¡HABLA MEMORIA!

1985. Ferro Campeón de la Liga Nacional de Básquet

- por Redacción EG: 14/12/2018 -

En la primera temporada de la naciente máxima división nacional de Básquet, el conjunto dirigido por Luis Alberto Martínez y capitaneado por Miguel Cortijo se consagra para la Historia.

Un título con 5 secretos

 

1 -El cambio de americanos

Una de las grandes revelaciones del año, marcado por Romano: el santafesino Gabriel Ernesto Darrás.

Ferro Carril Oeste había comenzado su participación en la Liga Nacional, el 28 de abril de 1985, con dos americanos distintos de los que terminaron, tras haber jugado 37 partidos: el pivote Brent Paul Tillman y el ala tirador Alonzo Lonnie Mc Farlan. Por aquel entonces, en la intimidad del plantel se hacía un razonamiento muy lógico: "Si el año pasado, en la etapa de transición anduvimos muy bien, sin ningún extranjero llegando a las semifinales, ahora con el aporte de dos americanos tendríamos que mejorar todavía más. . ." La lógica y la ilusión, sin embargo, se fueron sepultando paulatinamente a través de un concepto que terminó como verdad indiscutible: "Estos dos no son americanos para Ferro. . ." El recuerdo siempre presente de dos monstruos como lo fueron George Berry y Bill Terry, además, aleteaba para mezclar sus imágenes con la cruda realidad de la cancha. Y no se pudo esperar más: primero llegó Glenn Mosley, con su no común linaje de ex profesional de la estelar NBA norteamericana, y luego apareció Ron Charles. A partir de ahí, mejoró y creció el equipo. Tillman y Mc Farlan habían mostrado muy pobre calidad.

 

2 - Las cuatro torres

Caballito se sacudió con el festejo. Maretto y Uranga emergen eufóricos en el ritual del corte de redes.

Nadie como Ferro en la Liga Nacional puede darse el lujo que todos los entrenadores ambicionan: disponer del equipo más alto en la cancha. Revisemos los centímetros: 2,00 metros de Uranga, 2,03 de Mosley y Charles, 2,04 de Tourn y 2,05 de Maggi. . Entre las muchas variantes que ofrecía el plantel para ensayar formaciones estaba la de poder jugar con un playmaker y "cuatro torres". Y todo ese arsenal apareció contundentemente el 4 de setiembre, en Bahía Blanca, en la segunda fase, frente a Olimpo. Darrás en la base y Mosley, Charles, Tourn y Maggi para sumar diez metros todos juntos. Ganaron 101-81, a ritmo de exhibición, obligando a la ovación del público. "Nuestro mejor partido", calificó Martínez.

 

3 -La riqueza del plantel

Esta foto tiene historia. Mosley, el día de su debut contra Morón, coloca una sensacional tapa a Nardini, cuando el partido terminaba, y asegura el triunfo. Fue fundamental para pasar a la A2.

El comienzo, con la falta de solvencia que arrastraban Tillman, sobre todo, y Mc Farlan, fue de grandes dudas. Lo explicó Martínez: "Al equipo lo perdió Tillman, realmente no sabía jugar, y por eso sacó de sus casillas al resto de los muchachos. Al final, se llegó al colmo: ¡no le querían pasar la pelota!... Esta situación alteró la concentración del equipo hasta la llegada de Glenn Mosley. Su temple ganador apuntaló la confianza y Ferro comenzó a ser Ferro. Con Charles, aunque inconstante y remiso para jugarse, pero evidentemente superior a Tillman, logró un nivel de extranjeros que le permitió no ser desequilibrado por sus rivales. Y como la aptitud de los argentinos en su conjunto es superior al resto, el plantel fue haciendo valer su gran riqueza, por calidad y por número, disponiendo de la gran ventaja de que su entrenador pudiera elegir, no resistiéndose su funciona-miento por los cambios y teniéndose los mejores relevos.

 

4 -Saber reflexionar

Hubo un tema muy espinoso que en el transcurso de la temporada esbozó algunos picos con clima de tormenta: los contratos. Ningún jugador argentino había arreglado su situación y eso en los momentos difíciles, muchas veces, tensionaba la relación entre jugadores y cuerpo técnico y dirigentes. Incluso, los propios protagonistas no se olvidan de la decepcionante actuación que tuvieron contra Pacífico en Bahía Blanca, en el cierre de la primera fase, cuando perdieron dominados por su propio desgano... "Lo que pasó fue que ya nos habíamos clasificado para la 'A 2', pero no dejó de ser un papelón. . .", confesaron después. El entrenador hizo un llamado a la reflexión a sus jugadores: "Les hablé para que comprendieran que si se tiraban a chantas, iba en perjuicio de ellos mismos. Les traje el caso de Márcico, que también tuvo problemas de contrato en el fútbol del club, quien siguió jugando como siempre y no resintió su imagen. Por supuesto, todos comprendieron y los resultados están a la vista...”

El temple del equipo fue puesto a prueba: en la rueda del play-off, los tres enfrentamientos Ferro los ganó tras perder el primer partido. Y en la final remontando una desventaja de quince puntos contra Atenas. Había espíritu para recapacitar y para reaccionar.

De izquierda a derecha: Mosley, Charles, Ricardi, Cuñarro, Maggi, Tourn, Cáceres, Uranga, Belli, Darrás, Cortijo (capitán).

5 - Dos usinas para hacer jugar

A la notable dimensión de Cortijo, la figura consular, se la puede adjetivar de varias maneras. Luis Martínez tiene una muy particular: "Jugamos con tres americanos, el tercero es Miguel. . ." Este Ferro, además, tuvo un refuerzo de creación: el santafesino Darrás. Dos bases en el equipo. "Es como un carburador de doble boca. . .", grafica muy bien el asistente César Putallaz. Los dos se complementan a la perfección, saben asistirse. La fórmula nació en un principio por necesidad, porque Maretto y Belli estaban lesionados, y después quedó como una de las grandes claves del campeón. Darrás, con poder de gol, creció tanto que ya fue difícil desplazarlo. Es el que le da ritmo a Ferro, el que impone la contundencia y la alegría de su contraataque disparando con sus zancadas de flaco desgarbado y definiendo con su habilidad de gran jugador. Una de las aplaudidas revelaciones del año.

El director técnico campeón de la Liga Nacional de Básquetbol 1985, Luis Alberto Martínez, hizo un repaso de cada uno de sus jugadores.

O.R.O.

Fotos: MARCELO FIGUERAS 

Por Redacción EG: 14/12/2018

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