1967 Racing, campeón del mundo
El Gráfico
Edición extra, noviembre de 1967

Este milagro llamado Racing

La primera Copa del Mundo para Argentina (que no sea la última…)

Por Juvenal

De Vicenzo en el Master de AugustaYa todo va adquiriendo la tranquila conformidad del hecho consumado. El hincha de Racing tiene por delante un año para sentir el placer de acariciar la Copa del Mundo que luce en un sitio preferencial de la sede de Avellaneda. El jugador de Racing que estuvo en la nerviosa espera. En la denodada resistencia de Glasgow. En la tensa preparación psi­cológica para ganarle al "equipo-fenómeno" del "wing derecho fenómeno" que los pisó en Escocia. En esa entrega total del "todo o nada" que fue la batalla futbolística de Avellaneda, épica como todas las batallas y con algo de esa inclemente belleza que tienen las batallas.

En la hora y media decisiva de Montevideo, donde se definía todo un recorrido de esfuerzo, tensión, esperanza, caída, desesperanza, reacción, reencuentro, claudicación, nuevo esfuerzo por recuperar la vertical, nervio, fibra, temple, renovada esperanza y por fin, la certeza de llegar a  la  ansiada meta. Con  la  copa coronada por el oro de una pelota de fútbol que simboliza el dominio del mundo por un año. El jugador de Racing ya duerme sobre los laureles de "LA COPA QUE SUPIMOS CONSEGUIR..."

Ya pasó todo. YA SE CONSIGUIÓ TODO. Lo que no pudo Independiente por dos veces, cuando llegó brillantemente a la mitad del recorrido —Copa Libertadores de América 64-65—, pero claudicó en las finales del mundo frente a la fría computadora electrónica que comandaba Luis Suárez... Racing es, UNA VEZ MAS el pionero de la hazaña. El que abre picadas en la dura jungla que conduce a la gloria deportiva. El que nos regaló, a fuerza de fe, de coraje, de retemplada virilidad, de casi increíble poder de reacción espiritual, la Copa que soñamos como algo inalcanzable: la del Mundo, la más grande de todas. La que nunca habla sido nuestra...


Ya pasó todo. Y se olvidan las vigilias, las desesperanzas, las tensiones y las angustias. El espíritu se libera de los trau­mas que nos contagiaron a todos —PORQUE RACING ERA DE TODOS. ERA LA ILUSIÓN QUE CADA UNO DE NOSOTROS TENIA GUARDADA EN LO MAS INTIMO DE SU CORAZÓN—, entre la duda y la necesidad de creer. Entre la realidad de un equipo desprovisto de riqueza técnica, e incluso decaído en su vitalidad física, y  ESA OTRA REALIDAD DE UN EQUIPO QUE SIEMPRE ENCONTRÓ EN EL FONDO DE SU ALMA LA MILAGROSA CAPACIDAD DE ERGUIRSE CON RENOVADA PUJANZA EN LA HORA MAS DIFÍCIL. ..

Ya pasó todo. Ya el "Chango" Cárdenas estampó en un vestuario caliente y albiceleste hasta la médula —por Racing y por Argentina— el beso simbólico a la Copa del Mundo que conquistó su taponazo desde 25 metros. Su sorpresivo disparo de zurda que es otro milagro más dentro de ESTE GRAN MILAGRO LLAMADO RACING. Porque un cuadro argentino le ganó a un europeo haciendo lo que ellos saben (según lo venimos proclamando desde hace añares) y nosotros no sabemos: darle sin miedo, con fe, con ganas, con seguridad, desde la media distancia!.

Ya pasó todo. Y hay que explicarlo. Hay que revivirlo. Y hay que contarlo. Dentro de  lo que es posible  contar y explicar algo  que  se  razonó  muy  poco pero SE SINTIÓ MUY MUCHO...

 

De Avellaneda al Centenario

En Avellaneda Racing usó y abusó de su condición de local. "Abusó" como alguna vez lo hizo el Santos en Brasil, como de algún modo lo hizo al Celtic en Glasgow (porque aquí el orgulloso campeón de Europa fue una pálida sombra de aquella marea atacante que arrasaba con cuanto se ponía a su paso), COMO SIEMPRE LO HICIERON LOS EQUIPOS URUGUAYOS CONTRA NOSOTROS DESDE LA FINAL DEL 30 HASTA EL ULTIMO PARTIDO DEL ULTIMO SUDAMERICANO. Como intentó hacerlo Nacional contra Racing en la guerra brava que Racing libró y GANO (porque NO LO PISARON NI LE GANARON) en el estadio Centenario hace un par de meses...

Racing hizo sentir sus ansias de triunfo a través de su fiereza para "morder" en toda  la  cancha,  a través de  la  pierna dura de Rulli, de Perfumo, de Basile, de Maschio, incluso del normalmente suave y moderado "Yaya" Rodríguez... RACING LE HIZO SENTIR AL CELTIC QUE ESTABA DISPUESTO A GANARLE. POR FÚTBOL O POR FUERZA. PORQUE NO LE QUEDABA OTRA OPCIÓN. PORQUE HABÍA LLEGADO LA HORA DE "MATAR O MORIR"... Nadie puede rasgarse las vestiduras frente a la vehemencia con que alguna o varías veces Johnstone fue derribado sin piedad. También a Pelé, en la última edición "made in Britain" de la Copa Jules Rimet, lo persiguieron con ensañamiento hasta eli­minarlo,  búlgaros y portugueses,  con la flemática complacencia de árbitros británicos. ..  No es lo ideal.  No es  lo deportivamente correcto. No es lo que ínti­mamente nos gusta. Pero es el inevitable reflejo de una lección aprendida hace varios años a costa de nuestras amargas derrotas, de nuestra renovada experiencia de "blandos" frente a rivales técnicamente inferiores que corrieron más, mordieron  más  y pusieron  le   pierna  más fuerte...


(…)
Pero ya en la cancha, puesta en juego la pelota, a la hora de la verdad, Racing ganó POR FUERZA Y POR FÚTBOL Por vigor destructivo y por ambición atacan te. Y de ese partido surgieron dos con­clusiones igualmente valiosas para la tercera y definitiva confrontación:
1)   RACING   LE   HABÍA   PERDIDO   EL MIEDO  AL   "FANTASMA"   DEL   CELTIC;
2)   EL  CELTIC  HABÍA  EMPEZADO  A PREOCUPARSE  POR EL  PROBLEMA  RACING.
Y así fueron los dos a Montevideo. Y allí, en la orilla de enfrente, NO HUBO PRESIÓN AMBIENTAL NI PRERROGATIVAS DE DUEÑO DE CASA PARA RACING. ALLÍ EL CELTIC SE SINTIÓ LOCAL EN TODO MOMENTO. Y RACING FUE SIEMPRE VISITANTE. . .

(…)
Las gargantas uruguayas enronquecieron gritando "CELTIC" como no lo hablan hecho gritando "NACIONAL", cuando el equipo de "Cococho" Alvarez enfrentó al campeón argentino en el Centenario... Sólo supimos de dos uruguayos entre sesenta mil que "Jugaron" para Racing: Nelson Chabay en le cancha, "El Veco" en la bancada de periodistas, al lado nuestro... Ellos dos bastaron para ganarles a los otros sesenta mil... Sobre todo Chabay, "la muñeca" Chabay, como lo llaman algunos colegas orientales, enfrentando a Johnstone sin complejos. Sin alardes de calidad o de suficiencia —que no los tiene—, pero sí con firmeza, con solidez, sin dejarse impresionar por el endiablado esguince del escurridizo pelirrojo. Mientras el pelirrojo estuvo en la cancha...
Porque a los 47 minutos el arbitro echó a Johnstone. Con toda justicia. Por agresión a un contrario sin pelota. Como antes había expulsado a un hombre de cada equipo (Basile y Lennox) por intento de pugilato. Como luego expulsaría, con idéntica lógica reglamentaria, al cor­pulento  Hughes  por  patear  al  arquero Cejas en el suelo. La única expulsión no justificada fue la de Rulli, a 4 minutos de la finalización del encuentro.

(…)
Las figuras que podían darle relieve al espectáculo fueron desapareciendo muy pronto del escenario: Alfio Basile, patrón de todo su sector defensivo y gestor de predominio sobre campo y pelota por parte de Racing (con la cercana y firme asistencia de Rulli (debió irse al vestuario sobre los 40 minutos junto con Lennox). Johnstone, la única esperanza de IMPROVISACION frente a un rival que le había revuelto los papeles al Celtic (…) se fue expulsado a los 47´…Sólo quedó Rulli. Su inagotable vitalidad, su entrega sin pausas, su trotar incansable que llega a todos lados y en todos lados gana (…) Quedó el fervor de “Yaya” Rodríguez, corriendo y luchando como lo hiciera en Avellaneda, para borrar de una vez por todas la leyenda de “blandura” que lo persiguió muchos años…Quedaron la solidez de Chabay y la solvencia de Perfumo (un Perfumo distinto, nervioso, a veces impreciso, pero siempre Perfumo…). Y brilló a los 55 minutos 45 segundos, la luz fuerte, intensa, decisiva del golazo de Cárdenas…

(…)
Una frase nos dejó el P.F. Rufino Ojeda en el vestuario, cuando los gritos y los abrazos interminables no dejaban oir ni razonar, puede explicar EL MILAGRO DE RACING. Si los milagros tienen o necesitan explicación… “Cuando más difícil se presenta todo, cuando nadie cree en Racing, es cuanto más fe hay que tenerle a Racing…Porque sus jugadores tienen una pasta especial…Están modelados para rendir al máximoen horas difíciles…”

Por eso, Racing LE PERDIO EL MIEDO AL CELTIC. Por eso, Racing LE HIZO SENTIR TEMOR AL CELTIC. Por eso, nada más que por eso, ES CAMPEON DEL MUNDO…

 

De Vicenzo en el Master de Augusta
Maschio llegó de Europa. Fue el conductor del Racing campeón del 66.

" Racing es, una vez más el pionero de la hazaña. El que abre picadas en la dura jungla que conduce a la gloria deportiva. "



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