La jornada está aquí

PIZZI YA GANÓ

Por Pablo Bomarito · 19 de mayo de 2021

A fuerza de resultados y trabajo, el entrenador de Racing Club se afianzó en el puesto y lo mantiene “vivo” en todos los frentes: pasó, en poco tiempo, del despido a la renovación.

La llegada

La partida de Diego Milito como manager presuponía un cisma dentro del mundo Racing. Es que desde la llegada de Victor Blanco, la “Academia” se convirtió en un club estable, libre de escándalos y plagado de buenas decisiones.
Se movieron rápido, Rubén Capria fue elegido como el sucesor del ídolo renunciante, claramente sin sus galones, pero con un idea de fútbol bien definida. En eso también hay coherencia al menos desde la llegada de Eduardo Coudet hasta la actualidad, se apostó por protagonizar los partidos de una manera, al menos de proponer.

La elección de Juan Antonio Pizzi de parte del nuevo manager, no levantó sensaciones fuertes dentro del club de Avellaneda. No por nada en particular, el palmarés del entrenador justificaba (justifica) su contratación: Campeón con San Lorenzo, campeón de la Copa América con Chile, son logros que cualquiera quisiera tener en su curriculum vitae.  

El cimbronazo y el fuego amigo

Racing comenzó el torneo de manera irregular, Derrota con Banfield y empates frente a Aldosivi y Estudiantes de La Plata. El partido por la Supercopa Argentina frente a River Plate era el mojón, el espaldarazo necesario para arrancar con todas las luces, no todos los entrenadores tienen la chance de ganar un título en su primer mes de competencia.
Lo cierto es que el equipo de Marcelo Gallardo tuvo una de esas noches en las que uno no quiere ser partícipe: 5 a 0 y a otra cosa.

No había explicación, no había disculpas, el hincha de Racing Club que se acostumbró a la vereda del sol, a ganar y festejar no quería verlo más. En realidad nunca lo miró con cariño o admiración, siempre lo estudió (lo estudia) paso a paso.

El hombre de a pie debe saber que los periodistas informamos a través de las fuentes que tenemos, gente que está dentro de “la cocina” del conflicto. Esas voces susurraban el final, el cierre “tempranero” del ciclo. El fuego amigo, el operativo desgaste, también contra eso tenía que “jugar” Pizzi.

Partido a Partido

El entrenador siempre se defendió a la luz de los ataques pergeñados en las sombras. Tan solo cuatro días después de la feroz paliza sufrida a manos de River, Racing se recuperó frente a Central: victoria 1 a 0.

“yo necesito que todos estemos juntos”

“El Mago (Capria) confió en mí, me lo hizo saber hace pocos días... Nos pegamos un golpe duro, poco habitual, de la única forma que se sale es si estamos todos juntos. Me hubiese gustado una cosa más institucional, pero tranquilo... Sé cómo son los tiempos en el fútbol y la capacidad que tengo, el grupo de jugadores que tengo y cómo me responden”.

“No pensé nunca en renunciar, bajo en ningún punto de vista. Tengo un grupo de jugadores nuevos que traen las mochilas de algunas situaciones de temporadas pasadas, incorporamos ocho futbolistas nuevos y se fueron algunos importantes... Al margen de las lesiones y todos, necesito más tiempo de trabajo. Recién van cuatro partidos y yo necesito muchísimo tiempo más y es lo que trato, de que estos resultados me permitan tener ese margen de tiempo para trabajar y que todos estemos convencidos para dónde queremos ir y qué queremos proyectar”,

Juan Antonio puso la cara y les mostró las cartas: Así me defiendo yo.

El campeonato siguió con altibajos, las mejorías eran momentáneas y los “susurrantes” prometían la caída del entrenador en cuestión de partidos. Tambaleó en la Copa Argentina contra  Sportivo Belgrano, el cual lo derrotaba hasta los 84 minutos del encuentro, cuando pudo empatarlo y darlo vuelta. 
El desgaste seguía en marcha, pero PIzzi resistió con resultados oportunos, no siempre justos o justificados, pero resultados al fin.
El día del clásico que ganó en el último minuto con un penal que solo Vigliano vió, tampoco tuvo paz. El ojo de la tormenta era el arbitraje, no la victoria frente a Independiente y allí volvió a defenderse

La otra gran defensa llegó en el post del partido frente a San Pablo de local. Luego del empate Pizzi salió a contragolpear:

"Se ha cuestionado nuestra labor en apenas tres meses y medio de trabajo. Al margen de la garantía o el aval que te dan los resultados, nosotros creemos que ha habido una campaña descarada e irrespetuosa hacia nuestro trabajo que hemos sabido llevar con hidalguía y respeto".

"Vemos el compromiso que tienen los jugadores, que pueden tener partidos buenos y malos. Yo soy el responsable de los partidos malos".

Más allá del desgaste empezaron a circular nombres de otros entrenadores, contra eso también luchó Pizzi. 

La hora de la banca

Tanto batallar, tanto trabajar, tanto ganar, le dio la razón al entrenador. Después de la victoria ante Sporting Cristal por 2 a 0 de visitante, el mandamás de Racing Club salió a aquietar las aguas:

“Después de junio, la continuidad de Pizzi está asegurada, pero esto es fútbol y pueden llegarle ofertas de afuera. Sin embargo, desde el club no tenemos ninguna duda”.

La palabra de Victor Blanco funcionó como una tácita tregua, los "susurrantes" desaparecieron y el olor a pólvora del fuego amigo se fue disipando. 

Racing sigue compitiendo en el torneo, pasó de ronda en la Copa Libertadores y está en carrera en la Copa Argentina. Pase lo que pase en las competencias, hay solo una victoria asegurada, que es la de Pizzi: el ya ganó. 

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