Fútbol

1999. Picadito de Cagna, Gallardo, Ángel y Guillermo

Antes de un superclásico a finales de los noventa, El Gráfico juntó a Diego Cagna, Marcelo Gallardo, Juan Pablo Ángel y Guillermo Barros Schelotto y en pleno San Telmo armaron un picado callejero.

Domingo a la noche. Fulbito en pleno barrio de San Telmo. Foto: Juan José Bruzza.

Esta producción fue tapa de El Gráfico en mayo de 1999, la nota de Diego Borinsky y Eduardo Verona comenzaba así:

Estaban los cuatros con sus respectivas camisetas, los buzos improvisando dos pequeños arcos como en los buenos viejos tiempos en que jugar en la calle era costumbre de todos los días; el adoquinado de la calle Balcarce con su indescifrable encanto, la media luz de los faroles para ambientar este duelo de los taitas de la Argentina que EL GRÁFICO decidió anticipar una semana. Estaban los cuatro ahí, entonces, mirando de reojo la pelota “desgajada”, con un par de vallas que impedían el paso de los autos –porque si las cosas se hacen, se hacen bien- y los reflectores descargando todo su esplendor, cuando del manojo de admiradores que se fueron juntando a un costadito, salió la voz anónima que provocó la carcajada general…

- Ángel Gallardo, Ángel Gallardo, llámenlo a Julio Grondona que lo encontramos.

Está claro que el ingenio popular nunca descansa. Y por eso el mensaje directo apuntó a aquella gaffe inigualable del máximo dirigente del fútbol argentino cuando hace un año debió subir al estrado para elegir al mejor jugador del año y leyó, sin detenerse a pensar, que el ganador era “Ángel Gallardo”, cuando en realidad se trataba de Marcelo, el volante de River. Ahora estaban Ángel (Juan Pablo, el colombiano) y Gallardo (Marcelo, el Muñeco), luciendo sus camisetas de River, juntos pero separados, listos para empezar a disputar el clásico ante la dupla xeneize, integrada en este caso por el Guillermo (Barros Schelotto, el Mellizo terrible) y Cagna (Diego, el Capitán). EL GRÁFICO los había convocado a las 21.25 del domingo. Allí estuvieron ellos.