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Rodolfo De Paoli

Por Redacción EG · 14 de julio de 2008

Ex jugador, periodista y entrenador de fútbol. Un personaje multifacético, que está siempre ligado al deporte, conversó con El Gráfico.

1) ¿Cómo fue tu inserción en el mundo del periodismo deportivo?
Comencé como relator de la campaña de Chicago en una radio partidaria donde trabajé  por nueve meses, en el año 2002. Después, surgió un casting que organizaron el Grupo Clarín, Olé y Mitre en búsqueda de un relator por la salida de Alejandro Fantino, y entre 400 postulantes, quedé para relatar a Boca en radio Mitre.

2)  ¿Qué es lo que más te gusta del relato?
El relato me encantaba desde chico, porque lo llevaba incorporado. A los seis años, ya relataba con muñecos de torta y, cómo siempre me gustó el fútbol, lo hacía como algo natural.
3) ¿Cómo surgió el proyecto de dirigir?
Tenía intención de jugar al fútbol de vuelta, porque tenía tiempo libre después de mi trabajo en Fox y extrañaba los entrenamientos. Quise jugar y meterme de nuevo en el fútbol, pero como en la Primera D existe esa regla terminante de que si fuiste profesional, no podés volver, decidí dedicarme a esto.
 
Me metí a estudiar con la expectativa de volver a jugar, después de un año sin actividad. Intenté en la B Metropolitana. Estuve entrenando con Brown de Adrogué, pero me desanimó, no por el club en sí, más que nada por la expectativa que tenía como jugador de fútbol.
 
4) Después de tu experiencia con Deportivo Riestra, ¿cuáles son tus objetivos para este nuevo ciclo con Argentino de Merlo?
En su momento, el objetivo era sacar al equipo de los últimos puestos e ingresar al torneo reducido y se logró. Después, me fue bien con Argentino, y por eso, renovamos el vínculo. Ahora estamos armando el equipo para la próxima temporada.
 
5) ¿Sentís que te faltó apoyo por parte de los jugadores de Riestra o de la dirigencia?
Lo viví por parte de la dirigencia. No pude culminar mi ciclo como entrenador, pero como director deportivo sí. Yo puse el cuerpo técnico y los sponsors del proyecto deportivo; después, falló la estructura. A veces faltaban horas para el partido y no tenían cortado el césped. Eso me desgastó. Yo ponía más de lo que tenía que poner. Ellos no tenían ni la intención de colaborar, si bien eran un club de pocos recursos.
 
Yo me fui, pero dejé a mi gente y los sponsors que había conseguido, pero que podría haberme llevado. No lo hice por respeto a los jugadores.
 
6) ¿Trabajás bajo mayor presión por tu exposición como periodista?
Si hay una presión extra, no sólo por ser periodista sino por mi edad. Me gustan los desafíos y tengo confianza en mi gente. En todas las profesiones uno tiene presiones, algunas más presiones que otros, pero hay que sobrellevarlas.
 
7) ¿Qué fue lo mejor y lo peor de tu paso como jugador? ¿Y de tu carrera periodística?
Lo mejor fue, sin duda, haber sido jugador profesional en el club del que soy hincha. Jugué en Chicago desde las categorías infantiles y llegué a ser profesional a los 18, cuando la mayoría lo hace a los 21 años. Las frustraciones, en cambio, fueron las expectativas muy altas. Sin desmerecer a Chicago, que en ese entonces estaba en la B Nacional, uno intenta llegar a lo más alto y por algunas cosas que no tienen que ver conmigo y otras que sí tuve que dejar el fútbol muy joven, a los 22 años. De todas maneras, lo recuerdo con mucha alegría, a pesar de que hace unos años no lo hacía así.
 
Como periodista, lo mejor fue relatar a Boca ante el Milan en Japón. Además, trabajar en Fox Sports relatando los partidos de Copa Libertadores. Lo peor es la ansiedad que uno tiene en progresar que a veces no se da.
 
8) ¿Cómo calificarías tu paso por el fútbol internacional?
Fue muy frustrante, viví muy malas experiencias porque fui a México, Ecuador y El Salvador, con intermediarios que al final no te llevaban a ningún lado.
 
9) ¿Qué pensás del éxodo de futbolistas y que les recomendarías desde tu experiencia personal?
Sin dudas, yo no tenía la necesidad económica y, como también estudiaba, eso fue muy importante para mí. Aunque me hubiera gustado poder jugar en Europa. En ese entonces, el dólar cotizaba igual que el peso. Ahora, a los jugadores los tienta un contrato en euros. Además, la situación del país empeoró, y necesitan vivir de otra manera, porque el país no les puede dar esa oportunidad. Desde ese lado es entendible. Yo solo les puedo aconsejar que se asesoren bien.
 
10) Jugaste para Chicago, y tu papá, Jorge, fue presidente del club en tres oportunidades. ¿Cómo viste el descenso a la Primera B y qué opinás sobre los dirigentes actuales?
Es todo muy triste, yo debo llorar una vez cada cuatro o cinco años, y esta vez llegué a las lágrimas. Uno no termina de entender porque se generan estos sentimientos, por haber sido jugador, por ser periodista y técnico de un equipo del ascenso; sin embargo, me da mucha tristeza.
 
En cuanto a la dirigencia, sin dudas, creo que cualquier club que en un año, logra un ascenso, y después sufre dos descensos consecutivos, evidentemente, ha hecho mal las cosas. Más allá de la quita de los 18 puntos que también lo llevaron a la Promoción. Siempre se compara que Lanús logró un campeonato por las buenas decisiones de sus dirigentes, en este caso quedó demostrado que las cosas en Chicago no se hicieron bien.
 
11) ¿Tu padre piensa en regresar al club?
No, él ya dejó porque cumplió su ciclo. Como hinchas que somos vamos a los partidos determinantes, pero nosotros pese que sabemos tantas cosas de adentro y vemos que el sistema está roto, igual tratamos de luchar como sea. En el fondo, capaz le gustaría, pero eso solo lo sabe él.
 
12) Siempre dijiste que tu referente era Carlos Bianchi, ¿qué opinás sobre su alejamiento como entrenador?
Carlos Bianchi me parece una persona sumamente inteligente, un gran profesional y una excelente persona. Le hace mal al futbol que no esté y, aún más, en el fútbol de élite. Obviamente, lo respetamos y lo queremos igual. A mi me gustaría verlo dirigir al Barcelona, que está en crisis. Yo creo que si él lo dirigiera, el equipo volvería a conseguir logros importantes.

 
 Alejandra Altamirano Halle

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