Fútbol

1974. Argentina clasificada. ¿Sabemos lo que tenemos?

El optimismo invade al país después de la clasificación de la Selección a la segunda ronda del Mundial de Alemania. En su editorial, Fontanarrosa reflexiona sobre la calidad del jugador argentino.

Los titulares de Argentina en el segundo partido de la Selección en Alemania 74 frente a Italia: Sa, Wolff, Ayala, Carnevali y Telch, Houseman, Babington, Yazalde, Kempes, Perfumo y Heredia.

 

El equipo argentino. El de mayores y mejores individualidades.

¿Sabemos lo que tenemos?

Este domingo no lo olvidaremos por mucho tiempo. Ha sido un día de tensiones, suspenso y, ¿por qué no reconocerlo?, DE ANGUSTIA. Veíamos que lo nuestro estaba hecho: 4 goles a Haití. Y cuando la televisión nos anunció el gol de Italia pensarnos, otra vez, que la clasificación se nos podría ir. Aquellos cuatro minutos no pasaban nunca. Luego, el suspiro: Italia caía con Polonia y Argentina pasaba a la segunda ronda. Aquí, en Múnich, volvimos a. sonreír. Nos abrazamos, nos emocionamos... Y en medio de la alegría y de la euforia teníamos una razón tan poderosa como la clasificación para sentirnos bien NOS REENCONTRAMOS CON LA CALIDAD DEL JUGADOR ARGENTINO, CON SU TALENTO PARA DISTINGUIRSE DE LOS DEMAS. Y el mismo miércoles pasado, una vez que el partido frente a Italia pasaba a ser una anécdota —triste por las circunstancias del empate—, muchas voces de otras lenguas se encargaban de ponderar al jugador argentino.

El golazo del inolvidable René Houseman frente a Italia.. Fue la figura de la cancha.

Al día siguiente lo leímos en los diarios. También alcanzamos a escucharlo en algunos programas de televisión. "¿Argentino, eh?  Sí", respondíamos. "Muy bueno Houseman, muy bueno Telch, muy bueno Babington". "Muy buenos todos". Hay que estar tan lejos de ustedes y tan cerca de ellos para sentir esa cuota de orgullo que hace que al final digamos: "EL MUNDO SE DA CUENTA DE LO QUE TENEMOS". Y en silencio, como contraste, reflexionemos: ¿Y nosotros?... ¿Nos damos cuenta de lo que tenemos?. Regresamos al partido con Italia. Ellos con dos monstruos como Riva y Mazzola. ¿Cuánto valen? No sabemos. Pero el año pasado Riva costaba algo así como —peso más peso menos— UN MILLON DE DOLARES. ¿Cuánto cuestan, entonces, Houseman o Babington o Ayala o Kempes? No es eso lo que nos importa. Nos importa, en cambio, que hayamos "redescubierto" a nuestros jugadores. Que confiemos en ellos. Que esperemos de ellos una actuación digna. Y, más que eso, que pongamos en marcha EL SENTIDO OBJETIVO QUE NO NOS HAGA COMETER EL VIEJO ERROR DE ENCONTRARNOS CON LA TRISTE EXPERIENCIA DE QUE EN EUROPA SE RECONOZCA, SE ADMIRE Y SE RESPETE AL JUGADOR ARGENTINO MUCHO MAS QUE EN ARGENTINA. Ellos han conseguido este "milagro" de pasar a la segunda ronda. Es el momento en que debemos apoyarlos más que nunca. Hasta la próxima...

Fontanarrosa desde Munich (1974).

José Varacka, Vladislao Cap (DT), Carlos Squeo, y Miguel Santoro festejando la victoria con Haití en el banco Argentino.