Fútbol

1974. Balance del Mundial ¿A qué jugamos?

Después de una irregular segunda fase la selección queda eliminada de Alemania 74. Al regreso los enviados de El Gráfico y los jugadores de Argentina contestan la misma pregunta. ¿A qué jugó el equipo?

El Gol de Brindisi frente a Brasil

 

EL RETORNO DE NUESTROS MUCHACHOS

EL Mundial ya puede ser un álbum, un capítulo histórico que cada uno interpretará a su manera. No habrá coincidencias sobre si Alemania mereció el título u Holanda "era el mejor". Los brasileños llorarán a Pelé y criticarán a Zagalo. Los polacos y los suecos se quejarán de su suerte. Todo eso está lejos de nosotros: A NOSOTROS NOS DEBEN IMPORTAR LOS PRIMEROS SALDOS DE UN BALANCE QUE COMENZAMOS A ELABORAR. En lo general aprendimos —nosotros y todos—QUE EL FUTBOL DEFENSIVO Y AMARRETE MURIO DEFINITIVAMENTE. El Mundial de Alemania lo acaba de sepultar. Muy bien, ¿y qué más aprendimos? Tal vez una conclusión no pueda discutirse: LA CAPACIDAD DE NUESTROS HOMBRES. ¿Y entonces...? ¿Qué falló ?...Vale la pena hacer una rápida lectura sobre la opinión de nuestros enviados especiales. Una frase de cada uno como anticipo de una nota, mucho amplia, sobre la Selección Argentina cuyo título advierte de qué se trata. "¿QUE JUGAMOS Y DONDE ESTAMOS?" Y para que la opinión no sea sólo nuestra, hemos incluido también algunas frases escuchadas el sábado en Ezeiza cuando llegó la delegación. Veamos:

Heredia y Kempes palpitan el segundo gol argentino frente a Polonia de Carlos Babington. No alcanzó perdimos 3 a 2

ONESIME: —Siempre se salió a resolver un partido, no hubo una filosofía de juego. Hoy tenemos que sacar el PARTIDO: entonces pongamos tipos que marquen; mañana tenemos que ganar: pongamos muchos delanteros. Siempre lo inmediato, nunca lo permanente. De allí la confusión.

 "Nunca tuvimos un equipo titular. Nadie estaba seguro en su puesto. No sabíamos a qué íbamos a jugar, todos los días había cambios." (Perfumo)

 

JUVENAL: —Argentina trató de jugar hasta donde se lo permitieron el adversario y sus propias limitaciones; llegó a jugar muy bien contra Polonia (segundo tiempo), Italia (todo el partido) y Brasil (primer tiempo). La única vez que fue barrido de la cancha por un rival superior, la derrota contra Holanda, no fue para dramatizar sino para aceptar la lógica inexorable que impone el triunfo del mejor.

"Lo que nos hace falta es competir internacionalmente y no contra equipos débiles del interior. Aunque perdamos contra equipos como Holanda, sólo jugando con ellos podremos saber qué nos falta y cómo podemos solucionarlo." (Sa)

 ARDIZZONE: —Al cabo de la aventura estoy convencido de que fue más suicida cambiarnos en la esencia, para adoptar —ya en la inminencia del torneo—, brusca-mente, un puñado de conceptos extraños a la mentalidad y a las características de los jugadores, habituados a un tipo de fútbol: malo o bueno, pero al menos conocido. Por eso sólo tuvimos algunos jugadores y nunca equipo.

"A nosotros nos preocuparon demasiado los europeos. Creo que individualmente no hay diferencias. Pero debemos tener ideas claras sobre nuestra manera de jugar. Tener Pm plan de juego que combine nuestra habilidad con más ritmo y más dinámica. Sin perder lo que sabemos vamos a poder competir y ganar seguramente." (Babington)

El Loco Houseman grita su gol, el segundo gol de Argentina frente Haití. Fue 4 a 1 y clasificación

OTERO: —Tenemos buenos jugadores de fútbol y lo demuestra el hecho de que Argentina sea el mayor productor de cracks del mundo entero. Y también quedó evidenciado en Alemania a través de algunos muchachos que realmente admiraron. De acuerdo a cómo se manejó todo el proceso, pretender mejores resultados era un Sueño inalcanzable. *

 

 "Cuando llegué a Europa me costó adaptarme, después empecé a rendir bien. No cambié mi manera de jugar, pero ahora estoy acostumbrado a jugar con más ritmo los noventa minutos. A nosotros nos faltan más movilidad, rotación. Tácticas más ofensivas donde todos suban y bajen sin posiciones fijas durante todo el partido." (Heredia)

Ahora. Una vez leídos estos conceptos, pensemos: ¿Es tan difícil que alguna vez seamos protagonistas de una final? ¿Es tan lejana la posibilidad de que peguemos el salto hacia el fútbol ‘74? ¿Es imposible que alguna vez seamos el nombre fuerte que siempre quisimos ser en fútbol?

Hasta la próxima...

FONTANARROSA (1974)