Fútbol

1930. Gardel le canta a la Selección

Carlos Gardel canta todo lo que le piden en la concentración argentina dos días antes de la final del Mundial. La historia detrás de la foto y la letra del tango PATADURA (para que se lo canten a sus amigos).

Los jugadores que integraron la Selección olímpica en 1928 y los mundialistas de 1930 supieron de la compañía de Gardel  fuera del país. Cantos y cuentos –Mario Evaristo asegura que podría llegar a contar veinte o treinta seguidos- ayudaron a amenizar las horas previas a los grandes partidos. Gardel admiraba a quienes él llamaba “los magos del balón”. Los jugadores, a él. El 11 de julio de 1930 llegó la concentración de la Selección Argentina en La Barra de Santa Lucía, en las afueras de Montevideo. Fue con sus tres guitarristas. Aguilar era uruguayo. Barbieri y Riverol, argentinos, hinchas de Huracán los dos. Barbieri llevó ese día a su hijo Alfredo –gran actor cómico- para que posara como la mascota del equipo. Gardel cantó esa tardecita todo lo que le pidieron. Al día siguiente las páginas de “La Razón” reseñaron el momento con una gran foto y este título a cinco columnas: “Carlos Gardel llevó al campamento argentino la alegría de sus canciones”.

Uno de las pocas canciones que cantaba el “Mudo” con temática futbolera se llamaba Patadura que, seguramente, formó parte del repertorio de Gardel aquella noche en Montevideo. Compartimos la letra del tango escrito por Enrique Carrera Sotelo en 1928.


Patadura

Piantáte de la cancha, dejále el puesto a otro
de puro patadura estás siempre en orsay;
jamás cachás pelota, la vas de figurita
y no servís siquiera para patear un hands.
Querés jugar de forward y ser como Seoane
y hacer como Tarasca de media cancha gol.
Burlar a la defensa con pases y gambetas
y ser como Ochoíta el crack de la afición.

Chingás a la pelota,
chingás en el cariño,
el corazón de Monti
te falta, che, chambón.
Pateando a la ventura
no se consiguen goles.
Con juego y picardías
se altera el marcador.

Piantáte de la cancha que hacés mala figura
con fouls y brusquedades te pueden lastimar
te falta tecnicismo, colgá los piparulos
de linesman hay puesto, si es que querés jugar...
El juego no es pa' otarios, tenélo por consejo
hay que saber cortarse y ser buen shoteador...
En el arco que cuida la dama de tus sueños
mi shot de enamorado acaba de hacer gol.

Sacáte los infundios,
vos no tenés más chance.
Ya ni tocás pelota,
la vas de puro aubol,
te pasa así en el campo
de amor, donde jugamos:
mientras corrés la liebre
te gano un corazón.

Un misterio sin resolver: ¿por qué Gardel cada día canta mejor?