Fútbol

1951. Fangio campeón x Borocotó

Última fecha del mundial de F1 en Barcelona. Aspiran al título Ascari, y los argentinos Froilán Gonzalez y Juan Manuel Fangio. Revivimos la crónica de Borocotó del primer título del Chueco en la F1.

EL HOMBRE RÉCORD ES CAMPEÓN MUNDIAL


De siete carreras por el título, en siete de ellas hizo la vuelta más veloz.


Parece un sueño. 

Cuando a comienzos de 1949 salió Juan Manuel Fangio a probarse en los circuitos del Viejo Mundo, ya con un pie en el estribo, para decirlo en gaucho, nos dijo de su anhelo: "Siquiera un triunfo..." Ahora se ha erigido en campeón mundial, título que se le escapó de las manos en Monza el año pasado. Todo parece un sueño... 

No eran muy optimistas las noticias que periódicamente nos llegaban de Europa con respecto a la suerte que habría de corresponderle a Juan Manuel Fangio en la carrera de Barcelona. El ambiente automovilístico creía en el triunfo de las Ferrari, aunque admitía la posibilidad de que el balcarceño pudiera realizar una proeza. No ponían de lado nombres de volantes prestigiosos como los de Alberto Ascari y José Froilán González y en otro platillo el de Juan Manuel Fangio. 

28 de octube de 1951. Circuito de Pedralbes en Barcelona. Larga en punta Ascari, seguido por Farina, González y Fangio.



Era la Ferrari contra la Alfetta, y llevada la discusión a otro terreno, era la Ferrari contra Fangio, a quien se le admitía capacidad como para realizar la proeza. Fresco todavía el recuerdo de lo acontecido en el Gran Premio de Italia, en la histórica pista de Monza, en donde las Ferrari presentadas llegaron a la meta y solamente una Alfetta terminó el recorrido "rengueando", se admitía la superioridad mecánica de las primeras, no solamente por su docilidad en las maniobras, sino que en mucho por la seguridad de funcionamiento que venían acusando (...) 

Al conseguir Alberto Ascari el mejor tiempo en las pruebas de clasificación en Barcelona, aquellas informaciones no muy halagüeñas tomaron cuerpo. Luego escuchamos la palabra de Luis Elías Sojit el sábado por la mañana y ella también tradujo esa impresión: la Ferrari de Ascari estaba hecha una tiro y las Alfettas tendrían que detenerse, por lo menos, una vez más para reaprovisionarse de combustible. ¿Se le escaparía nuevamente el título de las manos al balcarceño? (...) 

La clasificación final del Gran Premio de España 1951 corrida en Barcelona fue: Fangio (Alfa), González (Ferrari), Farina (Alfa), Ascari (Ferrari) y Bonetto (Alfa).

La proeza se ha cumplido. Juan Manuel Fangio ha ganado y con record de vuelta, como suele ganar. Y su compañero, en este caso adversario de marca, resultó segundo. Los dos argentinos al frente. Uno campeón y otro a un punto del subcampeón, de un volante de la talla innegable de Alberto Ascari, a quien se le considera, opinión que compartimos, el mejor corredor europeo de la actualidad y quien esta vez tuvo tropiezos mecánicos de salida.(...) 

En Barcelona tres corredores tenían chance para la conquista del título, y dos eran de esta tierra, en la que se realizan las carreras que, como lo señalara el bonachón inglés R. Parnell, son verdaderas escuelas de volantes y por las cuales "Argentina puede presentar el lote de corredores que no le es posible presentar a país alguno". (...) 

1951. Juan Manuel Fangio a sus 40 años conquista su primer título mundial. Después se consagraría cuatro veces más: 1954, 1955, 1956 y 1957.

Cuando hace escasos meses publicábamos la planilla de todas las actuaciones de Fangio con máquinas especiales, lo llamamos "el hombre-record". Nadie tenía tantas vueltas veloces como él en carreras y en preliminares (...) Con el título o sin él, Juan Manuel Fangio sería el mismo astro de los circuitos, la "vedette" europea, el hombre que gravita con su sola presencia en las recaudaciones de las carreras. Pero él lo anhelaba por los demás, por todos nosotros. Démosle las gracias por el regalo que nos hizo y que no le podemos devolver de manera alguna. 

Y para Pepe González, el segundo en la carrera, el tercero en el cómputo del Campeonato Mundial a un punto de un valor innegable como Ascari, también nuestro agradecimiento.(...) 

El abrazo que Froilán le dio a Fangio al terminarse la carrera de Barcelona es el abrazo agradecido a quien abrió la brecha a la consideración de los volantes argentinos.

Por Borocotó (1951).