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Roberto Leto

Por Redacción EG · 05 de septiembre de 2008

Uno de los comentaristas radiales más reconocidos y una charla sobre Sport 80, sus primeros pasos en el periodismo, los momentos difíciles...

 
-¿Cómo fueron sus primeros pasos en el periodismo?
-Este año cumplo 27 años en Radio Mitre, o sea empecé en 1981 cuando Víctor Hugo Morales llegó a la Argentina y se armó un equipo deportivo, que fue sensación, llamado Sport 80, en el que estaban Araujo, Niembro, Victor Hugo, Ibarra, Paenza, Bonadeo, Lujambio y los chicos que recién empezábamos. Desde allí, me quedé ininterrumpidamente en la radio durante todos estos años. Hubo muchos cambios. En un momento, eran transmisiones largas haciendo todos los equipos, y en el año ’88, la radio decide cambiar y hacer sólo la campaña de Boca. Ahí aparece Héctor Caldiero, que ya estaba relatando, y cambia totalmente la estructura; se habían ido Niembro, Víctor Hugo, y éramos un grupo reducido. Entonces, quedo como comentarista. Fue un suceso la campaña de Boca, que era lo único que se relataba hasta el ’98. En el año ’92, Caldiero se va por razones económicas y contractuales, y surge Fantino. Yo siempre me mantuve como comentarista, con Alejandro seguí hasta el 2002, cuando se fue. A partir del ’98, la radio comienza a hacer algunos cambios por el tema de los Mundiales, y me empiezan a dar trabajos periodísticos mucho más grandes, se incorporó Horacio Pagani, se tranmitían otros partidos, yo seguía a Boca y la Selección Argentina. Ahora, estamos con un equipo deportivo con el que hacemos la tira Mitre Fútbol Club, donde estoy en la conducción y comento los partidos de Boca y la Selección y también se transmiten los partidos de River. 

-¿Qué le aportó Sport 80 al mundo del periodismo deportivo?
-Esto quedó muy grabado. Yo era un enanito que recién empezaba. Lo bueno es que pude integrarlo, me mantuve y, a partir de eso, pude trabajar con tipos muy grosos. Para mí, Víctor Hugo Morales es el mejor relator que hubo y que habrá. Hay grandes relatores como Mariano Closs y Walter Saavedra, que está trabajando conmigo y muchos más, pero cada uno tiene distintas cualidades. Yo creo que Víctor Hugo resume en un solo relator todo lo que uno puede querer: Llámese caudal de voz, intelectual, de climas, todo lo tiene él. Niembro también es un groso, a pesar de que es un periodista muy criticado por mucha gente, para mí es un tipo que sabe, te busca el tema, sabe cómo llegar. Araujo revolucionó la tele con su relato y era un gran periodista. Sport 80 reunió a todos estos personajes, como Néstor Ibarra, que lamentable no está con nosotros y fue un señor...un caballero. Trabajar con todos ellos fue increíble, era una selección de periodistas. Algo que ellos, cuando lo arman, no lo creen. En ese entonces, estaba José María Muñoz, que era el dueño absoluto de la audiencia desde el año ’70  en Radio Rivadavia. No había nadie que le hiciera fuerza. Pero no se iba a fondo, era totalmente distinto el periodismo, era todo más por arriba. El lo que armó fue el tema de las conexiones, algo que no se conocía en radio, cuando vos ibas a la cancha con tu radio a ver River- Racing, sabías lo que pasaba en cancha de Independiente. Esa forma de informar no la tenían otras radios. Después, llega Sport 80 con estos personajes y cambia todo: la óptica periodística, el ser punzante, buscar la discusión y los temas, generar distintas situaciones a lo que era Rivadavia. En menos de dos años, lo absorbe y lo supera. Creció tanto Sport 80, que en el año ’85 a poco del  Mundial ‘86, Víctor Hugo era el más buscado y codiciado. Recibió una oferta económica increíble de parte de la única radio que tenía los derechos para cubrir el Mundial, radio Argentina, y ahí la mitad del grupo se va con él y la otra mitad se queda. Por eso Sport 80 se separa, se parte. Yo creo que el periodismo deportivo lo tiene como un hito al Sport 80 del año ’81 que para mí cambió el periodismo radial y el generalizado hasta ese tiempo con el ingreso de estos monstruos. 
 
-¿Cuál fue su primer trabajo periodístico?
-Mi primer trabajo fue escrito. En el diario La Razón, no el de ahora, sino otro que después cerró. Después, trabajé en la revista Sólo Fútbol por mucho tiempo. Ya había empezado con la radio y mi primer trabajo radial fue en radio Antártida, teníamos un programa de música y deportes (NdR: con el Bambino Pons). Después se vino la televisión con los programas de Boca.



-¿Cómo fue el salto a la televisión?
-Yo digo siempre que al periodista escrito le cuesta mucho más la trascendencia al cabo de muchos años por que es todo más duro, en la televisión de esta época es todo muy rápido, es terrible y vertiginoso. Yo hice muchos programas de Boca, no para TyC Sports; entonces, el cambio para mí fue mucho más fácil. El periodismo escrito es distinto, el radial también y la televisión igual. Lo que tiene la televisión es que es más estresante, mucha imagen, el movimiento de manos, la indumentaria, la cámara, el manejo... es complicado. Si no tenés una experiencia en otros medios te cuesta porque es otra la exigencia. Cuando me preguntan algunos chicos que se recibieron de periodistas para entrar a radio Mitre, yo les digo que si no hicieron un trabajo previo no les conviene porque son muy exigentes. A no ser que seas muy bueno, porque puede haber chicos muy buenos. Siempre tenés que hacer como si fueran las inferiores del fútbol en otro lugar para que no te choque el cambio. Seguramente, si comenzás a trabajar en esta radio tenés que salir poco tiempo al aire, tenés que ser rápido, concreto, no podés dudar y no es fácil. Para todos resulta fácil, pero no es sencillo estar delante de un micrófono o de una cámara. A mí lo que me vino muy bien para las exigencias de TyC Sports o de un canal abierto, tener antecedentes. Yo quemé todas las etapas, no fue que salté de repente. Creo que uno es tan profesional que te acomodás, excepto que no estés en lo tuyo o no te sientas cómodo.



-La pregunta obligada es sobre Boca, ¿qué opina sobre la explosión de esta camada de juveniles?

-Después de tantos años de estar en Boca, es muy complicado que hayan aparecido esta camada de jugadores. Me tengo que remontar a la época de Latorre y Pico, hasta antes de haber hecho la campaña del club en el ’86 o ’87, que apareció una camada tan buena de jugadores. En Boca, el jugador que tiene la posibilidad tiene que aprovecharla, porque si no pegás fuerte el año siguiente aparecés a préstamo en Belgrano de Córdoba o Rosario Central. Pero, para que después vuelvas a Boca, es muy raro. Cuando apareció Tevez se quedó, lo mismo con Battaglia y Banega, pero siempre aparecieron de a uno. No aparecieron como estos tres (NdR: Noir, Gaitán y Viatri), que surgieron en este momento. Creo que tienen pasta, no es fácil jugar en la primera de Boca. Noir tiene hambre, es vivo, sabe aprovechar el momento. Gaitán y Viatri también lo demostraron. Boca tiene una diferencia con todos los demás equipos: tiene una base. Desde el ’98 ha marcado algo muy especial en los jugadores, desde Ibarra, Bermúdez, Guillermo, siempre que alguien se iba quedaban dos o tres líderes, que transmitían una mística que llevó a que Boca sea un equipo ganador. Para la gente joven, Boca antes del 98 no ganaba tanto, ahora acostumbró tan mal al hincha que si Boca no gana es una tragedia.  Fue muy inteligente por parte de los dirigentes dejar una base que, ojalá, se mantenga. Los últimos diez años de Boca fueron exitosos por donde se los mire, por el plantel, lo que dejó Bianchi, la dirigencia, la gente. Es bravo competir con Boca.

Alejandra Altamirano Halle

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