
Maiztegui y Rimoldi abrazan a Vanina Onetto.
Jorgelina Rimoldi está a punto de ser radióloga. Bajita, siempre sonriente y a mitad de camino entre la timidez y la picardía, es una de las eternas de este equipo.
Cecilia Rognoni va camino a ser licenciada en turismo y hotelería. Es la defensora con los ojos más verdes del torneo. Ni que hablar de su pegada y de su timing para cortar los ataques del rival.
Mariela Antoniska sueña con terminar sus estudios de medicina. Cuando sale de la cancha suele vérsela tan seria y fuerte como dentro de ella.

Una marca de fábrica de comienzos de siglo XXI.