Fútbol

1986 Diego antes del Mundial: "Siento que estamos solos"

Diego Maradona expresa a El Gráfico su desazón por el destrato y la falta de respeto que tiene gran parte de la prensa y el público con la Selección, antes de comenzar el Mundial de México '86

 

A esta Selección la quiero particularmente. Y es fácil entenderlo, soy el capitán, hay un grupo de gente excepcional. Yo digo que se merece mucho más, hasta ahora la suerte no nos ayuda. Te puedo decir que integré otras selecciones que jugaron peor que ésta, pero tuvieron más suerte, y entonces la gente y el periodismo las respetan más, por eso nos comparan y nos dicen que nosotros no servimos. Me duele decirlo, pero hay una falta de respeto total.

¿De quién?

—De los periodistas, por ejemplo, que hablan con más autoridad de la que tienen, como si supieran todo, y les faltan el respeto a Maradona, a Bilardo, a cualquiera.

Yo creo, por empezar, que no tendrías que generalizar, pero de todos modos el tema es saber qué cosas te moles-tan o te duelen.

 —Que digan que la Selección no es digna, que no podemos figurar en el Mundial.

 Eso lo dice mucho más la gente que los periodistas.

 —Porque la gente escucha, lee. Pero te quiero contestar a otra cosa: yo no generalizo, sé que hay muchos profesionales bienintencionados. Simplemente, que al que no me respeta, no lo respeto. Pero generalizar no, yo nunca hago eso.

 

No pudo ser de otra manera, y entonces nos sentamos en una escalera interior del hotel Dan Accadia. Acaba de terminar la charla técnica, el ómnibus está por arrancar hacia el estadio Hablamos.

 Diego, salvo alguna excepción posible, que no conozco, a todos los argentinos nos gusta que la Selección juegue bien y gane. A los periodistas hasta nos conviene. ¿Por qué crees que va a haber mala intención contra ustedes?

—No sé, pero a lo mejor en este momento en particular a algunos les conviene que andemos mal para sacar ventaja. O será por masoquismo. Lo que te puedo decir es que los que están a favor hablan y aparecen mucho menos que los que están en contra. Tengo bronca, se perdió la buena relación que había y pienso que estamos solos, completamente solos.

Pero fíjate que vos mismo, que estás adentro, hiciste muchas veces observaciones sobre cosas del equipo, y críticas. ¿Entonces?

—Yo soy un perfeccionista de la Selección, cada vez que dije algo lo hice en tren de mejorar. Lo que no entiendo es la maldad, el chisme y que esos mismos después se encuentren y se den la mano o un abrazo ¿Qué vas a hacer? A muchos los ves seguido, es imposible pelearse, pero son falsos. Capaz que ni se dan cuenta, pero son falsos.

¿Vos tenés claro que cada uno tiene derecho a tener su opinión?

—Por supuesto, pero sin maldad. —

Eso es bastante difícil de distinguir.

—No creas, no tanto. Vos fijate que antes los políticos decían que el futbol no era importante, y mucha gente lo mismo, y de repente parece que es una cuestión de Estado. El país necesita arreglar cosas difíciles, más graves que un equipo de fútbol que pierde algún partido o no juega bien.

¿Lo decis por lo del complot que denunció Bilardo hace poco?

—Lo digo, me parece que está clarito.

 

Diego, ¿vos declaraste en Italia hace poco que Ramón Díaz tenía que estar en la Selección y que era una falta de respeto lo que se había hecho con Barbas, Fillol, Gareca y Márcico?

—No, es distinto, no quiero que pongan en mi boca cosas que nunca dije. Hace tiempo declaré en EL GRAFICO eso de que había que respetar a los que ganaron la eliminatoria, pero también digo que lamentablemente hay lugar para 22 y el que decide es Bilardo, nadie más que Bilardo. Además, te aclaro, en esas declaraciones, antes de ir a Noruega, no nombré a Ramón Díaz ni a nadie.

De acuerdo, hablemos un poco del fútbol del mundo.

—No pasa por un momento brillante, eso se sabe. Ahí tenés el caso de España. A mí no me impresiona que haya puesto tres equipos finalistas en las Copas, eso no tiene nada que ver y no nos puede llevar a tenerle miedo. Con la Selección no arriesgaron, jugaron los amistosos de local. Respeto sí, como siempre, miedo no.

No crees en España. ¿En quién crees?

—Para mí sigue siendo creíble lo de Alemania, no le salieron jugadores como Rummenigge o Breitner, pero tienen un buen recambio y trabajan bien. Francia ya sabemos. Dinamarca es buen equipo también, pero los veo flojos para llegar a una final.

— ¿Y nosotros?

—En estos treinta días nos tenemos que preparar para ganar el Mundial. Tengo la idea de que los otros se van a ir cayendo, se van a caer.

Breve intermedio, intimidad de la nota. Estamos sentados en una escalera, de espaldas al lobby. Diego mira hacia ahí, no parece ver nada alarmante. Y de pronto, la voz de Bilardo: "

­—Diego. . .

 —Ya vamos, Carlos. ¿Falta alguno?

— ¿Que falta alguno? Ya se fueron, ya se fue el micro. . .

Salimos corriendo hasta la puerta, ellos suben a un taxi con unos muchachos argentinos, yo a otro que me va a esperar para volver de la cancha. Vamos en tándem, Diego se asoma, le hace gestos a los policías y entonces desaparecen los controles, llegamos. En la puerta encontramos al micro, que ha demorado mucho más . Bilardo está entre enojado y tentado de risa. "Anotala, Barrio. Es la primera vez en mi vida que me pasa esto. Es una cosa de locos.". Medio en serio medio en broma, me echa la culpa, pero ya estamos ahí. Van a jugar, después la seguimos

Me queda una duda, Diego. Hablaste e otras selecciones y hablaste también de la suerte. ¿Le asignas mucha importancia?

 —Si, mucha Las individualidades de antes y las de ahora son de un nivel parecido, la diferencia es que con este equipo muchas veces nos hemos perdido goles imposibles, no supimos aprovechar. Yo sigo creyendo, y no lo digo porque hicimos siete goles Ya sé que los resultados mandan, pero creo que vamos a conseguir también resultados en el Mundial.

¿Aceptas que éste fue un rival exageradamente flojo?

—Yo te digo que cuando se pusieron 2-2 era un equipo competitivo. Nosotros lo hicimos fácil después, porque reaccionamos rápido. Hubo muchos problemas defensivos. Se puede hablar de algunos, pero es porque nos vamos todos arriba, los volantes, todos... El equilibro es fundamental; ésa es una cosa que vamos a mejorar. Vos fíjate, nos esperaron para salir al contraataque, es lo único que hicieron, es bueno porque así se está jugando y nos sirve.

¿Vos pensás que en el Mundial los equipos van a salir a especular?

—No tengo dudas, quedate seguro que a Argentina nadie la va a salir a atacar. Nos falta trabajo, viene ahora.

Hablame de Borghi. . .

—Y ya viste, es un jugadorazo A mí no me sorprendió, es el misma .Recién me preguntaban eso, si me sorprendió. Para nada. Algunos periodistas lo quisieron cambiar después de la gira por Francia. Nápoles y Suiza. Dijeron que no era tanto como parecía. Esta medio obsesivo con los periodistas porque algunos no son leales, no son sinceros. Pero dejalo ahí

 Pasa Bilardo. Saluda y vuelve al ataque:

—Tenés un record, Barrio. Me hiciste perder un micro por primera vez en mi vida.

 —Sí, pero ojo. Ganaron 7 a 2.

— ¡Uy Dios, tenés razón! Si se entera Pachamé no me deja subir más al micro. Mirá que cábala que salto.

Diego termina de vestirse. Lo siguen rodeando argentinos, italianos e israelíes. Dos mujeres con cámaras y credenciales intentan fotos prohibidas para menores, se ajusta la toalla, las echa.

¿Qué vas a hacer este mes que viene?

—Descansar mucho para darles estos días a Bilardo, al profesor Echevarría. Ponerme totalmente a disposición de ellos Y vamos a charlar entre los jugadores también, me parece importantísimo eso.

— ¿Estas de veras metido en la Selección, con todo?

—Con todo el alma. Que nadie piense lo contrario.

José Luis Barrio (5 de Mayo 1986)