Fútbol

Los locos del fútbol: el Tuerto Montaño

Elio Montaño desparramó sus locuras en los ‘50 y ‘60 en Argentina, Uruguay y Portugal. En la foto, debajo del barro, tiene la de Huracán después de hacer un gol contra San Lorenzo en 1954.

Aquí jugó en Rosario Central, Boca y Huracán. Y en Boca se encontró con otros dos locos lindos: Juan Apolonio Vairo y Roberto Rolando. Formaron un trío central que enloqueció de alegría o de odio, sin términos medios, a la exigente hinchada boquense. La tarde que Boca le ganó 3 a 2 a River en los últimos minutos un partido que perdía 2 a 1, la hinchada los adoró. Rolando hizo el gol del triunfo tras gambetear al Gallego Pérez y a Carrizo, entrando en la red con la pelota. Y el primer gol del partido fue una obra de arte. La jugaron los tres de aire y Elio Montaño la empalmó saltando, con un tiro de admirable precisión, en trayectoria suave y combada hacia el palo izquierdo de Amadeo. Pero hubo partidos en que los boquenses los querían matar. Era cuando jugaban para divertirse. Cuando apostaban “a cuántos túneles vamos”. O cuando Juancito Vairo la veía venir de aire y se daba vuelta para frenarla con la parte baja de la espalda, esa que se usa normalmente para sentarse...

8 de octubre de 1954. Así terminó Montaño el clásico San Lorenzo - Huracán. Foto: Vázquez.

El tuerto Montaño jugó en Montevideo para Peñarol y Danubio. Y tenía la costumbre de relatar el partido mientras jugaba. Un día, en Danubio, recibió la primera pelota y comenzó la transmisión: “La toma Montaño, se pasa a uno, se pasa a dos, enfrenta al turquito, también lo gambetea...”. El turquito era el juez Esteban Marino, quien le indicó amablemente: “Montaño, está expulsado...”