
La Goleada a Grecia y remontada contra Nigeria despertaron la ilusión de otro título.
(...) Me rompí el c...!, ¿ me entendés? ¡Me rompí el c...!" El grito de Diego Armando Maradona estalla en el corazón de su habitación, la número 127 en el Babson College, y es la contratara exacta y cruel del gesto que, dos horas antes y como en el resto de este viaje por los Estados Unidos, lo pintaba como un tipo feliz de la vida...
Poco después de las seis de la tarde de ese martes 28 de junio que sería fatal, había aparecido por las canchas de entrenamiento (...) y había repartido sonrisas y declaraciones en el mejor de los tonos, algo habitual en los últimos tiempos.

El grito de Diego a las cámaras después de su golazo a Grecia. Después, en el hotel en Dallas.