Memoria emotiva

TÚ LO HAS HECHO TODO

Por Redacción EG · 02 de octubre de 2020

José Luis Chilavert convirtió el primer gol de tiro libre de un arquero en la Argentina, el 2 de octubre de 1994. Polémico, frontal, dueño de una personalidad tallada en piedra, fue uno de los grandes arqueros de sudamérica y del mundo.

Déjame a mi

Las eliminatorias sudamericanas en las décadas del '70 y '80 eran películas de Fellini. El fútbol organizado y casi aséptico que tenemos hoy, nada tiene que ver con esas viejas faenas. El estadio "Defensores del Chaco" era un obligado Waterloo que todos querían evitar, un bastión difícil de sortear. Siempre hace calor, siempre hay humedad, siempre el pueblo paraguayo empuja como un jugador más. Colombia había llegado para disputar la segunda fecha de las clasificatorias para el Mundial Italia 1990. Con el partido 1-1, con goles de Javier Ferreira para el local y Arnoldo Iguarán para los cafeteros, ya sobre el final, uno de los tantos pelotazos al área para encontrar un cabezazo salvador, derivó en un puñetazo de René Higuita -quien había salido a cortar el córner- y terminó golpeando a un atacante “guaraní”. Penal para el local y la inmejorable chance de celebrar un necesario triunfo. Desde el otro arco, comenzó a cruzar toda la cancha el arquero paraguayo, flaco como una varilla, con fuego en sus ojos y la seguridad del que ve claro su futuro. El pie izquierdo acarició la pelota, en dirección contraria al elegido por Higuita, quien voló hacia el otro, y el delirio se desató en el estadio. Sin saberlo, la gente aquel día fue testigo del nacimiento de un mito.

El primer gol de Chilavert en la selección de Paraguay

 

Los diarios "Guaraníes" vislumbraban al ídolo.

Los diarios "Guaraníes" vislumbraban al ídolo.

 

El pibe de Luque

José Luis Chilavert debutó a los 15 años en el club de sus amores, Sportivo Luqueño. Jugó allí hasta el año 1983 para luego ser transferido a Guaraní donde lograría ser campeón por primera vez como profesional.

Produccíon para El Gráfico, abrazando una naranja.

Produccíon para El Gráfico, abrazando una naranja.

 
En 1985, el fútbol argentino posó sus ojos en él y fue San Lorenzo de Almagro quien apostó en su contratación. Eran tiempos turbulentos. Con 20 años, enarboló la bandera de la justcia por sus compañeros e incluso un dia llegó a pelearse con integrantes de la "barra azulgrana" para saltar en defensa de Walter Perazzo.
Chilavert en San Lorenzo, allí ganó una liguilla pre-Libertadores.

Chilavert en San Lorenzo, allí ganó una liguilla pre-Libertadores.

Así lo contó en un imperdible 100x100 con nuestra revista: “¿Qué se creen, los due­ños del club? les dije. Y ellos me contestaron: “Pa­ra­gua­yo, el pro­ble­ma no es con vos”. Les contesté “Si es con mi com­pa­ñe­ro, es con­mi­go” y me retrucaron “A que no re­pe­tís lo mis­mo si te­nés las pe­lo­tas bien pues­tas”. Y les de­cla­ré la gue­rra: “Us­te­des son una man­ga de fa­lo­pe­ros, no sir­ven pa­ra na­da”. Ahí no­más Po­li me ti­ró una trom­pa­da a trai­ción... es­qui­ve la pi­ña y le di una yo. Fue al pi­so y ahí no­más lo aga­rré con una pa­ta­da en la cos­ti­lla. Lo que ha­brá si­do esa pa­ta­da que a mí se me fi­su­ró el to­billo, pe­ro a él le rom­pí dos cos­ti­llas. Ma­de­ra gri­ta­ba que me iba a ma­tar, Giun­ta y el Bam­bi­no se cru­za­ron, pe­ro co­bra­ron. El tal Pa­na­de­ro se me ti­ró en­ci­ma y lo aga­rré del cue­llo. El Pro­fe We­ber me gri­tó: “Sol­ta­lo que lo es­tás ma­tan­do”. Le es­ta­ba hun­dien­do la nuez. Se fue­ron ame­na­zan­do: “Pa­ra­gua­yo, sos bo­le­ta, te voy a man­dar a ma­tar”.
Chilavert a caballo, todo un prócer.

Chilavert a caballo, todo un prócer.

 
San Lorenzo lo transifrió al Zaragoza en 1988, donde estuvo hasta el año 1991, para luego regresar a la Argentina para jugar en Velez Sársfield, su lugar en el mundo.

Acomoda la pelota Chila

El torneo Apertura estaba en sus inicios, recién era la 5ta fecha. Ese domingo 2 de octubre de 1994, el clima no acompañaba, llovía copiosamente sobre Liniers. Sin embargo para el hincha, cualquier quimera era posible para ver al Vélez de “Bianchi”.
El partido estaba empatado 0 a 0 frente al Deportivo Español y faltaba poco para el final. Tras un pelotazo largo, el “Picaro” Fernández cayó al piso tras una infracción. Desde el banco, Carlos Bianchi dio la orden fuerte y clara: "¡Que patee Chilavert!"
A “Chila” no lo frenaba nadie ni nada, allí inició una carrera al área de enfrente bajo la lluvia, por si faltara ponerle un poco más de épica a lo que pronto iba a suceder. Acomodó la pelota, miró fijo a Marcelo Pontiroli y de zurda la clavó al ángulo derecho del arquero, que ni tiempo tuvo a reaccionar con el misil eyectado por el paraguayo y solo atinó a seguir la trayectoria con su vista. Inmediatmentecomenzaron los estudios centrales de las radios, los campos de juego de televisión, a buscar antecedentes de goles de arquero de tiro libre, ¿y saben qué?: no había
Aquella tarde gris, húmeda, embarrada, lluviosa, entró en la historia. Esa que dice que el pibe nacido y criado en la tierra colorada de Luque convirtió el primer gol de tiro libre de un arquero en el fútbol argentino.

El primer gol de tiro libre de un arquero en la argentina.

 

La secuencia del gol: Así lo registró El Gráfico.

La secuencia del gol: Así lo registró El Gráfico.

 
Ya en zona de vestuarios la pregunta lógica no tardó en llegar: "¿Alguna vez, en toda tu carrera, habías pateado un tiro libre? -Una vez, en San Lorenzo. Pegó en la barrera. Y eso que no cuento los penales: de 28 metí todos. Pero, más allá de ser consciente de que entré en la historia grande del fútbol argentino, quisiera resaltar algo. Nadie de este grupo se la cree. Acá sí que todos piensan que la fama es puro cuento. Mirá a Trotta, me dejó patear el tiro libre…". Allí un periodista repreguntó: "José, desde afuera se notó que Trotta estaba enojado. Inclusive casi no festejó el gol...
-Son calenturas del momento. Además, yo prefiero a un compañero molesto porque eso significa que es ganador, que tiene personalidad. Y Trotta cuenta con todos esos atributos.".
La prensa siguió indagando: "-¿Hablaron en los vestuarios? -Sí, fiera. Y no pasó nada, está todo bien... No busques donde no hay."

El arquero del futuro

Resumir la trayectoria de José Luis Chilavert en pocas líneas, le quita épica a sus vivencias, pero nos da una ídea de sus logros. Con la selección de Paraguay disputó 74 partidos, metió 8 goles (1989-2003) y disputó los Mundiales 1998 y 2002. Con Vélez obtuvo 9 títulos, ganó una Copa de Francia, un torneo uruguayo con Peñarol y otro con Guaraní en su país. Fue elegido tres veces el mejor arquero del mundo por la IFFHS de Alemania (1995, 1996 y 1998) y el sexto mejor del siglo.
Se entrenó en River Plate durante 22 días bajo las órdenes de César Luis Menotti, pero al caerse el pase volvió a San Lorenzo, que inmediatamente lo transfirió al Zaragoza de España. Alguna vez también estuvo cerca de jugar en Boca juniors. Cuenta la leyenda que Mauricio Macri, presidente xeneize por ese entonces le dijo a Raúl Gámez, su par en Vélez: “Yo estoy loco por lo que te estoy ofreciendo por Chilavert, pero vos más que yo por decir que no”.

Una postal eterna: La Copa Intercontiental frente a Milan en 1994.

Una postal eterna: La Copa Intercontiental frente a Milan en 1994.

 Todo eso fue Chilavert. Amado y odiado por igual. Polémico, frontal, un ganador nato. De Luque al mundo, cambió para siempre el puesto de arquero, animando a los contemporáneos y a los que vendrían, a explorar más allá del ecuador de la cancha.
A “Chila” se lo recuerda por su famosa frase “Tú, no has ganado nada”. Para nostros es justo recordarlo por otra más simpática: “TU LO HAS HECHO TODO”.

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