Memoria emotiva

A 5 AÑOS DE LA VEDA AL PERIODISMO ENCABEZADA POR MESSI

Por Panqui Molina · 15 de noviembre de 2021

Un día como hoy en 2016, el capitán anunció que los jugadores de la Selección Argentina iban a dejar de hablar con la prensa.

 

Eran las 23.14 del 15 de noviembre de 2016. Argentina le había ganado 3-0 a Colombia en San Juan con una actuación convincente, pero el clima no era el mejor. La pelota quedó a un lado cuando Lionel Messi, en su rol de capitán, alzó la voz para responder a algunos rumores periodísticos que molestaron al plantel:

"Hola, buenas noches. Perdón el desorden, es muy chiquito esto. Preferimos dar la cara todos antes de mandar un comunicado porque es más frío y no nos tenemos que esconder de nada. Como ya saben, porque acá se sabe todo, estamos acá para comunicarles que hemos tomado la decisión de no hablar más con la prensa. Obviamente ustedes deben saber muy bien por qué: recibimos muchas acusaciones, muchas faltas de respeto y nunca dijimos nada, pero creo que esto creo que sobrepasa todo. La acusación que le hicieron al Pocho (Lavezzi) es muy grave porque si no salimos a decir nada la gente cree que es así. Mucha de la gente compra todo lo que se dice y preferimos cortar esto de una vez. Lamentamos mucho que tenga que ser así, pero no nos queda otra. Sabemos que muchos de ustedes no están en ese juego de faltarnos el respeto. Se puede perder, ganar, opinar de si jugamos bien o mal, de lo que hacemos adentro de la cancha, pero ya meterse en la vida personal de uno y hacer acusaciones de este tipo, que no es la primera, pero si no lo cortamos hoy no lo cortamos hoy. Es muy grave, es muy grave por eso estamos acá. Vuelvo a repetir: no vamos a entrar en el juego ese. Nos van a seguir matando, nos van a seguir diciendo un millón de cosas como vienen diciendo, pero nosotros no vamos a ser partícipes de eso. Así que queda dicho. Muchísimas gracias y buenas noches"

Fueron un minuto y 50 segundos de corrido, sin preguntas. El brazo izquierdo sostenido con el antebrazo del derecho, con la mano izquierda a la altura del corazón y la mano derecha sosteniendo el micrófono completaban la postura corporal del 10. El cuadro de la escena dejaba ver en primera fila a su ladero Javier Mascherano y al protegido Ezequiel Lavezzi en una posición similar.

Lo escoltaban los 25 convocados por Edgardo Bauza, entrenador en aquel entonces, que prefirió quedarse a un costado en la sala de conferencia del estadio Bicentenario de San Juan junto a Armando Pérez, presidente de la Comisión Normalizadora de la AFA. 

El 2016 había sido un año complicado para la Selección, especialmente para Lionel Messi, que después de perder la segunda final de Copa América contra Chile decidió pegar un portazo (luego fallido) a su ciclo en la Selección. La referencia a lo sucedido con Ezequiel Lavezzi se debía a los dichos de Gabriel Anello, relator de Radio Mitre, que lo acusaba de indisciplina en la concentración.

"Lavezzi queda fuera del banco de suplentes mañana por el porro q se fumo anoche en la concentración? Pregunto … solo pregunto", escribió Anello en sus redes sociales. Como muchas veces pasa con estas medidas generalizadoras, terminaron pagando justos por pecadores

Argentina siguió a los tumbos en las Eliminatorias. Pasaron Bauza y Armando Pérez para que lleguen Sampaoli y Chiqui Tapia. El día que Argentina logró la angustiante clasificación a Rusia 2018, con triunfo 3-1 contra Ecuador y con Messi como protagonista estelar, los jugadores decidieron levantar la veda y volver a foja cero su relación con la prensa.

Fueron 11 meses de silencio. "Creo que todo este tiempo que estuvimos un poco alejados de la prensa y la gente nos sirvió para acercarnos más entre nosotros", dijo Messi en Quito en su reencuentro con los micrófonos.

Con otro técnico, otros jugadores y 4 años después, la vida le sonríe. A Messi y a la Selección Argentina. 

 

 

 

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