1993 El 5 a 0 con Colombia
El Gráfico
Edición 3857, 7 de septiembre de 1993.

Hace falta un gesto...

Editorial

El 5 a 0 con Colombia. Nos mataron la ilusión. Así de simple. Todos fuimos a la cancha para ver ganar al equipo, todos tratamos de hacer lo posible para que así fuera. Pero, es cierto, ninguno de nosotros se concentró en Ezeiza, ni recibió las instrucciones del técnico, ni entró al campo, ni marcó al contrario, ni cabeceó los centros. Lo único que hicimos fue levantar la bandera de la ilusión, apenas eso. Y ellos, los protagonistas, la bajaron de un ondazo, cruelmente. No merecíamos este atropello a al fe.

Soportamos todo. Desde la soberbia para negarse a hablar por una radio porque el relator de la misma había osado hacer alguna crítica, hasta la discriminación de todo el periodismo: el que paga entra cuando quiere; el que no paga, cuando puede. Esta actitud intolerable fue, si no avalada, al menos admitida por los conductores del proceso, Julio Grondona y Alfio Basile según la cadena de mandos establecida. No nos dimos por vencidos jamás, ni aún vencidos, como en la aciaga tarde de Barranquilla. Siempre alentamos, siempre renovamos la esperanza. Toleramos que se volviera hablar de "la nuestra" y de la mística del fútbol-gol. No cuestionamos por cuestionar. Dijimos que Maradona se había sacado solo y que el técnico había procedido correctamente frente a quien se calificaba como ex jugador y se había permitido el lujo de subir cada 15 kilos y no entrenarse nunca. Pusimos el hombro siempre. En las buenas y en las malas. Pero nos fallaron feo. Una Selección Argentina puede ganar, empatar y perder. Puede jugar bien o no. Lo que tiene absolutamente prohibido, lo que altera, lo que denigra, es el papelón, la vergüenza interminable de esta goleada lapidaria, letal, que acaba de propinarnos Colombia. A partir de este dato de la cruda realidad es que nos sentimos con derecho a pedir un gesto, con la mayor modestia, con la menos grandilocuencia.

Que nadie se haga el distraído y piense que la culpa la tiene Goycochea o Batistuta. Miremos el problema en su auténtica dimensión. Este domingo negro ha demostrado que el reloj atrasa, que el fútbol de hoy exige mucho más que corazón y pases cortos, códigos y carismas. Que las tácticas son fundamentales, como la entrega, el espíritu de sacrificio, el orden. Y, además, la AUTENTICA JERARQUIA INTERNACIONAL Y EL TALENTO.

Este papelón que sufrimos todos, este asalto a la ilusión, tiene responsables con nombre y apellido. No vale que se escuden en lugares comunes. Basile asume todas las culpas, Grondona aparece en la conferencia de prensa para respaldarlo. Pero lo cierto es que nos hicieron cinco, que nos dieron un toque de novela, que perdimos la chance de entrar al Mundial por la puerta y ahora nos queda el recurso de la ventaja. Y que nadie se hace cardo de nuestra pena, de nuestro dolor y de nuestra vergüenza.

¿Quiénes somos nosotros? El público argentino, los hinchas, los que gritamos, los que gozamos, los que pagamos, los que aguantamos todo, los que exigimos respuestas frente a este bochorno.

El Gráfico Y el pueblo del fútbol que piensa como nosotros.

El 5 a 0 con Colombia.
El público argentino aplaudió la exhibición colombiana. La tapa negra generó polémica.

" El sufrimiento de los últimos minutos...todo el estadio de River estaba pendiente del resultado de Perú-Paraguay. Un gol visitante nos quitaba hasta la chance de jugar contra Australia por el repechaje "



© Copyright 2007-2008 Revistas Deportivas S.A. - Todos los derechos reservados
RM