Fútbol

1965. Gonzalito bicampeón

Alberto Mario González. Fue el jugador con puntaje más alto para El Gráfico en el bicampeonato de Boca de 1964-65. “Gonzalito” representa el triunfo de la gente decente en nuestras canchas.

GONZALITO: EL SÍMBOLO

 

Alberto Mario González ES EL SÍMBOLO DE LA HONRADEZ DEPORTIVA TRIUNFANTE. Lo que Gonzalito vuelca sobre cada minuto del partido es la síntesis de todo lo que tiene de sano y de noble el fútbol: laboriosidad, transpiración, habilidad, vigor, vitalidad, ganas, vergüenza, ingenio, tenacidad, aliento, fervor, entereza y lealtad. Su proverbial buena educación, en un medio donde el mal educado suele sacar patente de "vivo", de "piola", no le impide METER LA PIERNA FUERTE para trabarle una pelota al adversario o defender una pelota que es suya. Su inmaculada decencia deportiva no cae nunca en el desinterés del abúlico, en el retraimiento del "blando" o en la mojigatería del que quiere jugar su propio partido, sin complicarse la vida, al margen del partido que están luchando los demás. Gonzalito es de los que VAN SIEMPRE AL FRENTE, a la hora del sacrificio y de la lucha. Aunque nunca figure entre los prontuariados crónicos de la provocación, la deslealtad y la mala fe... Gonzalito trabaja como nadie. Pero nunca trata de sacar dividendos demagógicos de ese trabajo... Gonzalito representa el triunfo de LA GENTE DECENTE en nuestras canchas. Pero SIN GUARDARSE NADA. NADA PARA SÍ Y NADA PARA MOSTRARSE A LA TRIBUNA, RECLAMANDO EL APLAUSO FÁCIL. Pese a ello la tribuna midió y valoró su importancia. Tanto lo valoró que, caso excepcional, al término de varios partidos la garganta enronquecida de la multitud boquense coreó las cuatro sílabas del diminutivo afectuoso: "GON-ZA-LI-TO". Un diminutivo dictado por la simpatía, pero que le va quedando cada vez más chico a la densidad y el peso de fútbol que su vitalidad desbordante le brindan a Boca 90 minutos por domingo. Fue por segundo año consecutivo el mejor hombre de Boca en el puntaje de "El Gráfico".

Gonzalito ganó la copa Suecia con Atlanta en 1958; con Boca los torneos argentinos de 1962, 64 y 65. Integró el plantel de la Selección nacional en los Mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966.