Fútbol

Menos mal que a Batistuta no le gustaba el fútbol

Con 20 años llama la atención un joven santafecino a préstamo en River: Gabriel Omar Batistuta. Así fue la primera nota de El Gráfico a uno de los mejores delanteros de nuestra historia.

En 1989 fue a préstamo a River donde convirtió 4 goles en 24 partidos, en el club de Núñez ganó su único título oficial en Argentina.

Menos mal que a Batistuta no le gustaba el fútbol


Hasta los 17 años no era un pibe más. No le gustaba el fútbol. O por lo menos, no lo apasionaba como a la barra de Reconquista, allá en su Santa Fe natal. En esos días, las horas se consumían entre el básquet y el 5° año industrial, aunque sus padres –Omar y Gloria- soñaban con “mi hijo, el doctor”… Sin embargo, a esa edad un tanto tardía, cuando ya las inferiores han alimentado o sepultado un futuro de gloria, el pibe rubio y de ojos verdes (como sus tres hermanas menores: Elisa, Alejandra y Gabriela) fue, se probó y quedó. De un día para otro dejó de encestar para jugar en la primera de Reconquista.

La historia cambió enseguida por culpa de ese buscador de oro en los potreros rosarinos. En un partido contra Newell's lo vio Griffa y lo hizo fichar inmediatamente.

“Debuté el año pasado en la Copa, contra San Lorenzo. Jugué 25 partidos con Newell's y después vino Aloisio y compro mi pase para venderme a Italia…”.

Tremendo tiro libre de Batistuta para convertir frente a Racing de Córdoba. Pateó desde 33 metros, superó a la barrera, pegó en el travesaño y entró.

-Entonces, ¿cómo llegas a River?

-Porque la posibilidad más concreta era jugar en el Cremonese, pero se deshizo cuando optaron por Dezzotti. Ahí se hace el préstamo con River. Acá estoy muy bien, pero Italia conviene más no sólo por lo económico, sino por la experiencia de jugar en un fútbol tan competitivo.

-¿Con que expectativas llegaste a un club grande?

-Sinceramente, pensé que lo iba a mirar desde el banco (sobre 10 fechas, lleva jugadas 9 de titular). Imaginate, llegar a un club donde están Zamora, Centurión…, nunca pensé que iba a salir de entrada. Por suerte Merlo me dio esta oportunidad y no la pienso desaprovechar.

-¿La camiseta de River pesa de verdad?

-Yo entro y juego porque me gusta…, no me importa con que camiseta, si es la de River, la de Newell's…Lo que más se nota es la repercusión en los medios. En Newell's, durante la semana, no ves ni un periodista. Acá, todos los días tenés cámaras de TV, fotógrafos en todos los entrenamientos.

La timidez se le nota en su cara, en la mirada huidiza como buscando algo e el vaso burbujeante de gaseosa. Por eso hay que seguir preguntando…

Bati, con el Monumental de fondo. Al año siguiente pasaría a Boca donde formaría una dupla letal con Diego Latorre.

-¿Cómo te sentís más cómodo, de centrodelantero o tirado a las puntas?

-Yo empecé de nueve, pero en este esquema de River me conviene más tirarme a la derecha. Aunque en el fútbol actual un delantero debe moverse por todo el frente de ataque.

-¿Qué modelos tomás en tu puesto?

-Siempre me gustó Kempes…¡Bah, después del 78 , prácticamente no lo vi más. Otro de mis preferidos es Francescoli.

-Y a propósito de esquemas. ¿Cómo ves al River de Merlo? ¿Qué tiene y que le falta?

-Y…como estilo de juego, mi gusto particular coincide más con la forma abierta de jugar de Newell's. Pero hoy los resultados mandan. Yo creo que este River está muy bien parado, se hace difícil ganarnos.

-¿Para que esta este equipo?

-Este, el de hoy, el que le ganó a Racing de Córdoba, para seguir trabajando, para ir entendiéndose cada vez mejor. Y después sí, como pasa siempre en este club, para ser uno de los principales candidatos al campeonato.

-¿Y de los que viste, a qué otro ves como candidato?

-A Independiente…

-Otro…

-River e Independiente.

César Litvak (1989).
Fotos: Gerardo Horovitz.