Fútbol

Jeanette Campbell contra la corriente

Trabajaba en una oficina de 9 a 18, después entrenaba. Fue la primera mujer argentina en ir a los Juegos Olímpicos. A los 20 años, sin entrenador, ganó la medalla plata en los JJOO de Berlín de 1936.

Jeanette Campbell nació el 8 de marzo de 1916 en la ciudad de Bayona, al sur de Francia, durante unas vacaciones de sus padres. Debido a la Primera Guerra Mundial la familia se ve obligada a estar dos años en Europa antes de volver al país. Conquista, con tan sólo 16 años, el título en el Campeonato argentino con récord nacional. En el Sudamericano de Río de Janeiro en 1935 ganó tres títulos (100m, 400m y 4x100m), con tres récords sudamericanos; esto hizo que el comité olímpico del país cediera en su histórico machismo y se convierte en la primera mujer en la historia del deporte nacional en integrar una delegación olímpica. Su tiempo de 1.06.04 minutos establecido en la final de 100mts. libres en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 fue récord sudamericano durante 28 años.

Jeanette es la primera mujer latinoamericana en lograr una medalla en la historia de los Juegos Olímpicos.

En la edición del 15 de agosto de 1936 en El Grafico aparecía la crónica del desempeño histórico de Campbell que compartimos a continuación:

"LA SEGUNDA NADADORA DEL MUNDO"

Jeanette Campbell, puesta poco menos de improviso ante las figuras de más renombre, demostró que la clase se impone en cualquier terreno.

Podríamos envanecernos y con razón de la performance extraordinaria que Jeannette Campbell ha producido en los Juegos olímpicos. Mandamos a Berlín a una sola nadadora y resulta la segunda del mundo. Sin embargo, le haríamos poco favor a ella misma, que es la personificación de la modestia. Que es, decimos, seguros de que este triunfo magnífico no puede haberla cambiado. Hay que conversar con ella una sola vez siquiera para darse cuenta del dominio que tiene sobre sí misma, de esa serenidad que es la que le ha valido, seguramente, aparecer junto a las mejores del mundo con tanto aplomo como si toda la vida hubiera estado entre ellas. 
Pero el hecho de que Jeannette Campbell sea así, modesta y tranquila, no excluye nuestro derecho de brindarle los más calurosos adjetivos. Se los ha ganado precisamente porque los ha rehuido. Ahora, en Berlín, dio otra prueba de su mesura. 

La sonrisa y simpatía de Jeannette iluminan la piscina del Reichsportfeld en Berlín. Además de la Medalla de Plata, fue elegida como Miss Olympic.

Los cablegramas hablaban de la preparación de todos, daban tiempos, tejían posibilidades...De la nadadora nada se decía. "Se entrena sin tropiezos", era todo lo que se adelantaba. Y nosotros desde aquí hacíamos nombres: "Las dos holandesas, Den Ouden y Mastermbroeck...Es buena Jeannette, pero nunca se ha entrenado como es debido, jamás se vio en una competencia de esa categoría..." Y por más optimistas que queríamos ser, aquellos nombres giraban en la imaginación, apoyados por los números: 1'4", 1'6"...Frente a esas cifras, la mejor marca suya lograda una sola vez y en la pileta de Río: 1'8". 

Nunca pudo entrenarse aquí como hubiera sido necesario para quien aspiraba a representarnos en Berlín. No lleva en Buenos Aires una cómoda vida de hogar. Empleada en una oficina comercial, está en ella desde las 9 hasta las 12 y desde las 14 hasta las 18. Recién después de esa hora, fatigada, desanimada para la tarea del día, quedaba libre para ir a entrenarse. Y lo hacía con una magnífica presencia de espíritu. Desde, los sábados a la tarde y los domingos. Jamás dispuso de una semana entera para adiestrarse. 

El podio de 100 m libres femenino de los JJOO de Berlín. Desde la izquierda: Jeanette Campbell (plata), la holandesa Hendrika Mastenbroek (oro) y, haciendo el saludo nazi, la alemana Gisela Arendt (bronce).

¿Tuvo entrenadores Jeanette Campbell? No. Es preciso decirlo porque en la hora del triunfo es posible que se multipliquen milagrosamente los entrenadores de Jeanette Campbell. Si un hombre puede citarse es el de Roberto Peper (quien sería años después su esposo). Sin embargo, él mismo, cuando lo entrevistamos poco después  del Sudamericano de Río, nos dijo que no aceptaba el título de entrenador, puedo que todo lo que hacía era ayudar a Jeanette en durante sus entrenamientos en calidad de amigo, por aquello de que "el que está de afuera ve más". Lo cierto es que esa chica se ha formado sola. 

Y sola fue a Berlín. Esta situación merece también un comentario. Considerando el papel brillantísimo que desempeño, ¿a qué punto podría haber llegado si se hubiera tenido para con ella las mismas atenciones para con otros representantes argentinos? 
Cuando Jeanette Campbell regrese podemos decirle: -ESTAMOS ORGULLOSOS DE USTED. ORGULLOSOS Y AGRADECIDOS.