Fútbol

1978. Primera ronda complicada en Buenos Aires

Mientras la dictadura desplegaba sus tentáculos entre las sombras, comienza el Mundial de Argentina 78. La crónica y las fotos de los tres partidos de la primera fase jugados por la Selección.

Leopoldo Jacinto Luque, figura clave en la primera ronda.

El país futbolero se disponía a gozar del juego. Los cuatro años de trabajo quedaron plasmados en una Selección con individualidades extraídas de las pruebas que tamizaron a mayores, juveniles y figuras del interior con idén­tica responsabilidad. Y el Mundial significaría la comprobación más acabada de que el camino elegido por Menotti era el más apropiado, el único posible. Y en la cancha aparecieron jugadores que luego serían leyenda, como Fillol y sus reflejos asombrosos, Passarella y el temperamen­to inclaudicable, Ardiles y la eficacia de la simplicidad, Gallego y la solidaridad en el esfuerzo, Kempes y sus goles matadores, y el acompañamiento sinfónico de todos los demás…

El público hizo una fiesta de cada partido.

Por su adhesión incondicional al equipo. Por la “nevada de papelitos” que saluda­ba el ingreso del equipo, respaldando la postura de Clemente, el personaje de la tira del humorista Caloi, en contra del postulado del relator José­ María Muñoz, quien sostenía que los papelitos ensucia­ban la cancha y afeaban el espectáculo. Y esa gente, que siempre cantó por su Selección, tambié­n aprovechó la tribuna para gritar contra las garras de la dictadu­ra, acaso porque la masividad del fútbol permitía expresarse con aquella libertad perdida.

Luque convierte contra Hungría el primer gol argentino del Mundial 78.

Al equipo no le resultó sencillo quebrar a Hungría por 2-1. Arrancó perdiendo a los 9 minutos y se sobrepuso con gran ente­reza. Luego de un tiro libre de Passarella, Luque capitalizó un rebote para igualar. Y Bertoni marcó el desequilibrio en el com­plemento, tras un taquito de Alonso en la jugada previa. “Ese partido –recordó Menotti– se vivió con la ansiedad y la locura lógica de un debut, pero fue importantí­simo. Me di cuenta de que podíamos ser campeones por la manera en que asimilamos el gol en contra.”

Bertoni recoge recibe de taco de Alonso y anota el 2 a 1 final frente a los húngaros.

 

Con Francia, que había caído en el debut ante I­talia, se jugó a cara de perro. Un triunfo significaba nada menos que la clasificación. Además de jugar, de mantener fidelidad al estilo de pelota domesticada por abajo, se puso lo que había que poner. Y no importaron los heridos en el campo de batalla: el dedo averiado de Ardiles, el desgarro de Alonso, el codo estropeado de Luque. Se jugó a full. Un penal permitió que Passarella sacara ventajas. Empató el genial Platini. Y un golazo memorable de Luque –la calzó de lleno en la medialuna, la puso en el ángulo– le bajó la cortina a una noche con sabor a gloria.

Passarella,de penal, el primer gol frente a Francia

Despué­s vino I­talia. Ambos habían gana­do los dos partidos y estaban clasificados. Pero definir el primer lugar era importan­te. Si ganaba, Argentina permanecía en Buenos Aires. Si perdía, emigraba a Rosa­rio. Y perdió 1-0, pese a incrementar su ren­dimiento en ítems sensibles para el interé­s del téc­nico: trato de pelota, volumen de juego, precisión, velocidad.

La Selección se mudaba para la segunda fase a Rosario, ciudad natal del técnico argentino.

 

PRIMERA FASE ARGENTINA EN EL MUNDIAL 78

Estadio River; Plate, Buenos Aires


2/6/78 Hungría 2-1 Goles: Luque (A), Bertoni (A) y Csapo (H).

6/6/78 Francia 2-1 Goles: Passarella (A), Luque (A) y Platini (F).

10/6/78 Italia 0-1 Bettega (I)

 

El golazo de Luque frente a Francia decreta el 2 a 1 final y la clasificación a segunda ronda.

1978. Los goles de la primera fase de Argentina