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Nicolás Aguirre, pim, pum, pam

Por Redacción EG · 29 de agosto de 2017

El basquetbolista tricampeón liguero en respuestas cortitas y … triple.

En mi iPod suena... de todo, pero me gusta la cumbia. Escucho temas de diferentes grupos, y los elijo según el momento.

Cuando me enojo... me fastidio mucho; soy temperamental, aunque trato de mantenerme tranquilo para poder estar bien.

Mi ídolo en la infancia era... Michael Jordan; siempre miraba a Chicago Bulls.

El mejor lugar que conocí por trabajo es... Sydney; esta ciudad de Australia me gusta por los paisajes, el clima… Me pareció muy linda. Cuando me tocó ir a jugar allá, la pasé muy bien.

Amo... pasear; disfruto de conocer.

Detesto... el tráfico de Buenos Aires, sobre todo los lunes y los viernes a la tarde.

En mi tiempo libre... escucho música, voy al cine, veo series, leo un poco, sobre todo de historia, de hechos que han pasado, y estoy con mis amigos.

No me puede faltar... la gente que me quiere y que yo quiero.

Pocos saben sobre mí... que no soy soberbio; aquellos que me conocen se dan cuenta de que no soy así.

No entiendo nada sobre... química.

Mi lugar en el mundo es... Buenos Aires; hoy en día, me siento muy cómodo y tengo muchos seres queridos aquí; además, en San Lorenzo, estoy muy bien.

Antes de dormir... miro televisión, una película o una serie.

Los tres mejores momentos de mi carrera son... las últimas tres temporadas: fui campeón de la Liga Nacional con Quimsa y dos veces con San Lorenzo.

Cambiar para progresar
Gustavo Nicolás Aguirre es su nombre completo, pero todos lo conocen como Penka. Nació en Santiago del Estero y tiene 29 años. Debutó en la Liga en 2007-08, con la camiseta de Quilmes de Mar del Plata. Sin embargo, trascendió hace tres temporadas. Tras ser desestimado en Quimsa, estuvo sin club durante el segundo semestre de 2013. A principios de 2014, Sionista lo fichó por la lesión de Juan Pablo Cantero. Si bien el base no la rompió, empezó a desarrollar la fórmula para su despegue. Los cambios en su físico y la manera de encarar su carrera eran notorios. En Quimsa, ya en 2014-15, descolló a través de su conducción al subir la bola, su mentalidad positiva, su carácter y su versatilidad defensiva; fue el MVP y el líder del campeón. En 2015-16 y 2016-17, potenció su figura en San Lorenzo. Ahí, en Boedo, ganó dos veces más la Liga y consolidó un rendimiento de excelencia que lo lleva a ser el mejor conductor del país.

Nota publicada en la edición de Agosto de 2017 de El Gráfico 

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