¡Habla memoria!

Anecdotario: Miguel y Carlitos

Por Redacción EG · 25 de febrero de 2019

Tres historias cortitas que tienen de protagonistas a dos compinches inolvidables del barrio, del Globo y la Selección: Miguel Brindisi y Carlos Babington.

Cuando Carlos Babington asomaba en la primera de Huracán, a fines de 1969, Horangel lo invitó a su programa de televisión, "Los doce del signo". Allí, fuera de cámara, le dijo que los astros le eran favorables y que 1970 iba a ser su gran año.

— ¿Y cómo te fue? —inquirió un amigo, tiempo después.

—i Fenómeno! Me pasé todo el año haciendo banco. Cuando entré, me echaron y me ligué diez fechas de suspensión. iY para colmo me tocó hacer la conscripción!

Una dupla que quedó en la historia del fútbol argentino.

Una dupla que quedó en la historia del fútbol argentino.

iCómo cambiaron los tiempos! Cuando Miguel Angel Brindisi apareció como la gran revelación, tenía 17 años y la mayor crítica que le hacían hoy sería el mejor elogio. A Miguelito le reprochaban que corría mucho. "Corre más que la pelota", decían algunos. Otros sostenían que no tenía freno. Por eso, cuando un periodista quiso saber la razón y se lo preguntó, recibió esta respuesta:

—Porque me dan cuerda antes de empezar el partido. .

 

Miguelito Brindisi y Carlos Babington eran amigos desde la infancia. Amigos de barrio —Parque Patricios—y después, en las inferiores y en la primera de Huracán, se hicieron tan compinches en el juego que, cuando al Inglés lo transfirieron a Alemania, la hinchada decía que Brindisi era la viuda de Babington...

Temas en esta nota:

Imagen de 1993. Un burrito que la rompe
¡Habla memoria!

1993. Un burrito que la rompe

Con tan solo 19 años, Ariel Ortega recibe a El Gráfico en Ledesma, donde está su familia y sus grandes amigos de toda la vida. Toda la intimidad de un pibe humilde que la terminó rompiendo en River.

Imagen de 2008. Tutti pazzi per Lavezzi
¡Habla memoria!

2008. Tutti pazzi per Lavezzi

Dos décadas después de la erupción de un volcán llamado Maradona, Nápoles se rinde a los pies de otro crack argentino que con goles y carisma se ganó el cariño de los napolitanos.

Imagen de 1996. El fútbol le salvó la vida
¡Habla memoria!

1996. El fútbol le salvó la vida

Antonio Daniel Barijho se crió en una villa, fue un chico golpeado, pero se abrió camino. En ese momento el Chipi jugaba en Huracán, club que le dio sus primeras oportunidades para triunfar.

DEJÁ TU COMENTARIO