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Idolos de la Selección: Oscar Ortíz

Por Redacción EG · 07 de mayo de 2014

Gloria de San Lorenzo durante la década del setenta, fue uno de los últimos wines del fútbol argentino. Su velocidad y sus gambetas deslumbraron a Menotti. Ganó el Mundial 78.

Se venía luciendo por la punta izquierda del San Lorenzo campeón en 1972 y 1974, y después en River Plate, cuando le llegó la gran chance de su carrera de la mano de César Menotti: el Mundial 78. El Negro Ortiz fue uno de los últimos exponentes de una especie en extinción, la de los wines. Tenía una habilidad exquisita para la gambeta, desbordaba a las defensas con una facilidad increíble, por los costados. Siempre con pelota al piso y pegada al pie, encarando a sus marcadores, a quienes dejaba en el camino para llegar a la raya de fondo y servir el centro o el pase atrás. Pases que eran perfectos, preciosos al centímetro. “Nunca fui un profesional del fútbol, yo jugaba a la pelota. Me gustaba ser feliz en la cancha, más allá de los campeonatos que haya logrado”, declaró recientemente. Se consagró tricampeón con River (Metropolitano 79, Nacional 79 y Metropolitano 80) y, tras la gira europea de 1980, dejó a la Selección. Luego de un breve paso por Huracán, en 1983 se retiró con la camiseta de Independiente.

Carnet de ídolo



Nombre y apellido: OSCAR ALBERTO ORTIZ.
Nació: 8/4/1953 en Chacabuco, Buenos Aires.
Jugó: 22 partidos entre 1975 y 1979.
Goles: 2.
Mundiales: 1978.
Títulos: 1 (Mundial 1978).

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