1964 Independiente gana su primera Libertadores
El Gráfico
Edición 2341, 19 de agosto de 1964

Independiente, dueÑo de América

Realidad de una esperanza. Culminación de un esfuerzo. Júbilo de Consagración. Ejemplo para futuros campeones.

Por Juvenal

Independiente gana su primera LibertadoresYa culminado el esfuerzo de muchos meses de intensa preparación (prácticamente desde que bajó el telón sobre el último partido de 1963) para luchar por la Copa Libertadores de América.

La esperanza que se puso en marcha durante el torneo cuadrangular de Santiago de Chile (primeros triunfos importantes en el campo internacional, durante la temporada veraniega), y que cobró altura aquella noche de febrero en que el Santos fue barrido de la cancha, goleado y aniquilado, se ha concretado en realidad.

Lo que nuestro fútbol alcanzó a pregustar un año antes, a través de Boca Juniors, se ha hecho jubilosa consagración por conducto de Independiente: un equipo argentino ha ganado por primera vez la Copa americana de clubes campeones.

Ese fue el significado y ésa es la verdadera, la única dimensión de la fiesta de luces, color, vibración y festejo vivida el miércoles en Avellaneda.

Colocar el partido Independiente-Nacional bajo la fría lupa analítica del insaciable buscador de perfectibilidades que es el crítico deportivo, equivaldría a quitarle valor de consagración y sabor de conquista. De conquista inédita para el fútbol argentino. De consagración confirmatoria para lo que ya es, sin reticencias, una auténtica resurrección de nuestro juego en el ámbito internacional

El crítico no puede dejar de analizar. No puede considerar brillante o excelso a lo que sólo alcanzó el tono de lo emotivo, lo dramático y lo eufórico, sin superar el plano estrictamente mediocre en lo técnico y en lo táctico.

Pero el crítico no puede deshumanizarse tanto que ignore (o pretende ignorar) los muchos factores anímicos que juegan su propio partido de nervios, responsabilidades, inhibiciones, afanes y claudicaciones temperamentales dentro DEL PARTIDO. No de UN PARTIDO MAS. De ESE PARTIDO determinado que no ofrece desquite porque su resultado no adjudica un par de puntos, sino que sella una decisión.

DE ESE PARTIDO que era para ganar o para perder la copa, no podía esperarse, técnicamente, mucho más. Podría caber tal pretensión si el choque hubiera enfrentado a dos brillantes exponentes de fútbol asociado en un momento muy favorable de sus respectivas campañas, en lo más alto de su curva de rendimiento.

Pero tratándose de Nacional e Independiente, de ESTE NACIONAL y de ESTE INDEPENDIENTE, el espectáculo ofrecido responde a lo que podía esperarse de ambos equipos y al clima de tensión nerviosa en que normalmente se desarrolla un cotejo decisivo.

(...) Este Independiente viene declinando. Sus hombres sienten el esfuerzo físico y psíquico rendido en la lucha por esta esperanza que ahora es realidad. Hay jugadores del campeón argentino que están tocando el delgado límite donde el máximo grado de preparación puede pasar a convertirse en sobresaturación futbolística. La cuerda ha estado muy tensa y acusa la sensibilidad de un violín pulsado en los tonos más agudos.

(...) Los reparos que merece su última actuación frente a Nacional -esa falta de continuidad ofensiva, esa sensación de que al equipo le faltaba "pierna" en la media hora final- deben tomarse como un toque de alerta para ir planeando el juego, reordenando líneas y procurando una adecuada recuperación -en lo atlético y en lo espiritual-, con vistas a los cotejos contra el Inter por el cetro mundial.

La trascendencia de la consagración acepta, sin embargo, que sumemos nuestra palabra de elogio y de reconocimiento a un campeón argentino que, con mayor o menor excelencia técnica, pero siempre con una alta dosis de fervor para la lucha, consiguió lo que nunca había alcanzado anteriormente otro equipo de nuestro medio.

En tal sentido, lo de Independiente es ejemplar. Tiene la virtud de reubicarnos en el mapa del mundo. Nos cotiza nuevamente en el mercado internacional. Señala, como Boca el año pasado y con mayor nitidez -porque el éxito tiene una atracción especial en el mundo del fútbol-, un camino a seguir para los futuros campeones de la A.F.A. que deban afrontar la misma responsabilidad.

Independiente gana su primera Libertadores
Dos figuras. Santoro y Giúdice, dos de los valuartes del Independiente de la Libertadores.

"Teníamos que ganar y pensé que Prospitti le creaba un problema a Nacional, y además, sumaba un hombre de gran shot a nuestra delantera. Las cosas salieron bien. (Manuel Giúdice, DT)"



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