Fútbol

1986. Brown con el mundo entre las manos

"...yo llegó corriendo con todo, me apoyé en Diego empujándolo al suelo y cabeceé... Yo no miro más la pelota y salgo a festejar el gol, me arrodillé, me explotaba el pecho, ¡me explotaba todo!" (Jose L. Brown)

El defensor argentino, reemplazante de Daniel Passarella a último momento, fue uno de los más criticados dentro del plantel argentino antes del Mundial. A los 23 minutos del primer tiempo de la final del mundo, el hombre nacido en Ranchos convierte su único gol en el Seleccionado Nacional. José Luis Brown narra aquel momento inolvidable:

"...En la jugada del gol fue un centro preparado, se practicaba con la rosca saliendo para afuera. Nos posicionábamos el Checho, el Cabezón, Valdano y yo, que éramos los más altos. Cuando Burru sacó el centro fuerte y con comba, di el paso hacia adelante para elevarme y de reojo vi a Schumacher que venía jugadísimo y dije: «no llega...» Yo llegó corriendo con todo, me apoyé en Diego empujándolo al suelo y cabeceé...  yo no miro más la pelota y salgo a festejar el gol, me arrodillé, me explotaba el pecho, ¡me explotaba todo! El primero en llegar fue el Checho, ni me acuerdo qué me dijo, lo único que yo hacía era gritar y llorar. Después seguí jugando matándome en la cancha y hasta me olvidé de mi lesión en el hombro, fue un dolor insoportable pues fue una luxación en un choque con un alemán, entonces lo miro al doctor Madero y le digo: «ni se le ocurra sacarme», yo no salgo ni muerto de aquí ¡y me mordí la camiseta! Pasé millones de cosas duras en mi vida para vivir este momento y ni una lesión ni nada me iba a sacar ¡ni loco! Hasta hoy se me pone la piel de gallina".