro de un ritmo estable en la que no se le puede anotar ninguno de aquellos errores que si bien le significaron algunos saldos negativos no es menos cierto que labraron su recia personalidad deportiva. "Morning" siempre fue adversario y las diferencias máximas nunca pesaron de 200 metros, para acortarse peligrosamente en el décimo circuito cuando cruzó el control poco menos que pegado al puntero, lo que obligó a que reaccionara buscando distancia que no comprometiese su victoria. Así finalizó la primera serie.

 

Juan Manuel Fangio hizo una demostración conduciendo su máquina de mecánica nacional que luego habría de correr Rentería, estableciendo una marca de 1' 40" 4/10 sobre un circuito. Aquí lo vemos salir de un viraje peraltado.

Juan Manuel Fangio hizo una demostración conduciendo su máquina de mecánica nacional que luego habría de correr Rentería, estableciendo una marca de 1' 40" 4/10 sobre un circuito. Aquí lo vemos salir de un viraje peraltado.

 

 

Crespo derrapa y hace trompo cuando pasa la máquina de Rentería, que no lo toca por milagro.

Crespo derrapa y hace trompo cuando pasa la máquina de Rentería, que no lo toca por milagro.

  
Miguel Pichot ya dio una vuelta completa y está por salir del caracol que le hizo su coche.

Miguel Pichot ya dio una vuelta completa y está por salir del caracol que le hizo su coche.

 

La emotividad fue relativa pero no estuvo ausente la belleza originada por el buen andar de las máquinas que conquistaron los puestos de privilegio. De ellas, la de mayor atracción fue la de "Morning", una fuerza limitada realizada sobre un motor Fiat de 1.100cc, es decir el tipo Balila a la que se le aplicaron todos los principios de la Cisitalia con lo que se lograron 83 H. P. a 5.500 revoluciones por minuto. Su tapa de cilindros y cigüeñal son originarios Cisitalia. Las bielas realizadas en el país. Alimenta con dos carburadores Weber y usa el mismo magneto Marelli que el aplicado en las Maserati de 4 cilindros y 16 válvulas de la fórmula internacional N° 1. Obligado por su altísima compresión de 12:1, consume una mezcla dosificada con el 85 % de alcohol; 10 % de benzol y 5 % de acetona. El bastidor es tubular y el peso total de la máquina es de sólo 400 kilos.

 

Varias vueltas dio Francisco Piombo con el caño de escape colgado que no terminaba de caer. Esto no fue inconveniente para que conquistar la buena clasificación final.

Varias vueltas dio Francisco Piombo con el caño de escape colgado que no terminaba de caer. Esto no fue inconveniente para que conquistar la buena clasificación final.

  
Momento en que Crespo pierde el tercer puesto en la final al salirse de la pista.

Momento en que Crespo pierde el tercer puesto en la final al salirse de la pista.

 

El resultado de esta serie inicial fue el siguiente: Primero, J, F. González, en 25' 20" 3 con 89,018 kph de promedio; segundo, "Morning" a cuatro segundos y seis décimas de diferencia. Tercero, A Crespo, a 23", y cuarto, J. Iglesias, a un minuto y un segundo. La serie de las máquinas grandes, la de fuerza libre, que anticipaba lucha de lindos contornos por la paridad de fuerzas evidenciada en las pruebas de clasificación entre Campos, Juchet, Rentería y Roasenda, superó por mucho en le realidad a los buenos cálculos previos.

En un principio la carrera tuvo muy pocas variantes. Benedicto Campos tomó resueltamente la punta seguido de Juchet, Rentería y Piombo y tuvimos así siete circuitos sin ningún cambio de posiciones en la vanguardia hasta que el finalizar ese parcial se registra el abandono del puntero que al romper un tensor del diferencial desencuaderna su línea e inutiliza su acción. Hasta entonces la acción de Campos había sido altamente convincente y él, habituado a llevar máquinas pequeñas, aplacó con mano hábil las indocilidades que tendía a producir en circuito de tantas curvas une máquina grande y pesada como el Cadillac 8 cilindros que conducía por primera vez. Esta máquina, propiedad de Domingo Alcuaz y realizada por los hermanos Donzino tendrá oportunidad de demostrar las posibilidades de su buena mecánica cuando actúe en circuitos que le sean más propios. Queda así en la punta Osvaldo Jouchet, paro por poco tiempo. El comando del lote no le acordaba seguridades ningunas porque Rentería le pisaba los talones, y curva va y curva viene no permitía dar ninguna clase de respiro. Una sola vuelta dominó el pelotón Jouchet porque al siguiente y al enfrentar una curva peraltada parece haber trabado la dirección y la máquina siguió de largo. El coche subió el peralte, por suerte de escasa graduación, y se encontró, el no poder virar, con el vacío del talud opuesto. La máquina voló con el piloto en su puesto y para hacer más impresionante el accidente siguió hasta una hondonada formada con el retiro de la tierra usada para formar la elevación que el destino quiso que le sirviese de freno. Allá en ese pozo quedó el coche con el bastidor roto y el piloto ileso. Decimos que la dirección parece haberse trabado y no roto porque al finalizar la serie el mismo Jouchet retiró la máquina en marcha. El motor estaba intacto, pero uno de los largueros completamente inutilizado. Con ese retiro quedaba puntero Rentería y sin adversario cercano que comprometiese su victoria, tanto es así que ganó sin apremios. Segundo estaba poco menos que clasificado el corredor de Las Varillas Juan Roasenda, cuando en le última vuelta rompe el cardan y adiós ilusiones. Con todo se le clasifica cuarto por vueltas realizadas. El tiempo de Rentería fue de 26' 57" 9 con un promedio de 83.641 kph, algo inferior al de la serie anterior. Francisco Piombo, que realizó una carrera regular, se ubica segundo a 33 segundos. Miguel Pichot es tercero a un minuto cuatro segundos y Roasenda, como decíamos, cuarto a una vuelta de diferencia. Clasificado así el lote de finalistas con los derechos adquiridos en serie y repechaje se anunció la ausencia de dos calificadísimos adversarios: "Morning" y Carlos Salas.

 

No acusaron fallas ni el coche ni el volante. Estuvieron bien dé acuerdo González con su Ford

No acusaron fallas ni el coche ni el volante. Estuvieron bien dé acuerdo González con su Ford

  
Los hermanos Domino, que ya supieron de la satisfacción de hacer un Cadillac ganador de unas 500 millas, están afinando a otro coche de esa marca, en 8 cilindros, que condujo Campos y demuestra andar fuerte.

Los hermanos Domino, que ya supieron de la satisfacción de hacer un Cadillac ganador de unas 500 millas, están afinando a otro coche de esa marca, en 8 cilindros, que condujo Campos y demuestra andar fuerte.

  
Puede estar satisfecho Jesús Iglesias del rendimiento que como mecánico supo sacarle a su Plymouth.

Puede estar satisfecho Jesús Iglesias del rendimiento que como mecánico supo sacarle a su Plymouth.

 

El primero, que actuaba con una máquina extremadamente liviana, no pudo absorber con su bastidor tubular las irregularidades del terreno y rompió el sostén de una de las patas del motor, que al ceder rompió a su vez el radiador, doble daño imposible de corregir en el campo de la lucha. Por su parte Arturo Salas, que había trabajado intensamente para cambiar la junta del motor, no estimó prudente someter a su máquina a un nuevo esfuerzo luego de haber ganado el repechaje y decidió no actuar en la prueba decisiva. Puesto en marcha el lote, J. F. González tomó resueltamente la punta y en parciales matemáticos en los que estuvo ausente la emoción del derrape y de la brusca maniobra improvisada para corregir desplazamientos, creadas por el exceso de su dinamismo, descontó los 37.590mts de carrera sin que en ningún momento su posición de vanguardia sufriera la menor amenaza. Fácil resulta así desarrollar el tema de su triunfo, pero queremos detenernos nuevamente en el detalle de su suavidad de marcha porque quizás se inicie para él un ciclo en el cual también el cálculo entre a engrosar la enorme gama de virtudes que hasta ayer justificaban en este maravilloso volante el sobrenombre de la "Tromba". Dicho así que González tomó la punta y ganó sin alternativas, no por ello la carrera estuvo ausente de pasajes interesantes.

  

Casi sobre la línea de llegada de su serie rompió el cordobés Roasenda la cruceta, perdiendo con ello un segundo puesto que parecía asegurado.

Casi sobre la línea de llegada de su serie rompió el cordobés Roasenda la cruceta, perdiendo con ello un segundo puesto que parecía asegurado.

 

No le fueron bien las cosas a Benedicto Campos, ya que tuvo que abandonar por daño en el diferencial.

No le fueron bien las cosas a Benedicto Campos, ya que tuvo que abandonar por daño en el diferencial.

 

Una máquina para un concurso de mecánica nacional. El coche de Crespo demostró que anda fuerte.

Una máquina para un concurso de mecánica nacional. El coche de Crespo demostró que anda fuerte.

 

En el primer circuito, Crespo, Iglesias y Rentería escoltaban al vencedor, pero una vez más hace trompo Crespo en la cuarta vuelta y Rentería, que venía avanzando, se coloca en segunda posición, que ya tampoco él habría de abandonar hasta el final. Mientras tanto Iglesias se mantenía en tercera posición resistiendo el avance de Crespo hasta que en la novena vuelta los dos pilotos del Plymouth que corrían con máquinas de características similares en lo que se refiere al block motor originario de fábrica, pero distintos en su libre preparación, cambian la posición y Crespo lo aventaja por escasa diferencia conservando la van-guardia hasta faltar dos vueltas para el término de la prueba, donde un nuevo trompo lo relega una vez más al cuarto puesto, que habría de ser su definitiva clasificación. La carrera finalizó entonces Con el triunfo de González, al comando de su habitual Ford "A" inscripto en la categoría de fuerza limitada con un tiempo de 26' 03" 2/10, lo que produce un promedio de 86.599 kph José Rentería, segundo clasificado, lo hizo conduciendo el Chevrolet de fuerza libre propiedad de Juan Manuel Fangio, motor complementado con un equipo Wayne y bastidor casero con las cuatro ruedas independientes. Rentaría finalizó a diez segundos y ocho décimas del ganador. En tercer término se clasificó Jesús Iglesias con Plymouth de fuerza limitada a 44 segundos. Cuarto con la misma marca y fórmula entró Alberto Crespo a un minuto justo. Quinto Francisco Piombo con Ford V. 8 de fórmula libre e un minuto 32 segundos y 6 décimas. En los puestos siguientes y en este orden se clasificaron Miguel Pichot con Ford V. 8; Carlos Osso, con Dodge; Nicolás Tumini, con Ford T; Hugo Tavarozzi, con Chevrolet; Esteban Cuervo, con Ford "B", y José Turconi, con Ford T. Al iniciarse el espectáculo, Juan Manuel Fangio realizó una demostración al comando de su máquina — la que luego usara Rentería — y cumplió una vuelta veloz controlada por los organizadores y no así por la Comisión Deportiva, que por nuestra parte cronometramos en 1' 40" 4/10.

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