Fútbol

Los locos del fútbol: Manopla Capuano

Ángel Antonio "Manopla" Capuano. Arquero de Lanús, Estudiantes y Racing en la década del 30. Tenía la más generosa de las locuras: jugarse la vida sin miedo para salvar su arco.

Angelito Capuano Manopla, arquero de Lanús, Estudiantes de La Plata y Racing, de lucida actuación en el Fluminense brasileño y de cortísima actuación en el Santos, quince años antes de la aparición de Pelé, tenía la más generosa de las locuras: jugarse la vida sin miedo para salvar su arco.

Por eso fue cortísima su actuación en el Santos. Duró exactamente 20 minutos del partido debut, la tarde del 31 de mayo de 1942. A esa altura se tiró a los pies de un delantero del San Pablo y lo conectaron directamente con el sanatorio, en el que despertó ocho días más tarde preguntando si había sido gol...

Diez años antes, jugando Estudiantes y Atlanta en cancha de Quilmes, Capuano salió al encuentro del paraguayo Sosa Largo, quien pateó pelota y cabeza. El arquero pincharrata fue a parar al hospital de Quilmes, circuló la versión de su muerte y cuando lo dieron de alta protagonizó el siguiente diálogo:

MÉDICO: -Usted salvó su vida pero no juega más al fútbol...
CAPUANO: -Yo voy a seguir jugando...
MÉDICO: -Usted no se va a tirar nunca más a los pies de los contrarios...
CAPUANO: -Me voy a seguir tirando...

Y al reaparecer, contra Gimnasia, en la primera jugada se tiró a los pies del Torito Naón...

Además de su valentía suicida, se recuerda siempre de Capuano las tricotas llamativas que usaba. Como si hubiera entendido, treinta años antes de las bermudas y las remeras color rosa de Hugo Gatti, que el fútbol es, sobre todo, espectáculo…

(El Gráfico 1972, texto Juvenal).

Manopla Capuano posa para una producción de El Gráfico haciendo movimientos gimnásticos.