Fútbol

Noemí Simonetto, la mejor atleta criolla

Era buena para todo, en la pista y especialmente en el aire. Ganadora de 17 preseas sudamericanas, fue medalla de Plata en Londres 1948. Cuando volvió de los Juegos Olímpicos se retiró.

Noemí Simonetto salta en Londres hacia la gloria.

En varias de las muchas fotos de Noemí Simonetto que atesora El Gráfico, esta extraordinaria deportista aparece en el aire. Es que su especialidad era el salto en largo y las pruebas con
vallas. El gran mojón de su carrera tuvo lugar en Londres, en 1948, donde por media hora fue la mejor del mundo. Cuenta Félix Daniel Frascara, enviado especial a Inglaterra para la cobertura de los Juegos Olímpicos: “Cuando terminó la prueba de salto en largo para mujeres, corrimos desde la bancada de prensa, bajando más de cien gradas y contrariando las más severas disposiciones británicas –pero a nuestro juicio con motivo justificado– para estrechar la mano de Noemí Simonetto. Nos había proporcionado la primera gran emoción en estos XIV Juegos Olímpicos: durante más de media hora marchó en el primer puesto y saboreamos el pre-gusto de tener una campeona”. Fue medalla de plata en salto en largo, aunque “se había preparado con más entusiasmo, quizá, para los 100 metros y las vallas”. Casada a los 21 años con su entrenador, Ramón Portela, había cubierto sus expectativas en la citada competencia y, de retorno a Buenos Aires, abandonó el deporte. Ser mujer y haber llegado
a esta instancia era todo un logro en esa época, cuando, como ella misma recordaba sobre la presencia de las once mujeres que representaron a la Argentina en Gran Bretaña: “vivimos lejos de todo. Comíamos mal, la carne y otros alimentos que se llevaron especialmente nunca llegaron a nosotras; muchas veces tuvimos que andar todo el día guiadas por alguna inglesa que ni con un mapa podía encontrar una pista donde entrenarnos. ¡Ni se acordaron de las mujeres el 9 de Julio en que hubo una recepción en la embajada!”. Noemí contaba con un historial destacado: había ganado once medallas
de oro en los cuatro Sudamericanos de 1941 a 1947. Y era una chica de resolución. Si no, vaya esta anécdota: en acto de rebeldía por no poder entrar a un cine en el Sudamericano de Santiago de Chile, ella y tres atletas más dieron veinte vueltas alrededor de una plaza. Las tres chicas fueron suspendidas de por vida. Noemí se salvó: “Tuve una buena defensa” argumentó. Otras épocas.

Por Néstor Saavedra.

Campeona en superar vallas, Simonetto, con un físico privilegiado, trabajó para ser mejor cada día. Marcó una epoca.