¡Habla memoria!

Argentina JJ.OO. 2008

Por Redacción EG · 01 de abril de 2009

El equipo del Checho repitió en China lo conseguido en Grecia cuatro años antes. Grandes figuras que hasta golearon a Brasil.

Argentina entró en los Juegos por la ventana. Aquel recordado gol de Lautaro Acosta, sobre la hora a Uruguay, en el Sudamericano de Paraguay 2007 hizo posible lo que se presentaba bastante complicado. Con el 1-0 final, el pasaje a Beijing se cristalizó, todo gracias al cabezazo del Laucha. En ese entonces el entrenador era Hugo Tocalli.

Cuando el Coco Basile había asumido el mando de la Selección mayor, se había encargado de aclarar que él no iba a dirigir a los juveniles, ni siquiera de la Sub-23 de cara a los Juegos. El elegido para comandar el proyecto fue Sergio Batista, acompañado por José Luis Brown. De esta forma, el Checho se ponía al frente de un equipo que tenía más presente que futuro, por los jóvenes convocados y porque Javier Mascherano era uno de los viejitos que se sumaron. El otro, Juan Román Riquelme.

El entrenador realizó una preselección de 56 jugadores, entre los que se destacaban el volante del Liverpool, el enganche de Boca, Martín Demichelis, Lio Messi y Sergio Agüero, aunque finalmente Micho no pudo ir por la negativa a cederlo de parte de su club, el Bayern Munich. La lista contenía varios nombres curiosos: Gastón Monzón, el actual arquero titular de Huracán, el ex Newell´s Cristián Ansaldi, el juvenil de Vélez Gastón Díaz, el volante de Estudiantes Matías Sánchez, Federico Insúa, el delantero del Mallorca Oscar Trejo y el ex River Marco Ruben, entre otros.

Finalmente fueron 18 los elegidos.

Arqueros: Oscar Ustari (lo reemplazó Nicolás Navarro cuando se lesionó) y Sergio Romero.

Defensores: Ezequiel Garay, Fabián Monzón, Pablo Zabaleta, Federico Fazio y Nicolás Pareja.

Volantes: Fernando Gago, José Sosa, Ever Banega, Juan Román Riquelme, Angel Di Maria, Javier Mascherano, Diego Buonanotte.

Delanteros: Ezequiel Lavezzi, Lautaro Acosta, Lionel Messi, Sergio Agüero.

Los partidos

El equipo debutó el 7 de agosto en Shangai ante Costa de Marfil, con una victoria agónica por 2-1. Messi había abierto el marcador, Sekou Cissé igualó para los africanos, y otra vez el petizo Acosta apareció, como en el Sudamericano disputado hacía más de un año y medio, para definir el partido sobre la hora.

El segundo cotejo fue ante Australia, y otra vez el nivel no convenció, pero se ganó. Fue gracias al tanto convertido por el Pocho Ezequiel Lavezzi. Para cerrar, y ganar, el grupo, la Selección se mudó a Beijing y allí venció a Serbia por 2-0 con goles de Lavezzi de penal y Diego Buonanotte de tiro libre.

Llego el turno de los cuartos de final, y con una victoria se acercaba, por lo menos, a una medalla. De nuevo en Shangai, el rival fue la siempre dura Holanda. Había un condimento especial: Diego Maradona había viajado especialmente para acompañar al equipo. El conjunto europeo fue el que más complicaciones le presentó a Batista y sus muchachos. La Pulga puso el 1-0 tras un excelente pase de Riquelme, pero sobre el cierre de la primera parte, Otman Bakkal empató para la Naranja. Al rato, Oscar Ustari cayó lesionado y tuvo que despedirse no sólo del partido, sino del torneo. Lo reemplazó Sergio Romero. Los 90 minutos finalizaron 1-1.

Era el momento de tiempo suplementario, y antes de que terminara la primera etapa Angel Di María definió cruzado luego de un gran pase de Messi. Era la clasificación y el duelo con Brasil.

El Scratch tenía en su plantel jugadores como Ronaldinho, Diego, Marcelo y Pato, por lo que existían motivos suficientes para preocuparse. Después de un primer tiempo parejo en el que no se sacaron ventajas, la gente que estaba en el Estadio de los Trabajadores de Beijing pudo disfrutar de una excelente exhibición de la Argentina. Un remate de Di María que dio en el pecho del Kun Agüero significó el primero para la Selección y el debut en la red en los Juegos para el yerno de Maradona. Pero el equipo no se quedó con el gol conseguido, y el ex Independiente anotó el segundo. Riqueme de penal le puso cifras definitivas a un resultado que fue muy festejado: por el rival al que se vencía (que encima terminó con nueve jugadores) y porque significaba una medalla en el bolsillo.

El último escollo de cara a la doble celebración era Nigeria. Un viejo conocido, con el que se repetía la final de Atlanta ’96. Aquella vez fue 3-2 para los africanos. En Beijing el resultado fue diferente: con el golazo de Di María, jugador clave y revelación del torneo, el equipo de Batista consiguió, por segunda vez consecutiva, el oro en los Juegos Olímpicos. El capitán de la Selección de Diego, Mascherano, se convirtió en el primer futbolista en ganar dos veces la medalla.

El día de la consagración:

Argentina: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Nicolás Pareja, Ezequiel Garay, Fabián Monzón; Javier Mascherano, Fernando Gago; Lionel Messi, Juan Román Riquelme, Angel Di María; Sergio Agüero.
Director técnico: Sergio Batista.

Nigeria: Ambruse Vanzekin; Olubayo Adefemi, Onyekachi Apam, Dele Adeleye, Efe Ambrose; Ebenezer Ajilore, Sani Kaita, Chinedu Ogbuke Obasi, Salomon Okoronkwo; Promise Isaac y Peter Odemwingie.
Director técnico: Samson Siasia
Gol: ST 13` Angel Di María (A).
Cambios: ST 19' Victor Anichebe por Okoronkwo (N), 25' Emmanuel Ekpo por Isaac (N), 34' José Sosa por Agüero (A), 42' Ever Banega por Di María (A), 47' Ezequiel Lavezzi por Lionel Messi (A).
Árbitro: Viktor Kassai (Hungría).
Estadio: Nacional de Beijing ("Nido de Pájaros”).

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