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San Lorenzo campeón del Torneo Inicial 2013: El justo premio al equipo más regular entre los irregulares

Por Redacción EG · 15 de diciembre de 2013

El Ciclón no pasó de empate con Vélez, pero la igualdad en Rosario entre Newell’s y Lanús le dio el título. Con 33 puntos instituyó un nuevo record, el del equipo que se consagra con menor cantidad de unidades en un torneo corto. Una idea de juego, amor propio y el regreso de la estabilidad institucional, las claves del campeón.

San Lorenzo definió en la última fecha un campeonato que, parecía, nadie quería ganar. Contra Vélez, un rival en principio rezagado y que en las jornadas finales se hizo un hueco en la pelea por el título, el Ciclón se quedó con el Torneo Inicial 2013. Es la duodécima consagración en el profesionalismo para los de Boedo, que volvieron a celebrar después de seis años de abstinencia.

El objetivo cumplido tal vez haya tenido mucho que ver con la ayuda divina. Tener un Papa cuervo como cabeza del Vaticano no es poca cosa. Sin embargo las consideraciones terrenales son tan sustentables como las celestiales. San Lorenzo fue campeón al calor de una idea de juego que mantuvo en el tiempo, con su entrenador, Juan Antonio Pizzi, exigiéndole a sus dirigidos que sean siempre protagonistas, que presionen a cualquier rival y que no entreguen sus principios ante la ambivalencia de los resultados. Todo ello apuntalado por una buena generación de juveniles que tuvo a Ángel Correa y a Héctor Villalba a la cabeza, y que recibió el apoyo constante de los Romagnoli, los Piatti, los Mercier y los Torrico, los referentes dentro del vestuario y de la cancha.

San Lorenzo, que estuvo siempre cerca de los punteros, fue el más regular dentro de los irregulares. Ganó partidos muy importantes que cimentaron su ilusión, como contra Racing, River y Boca, y si bien dejó en el camino puntos muy importantes en instancias decisivas, nunca perdió la estabilidad. Ni siquiera tropezó cuando, después de la derrota en la final de la Copa Argentina contra Arsenal, su técnico quedó al borde del abismo. Pizzi, en aquella oportunidad, presentó la renuncia, pero el presidente Matías Lammens se la rechazó sin pensarlo dos veces. La coherencia institucional de una dirigencia –encabezada también por Marcelo Tinelli- que apagó el incendio en un club acéfalo y desbaratado resultó un factor determinante para la consagración.

El Ciclón, con este título, empieza a recoger los frutos de un trabajo sostenido en el tiempo, que empezó con una heterodoxa campaña de socios cuando un colectivo del club recorrió el país reclutando hinchas que estuviesen prestos a colaborar. En el medio recibió con alegría la noticia de la ley aprobada por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, que autoriza la expropiación de los terrenos de Boedo, para volver al barrio.

Es cierto que San Lorenzo no es el campeón más brillante, y para eso basta con entender que el Torneo Inicial 2013 fue uno de los certámenes más flojos de los últimos tiempos. De hecho el Ciclón implantó un nuevo record, que le posibilitó coronarse sólo con 33 puntos, la menor cantidad de unidades entre los consagrados desde la instauración de los torneos cortos. Sin embargo eso poco le debe importar al numeroso pueblo azulgrana, que celebra la consecución de su duodécimo título desde el inicio del profesionalismo.

Un nuevo campeonato seis años después del último. En el año del Papa Francisco, con el sueño del regreso a Boedo más vivo que nunca y con una institución que logró salir del pozo. San Lorenzo es el justo campeón de un torneo atípico.

LAS CLAVES DEL CAMPEÓN



El goleador

Ignacio Piatti, con 8 goles, fue el máximo anotador de San Lorenzo en el campeonato. El volante no sólo fue la figura del equipo aportando su capacidad en la generación de juego, sino que también dijo presente en la red.

Campeón con menor cantidad de puntos

San Lorenzo se consagró con 33 puntos, y sentó el precedente del equipo campeón con menor cantidad de unidades, destronando al Newell’s de Américo Gallego, que ganó el Apertura 2004 con 36.

Equipo titular

Torrico; Buffarini, Cetto, Gentiletti, Kannemann; Ortigoza, Mercier; Romagnoli, Correa, Piatti; Ruiz.

El plantel del campeón

Cristian Álvarez, Mauro Cetto, Germán Voboril, Gonzalo Prósperi, Juan Mercier, Santiago Gentiletti, Julio Buffarini, Enzo Kalinski, Martín Cauteruccio, Leandro Romagnoli, Ángel Correa, Sebastián Torrico, Walter Kannemann, Héctor Villaba, Fernando Elizari, Ezequiel Mastrolía, Rodrigo Contreras, Néstor Ortigoza, Emmanuel Más, Alan Ruiz, Salvador Reynoso, Juan Ignacio Cavallaro, Pablo Alvarado, Matías Catalán, Ignacio Piatti, Fabricio Fontanini, Gonzalo Verón.


Por Matías Rodríguez



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