Fútbol

Mc Cormick es el espíritu del rugby

Queremos rescatar para la historia, no sólo a los principales deportistas, sino también a los mejores tipos. Nuestro cronista histórico de rugby Free Lance (Hugo Mckern) elegía al jugador de Belgrano Willy Mc Cormick.

1963. Willy con su querida camiseta de Belgrano.

Una cosa que nunca ha faltado en el rugby han sido los personajes, pero cuando en la redacción me pidieron que escribiera sobre "mi personaje preferido" no tuve que pensar mucho para elegirlo. Es WILLY  McCORMICK. Willy fue un gran pilar, duro, potente, con un físico ideal para el puesto, gran "cinchador" en los scrums fijos y volantes y capaz de jugar bien la pelota en el suelto, pero pilares como él he visto unos cuantos.

Esto fue en Queenstown, Sudáfrica. Antes de salir a la cancha posamos con Otaño, que no jugó ese día y aprovechó para hacer de fotógrafo, Silveyra y Nicky González del Solar. Todos grandes, muy grandes compañeros... "

Lo que lo distingue es  su modo de ser, su personalidad. Willy lleva el rugby en la sangre; su padre, "Johnny", fue par muchos años un buen forward en Pacifico y su tío Miguel fue otro personaje excepcional, y además uno de los hombres que más ha querido  al rugby argentino, que mejor lo ha servido y que más profundamente conocía la técnica del juego. De ellos habrá heredado Willy su exacto concepto de lo que es el rugby. Jugaba y juega todavía en la tercera de Belgrano, muy fuerte, sin escatimar el choque ni rehuir el golpe, pero nadie jamás lo ha visto hacer nada sucio, nada desleal, porque eso es algo que sencillamente no se le ocurriría. Fuera de la cancha es alegre, bromista, gran animador de "terceros tiempos", pero detrás  de ese exterior alegre hay una mente clara, un exacto concepto de las cosas.

“¡Las cosas que hicimos en Sudáfrica! Pero si ahora miro esta foto y no lo creo... Estoy montado sobre un avestruz en una visita que hicimos a un criadero. Y, bueno…era para divertirnos... “

En Sudáfrica en 1965 (1) fue, como subcapitán, una pieza fundamental en el éxito de la "gran aventura" por su simpatía, por su don para hacerse amigo de todos. Por eso cuando se tuvo que volver, por exigencias da su trabajo, antes que los demás, todo el equipo  se levantó a las cinco de la mañana, incluso algunos que habían estado de festejo hasta un rato antes, para ir a despedirlo con gran tristeza al aeropuerto de Ciudad del Cabo. Sin él ya no fue lo mismo.

“Aquí estoy con una mascota cuando fui a esperar a Los Pumas en 1965. Por motivos de trabajo yo me tuve que volver antes. ¡Qué gentío! Creo que nunca hubo tanta gente para esperar a un equipo de rugby... “

 De Willy  tengo personalmente tres recuerdos imborrables. Uno es muy personal, el de su discurso, que empezó en broma y terminó sorprendiendo a muchos por su hondo sentido, en la comida con que "El Gráfico ' festejó mis cuarenta años en el periodismo. Otro es de Aliwal North, Sudáfrica, en una de los partidos más sucios y malintencionados que he visto en mi vida. Cerca del final el referee, que había perdido totalmente el control del partido, dijo que lo iba a suspender. Felizmente Willy era ese día el capitán argentino y comprendió en ese instante la gran vergüenza que eso sería para todos. Dijo que no, que eso no podía ser, calmó los ánimos en un tanto y aquello pudo llegar a su fin. 

El tercero es trágico. Fue en Belgrano la noche que murió Michael Cole (2). En un ambiente de nervios y de, extrema tensión, en el que muchos perdieron el dominio de sí mismos, se suspendió la fiesta y los jugadores galeses, confundidos, sin comprender muy bien lo que pasaba, salieron del club y subieron al ómnibus para volver a su alojamiento, Tras ellos subió Willy, sobreponiéndose a su propio dolor, para palmearlos, consolarlos, asegurarles que ellos no tenían culpa en lo que había sucedido. Cuando bajó del ómnibus las lágrimas corrían por sus mejillas.

Por eso si  alguno me preguntara quién podría ser la encarnación del espíritu del rugby, contestaría sin titubear "Willy McCormick". Por eso es mi personaje preferido.

Free- Lance (1972)

  1. En la gira de la Selección Argentina de rugby en Sudáfrica derrotó 11-6 a los Junior Springboks,  el primer hito internacional del deporte ovalado argentino. Desde esa gira a la Selección se la empezó a llamar LOS PUMAS.
  2. El jugador de Belgrano Michael Cole falleció en el partido con Gales el 7 de setiembre de 1968.